Reapareció Sebastián Marset y arremetió contra el sistema: “El narcotráfico es gracias a los policías y el gobierno”
La reaparición pública de Sebastián Marset genera nuevas interrogantes sobre el caso de su expareja, Gianina García Troche, detenida en Paraguay hace más de un año sin sentencia firme.
El ciudadano uruguayo Sebastián Marset realizó nuevas declaraciones públicas en relación al caso judicial que involucra a su expareja, Gianina García Troche. La mujer se encuentra bajo prisión preventiva en Paraguay desde hace aproximadamente dieciocho meses. La intervención de Marset se produjo a través de una comunicación con una emisora radial paraguaya.
Este episodio ocurre después de que el abogado defensor de García Troche, Santiago Moratorio, se refiriera a los aspectos procesales de la causa. La detenida fue trasladada recientemente a un centro de salud militar tras sufrir un evento de convulsiones. Su estado de salud ha añadido una nueva variable al desarrollo del proceso legal.
Marset utilizó la plataforma mediática para cuestionar los fundamentos de la detención prolongada. El hombre afirmó que no se han presentado pruebas concretas que sustenten la medida cautelar en contra de García Troche. Su postura se centra en la presunta ausencia de vínculos de ella con las actividades que se investigan.
El narco uruguayo utilizó una entrevista radial para defender a la madre de sus hijos
En sus declaraciones, Marset dirigió sus críticas hacia las autoridades judiciales y penitenciarias. Sostuvo que la madre de sus hijos está siendo sometida a un sufrimiento innecesario. “Están haciendo sufrir a una mujer que es la madre de mis hijos y que, por haber sido pareja mía, la tienen ahí. No se le está dando atención médica”, expresó durante la entrevista radial.
El hombre insistió en la falta de implicación de García Troche en los hechos que se investigan, destacando el tiempo transcurrido desde el inicio de las pesquisas. Reclamó que se le conceda la prisión domiciliaria, especialmente en vistas a la proximidad de las fiestas de fin de año, para que pueda reunirse con su familia.
Las acusaciones se extendieron hacia el sistema en su conjunto, al que describió como disfuncional. Marset cuestionó la lógica detrás de su posible entrega a las autoridades, dado el tratamiento del caso de su expareja. Su argumento se basó en la percepción de una justicia selectiva o inexistente en este contexto particular.
Acusaciones hacia autoridades y sistema
Marset elaboró una distinción entre diferentes formas de acción, sugiriendo que su elección actual es el discurso. “Capaz que piensan que, con lo que están haciendo, yo voy a ir a meterles una bomba y a explotar todo. No. Lo que ellos llaman justicia yo quiero que se gane con justicia”, afirmó de manera textual durante su intervención.
En sus declaraciones, vinculó directamente la existencia del narcotráfico con la complicidad de estamentos del Estado. “El narcotráfico es gracias a policías, gobierno, hay mucha mafia”, señaló. Esta afirmación forma parte de una narrativa más amplia donde invierte los roles convencionalmente atribuidos a delincuentes y autoridades.
Concluyó su participación realizando una crítica general a la estructura de poder. Marset indicó que la delincuencia no es una condición exclusiva de un sector social determinado. Sus palabras apuntaron a desdibujar la línea que separa a los procesados por delitos de los funcionarios públicos, según su perspectiva.
Compartí tu opinión con toda la comunidad