El Parlamento rechazó la intervención militar de EE.UU. en Venezuela
La Comisión Permanente del Parlamento votó una declaración que rechaza la intervención militar en Venezuela. El texto oficialista, con 6 votos, reafirma el derecho internacional y la Carta de la ONU como pilares fundamentales.

La Comisión Permanente del Parlamento uruguayo sesionó para analizar los recientes acontecimientos en Venezuela, que incluyeron una acción militar y la detención de figuras políticas. La discusión se centró en la respuesta institucional que el cuerpo legislativo debería emitir al respecto. Inicialmente se buscó aprobar una declaración en conjunto que representara una posición unificada, pero las diferencias entre los bloques políticos lo impidieron.
Tras un debate donde todos los legisladores hicieron uso de la palabra, se estableció un cuarto intermedio alrededor de las 15:00 horas. El objetivo de esta pausa fue intentar lograr un consenso mediante negociaciones entre las bancadas. Las conversaciones se desarrollaron en distintas salas del Palacio Legislativo, reflejando el esfuerzo por alcanzar un texto único que contara con respaldo transversal.
En ese contexto, el senador Pedro Bordaberry presentó una moción de conciliación destinada a servir de punto de acuerdo para toda la comisión. Esta propuesta, sin embargo, no consiguió el apoyo unánime del Partido Nacional. Aunque contaba con el aval del Frente Amplio, la falta de respaldo total de la oposición determinó que no fuera sometida a votación.
Intento de moción de consenso: las limitaciones
La senadora frenteamplista Bettiana Díaz explicó posteriormente los contenidos de dicha moción de consenso. Según su relato, el texto «no refería a algunos aspectos que genera más polémica». En su lugar, se enfocaba en «la tradición diplomática y de relaciones internacionales» del país. La propuesta incorporaba principios como la «igualdad soberana de las naciones, la resolución pacífica de los conflictos, el rechazo a todo tipo de intervención».
Adicionalmente, la iniciativa incluía «recomendaciones sobre la necesidad de actualizar la normativa internacional porque claramente está obsoleta». La imposibilidad de aprobar esta declaración unificada llevó a la votación por separado de los dos proyectos originales presentados al inicio de la sesión. Estos correspondían a las posiciones del oficialismo y de la oposición, respectivamente.
El proyecto presentado por el Frente Amplio obtuvo seis votos favorables de los once legisladores presentes, logrando así la mayoría necesaria. La declaración oficialista rechaza la «intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y reafirma la importancia de respetar el derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas». Este documento se convirtió en la declaración oficial de la Comisión Permanente.
Contenidos de las declaraciones en pugna
El texto aprobado también reafirma el carácter de América Latina y el Caribe como una zona de paz y libre de armas nucleares. De manera simultánea, «insta a la comunidad internacional a garantizar que el pueblo venezolano pueda ejercer su voluntad libre y soberana, sin injerencia extranjera». La declaración enfatiza así los principios de no intervención y soberanía nacional.
Por su parte, la oposición, integrada por el Partido Nacional, el Partido Colorado, Cabildo Abierto y el Partido Independiente, presentó una declaración alternativa. Esta obtuvo cinco votos, quedando en minoría. Su primer punto expresa la “más absoluta condena al régimen dictatorial venezolano, sostenido durante años de manera ilegítima, apelando a la persecución, a la represión y a la encarcelación sistemática de la disidencia”.
El documento opositor también señala la “violación contumaz de los derechos humanos, al fraude electoral y al terrorismo de Estado”. No obstante, aclara que esto no justifica la “intervención ni injerencia extranjera alguna”, argumentando que “los únicos que deben definir el destino de los venezolanos, son los propios venezolanos”. Esta posición establece una diferenciación clara entre la crítica al gobierno venezolano y el apoyo a acciones externas.
El debate sobre la injerencia extranjera y la responsabilidad internacional
La declaración de la oposición añade un matiz sobre el principio de no intervención. Indica que “La no injerencia no puede significar indiferencia, y para nosotros la realidad venezolana nunca nos fue indiferente, a diferencia de quienes eligieron por convicción o conveniencia mantener un despreciable silencio o incluso negar notorias injerencias extranjeras en territorio venezolanos que hoy salen a la luz”. Esta frase alude a posturas políticas previas dentro del espectro nacional.
La sesión de la Comisión Permanente evidenció la profunda división política existente en el parlamento uruguayo respecto a la crisis venezolana. Mientras el oficialismo centró su declaración en el rechazo a la acción militar y la defensa del derecho internacional, la oposición priorizó la condena al gobierno de Nicolás Maduro. Ambas partes, sin embargo, coincidieron formalmente en el rechazo a una intervención extranjera.
El resultado final consagró la posición del Frente Amplio, que al contar con la mayor cantidad de legisladores en la comisión, impuso su criterio. El debate y la votación se desarrollaron durante el receso parlamentario, demostrando la urgencia que el tema revistió para los legisladores. La falta de consenso subraya las dificultades para establecer una política de estado en materia de relaciones exteriores ante crisis internacionales complejas.
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