Con Cabildo Abierto excluido, el Partido Independiente busca unir a la coalición de derechas
El Partido Independiente confirmó reuniones por separado con blancos y colorados para afianzar la coordinación opositora, dejando fuera a Cabildo Abierto.

En un movimiento orientado a reactivar la coordinación dentro de la oposición, el Partido Independiente (PI) ha cursado solicitudes formales de reuniones bilaterales con el Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC). El objetivo declarado es “avanzar en las diferentes formas de coordinación política”. Según información periodística, estos encuentros están programados para realizarse durante el día lunes en las sedes de los directorios de ambos partidos.
La comunicación oficial fue emitida por Omar Rodríguez Erreca, presidente de la Mesa Ejecutiva Nacional del PI. Los documentos, fechados el 20 de octubre de 2025, fueron dirigidos específicamente a Álvaro Delgado, presidente del Directorio del PN, y a Andrés Ojeda, secretario general del PC. En el contenido de las cartas, al cual tuvo acceso un medio nacional, se expresa la intención de “trasmitir nuestro interés de avanzar en las diferentes formas de coordinación política en el marco del fortalecimiento de la Coalición Republicana”.
Un aspecto significativo de esta iniciativa es la no inclusión de Cabildo Abierto (CA) y su líder, Guido Manini Ríos, como destinatarios de una convocatoria similar. El líder del PI, Pablo Mieres, fundamentó esta omisión al afirmar que su partido opera bajo la premisa de que CA “ha decidido no integrar la coalición”.
Manini Ríos y Cabildo Abierto fuera de la ecuación
La postura asumida por el Partido Independiente se sustenta en declaraciones públicas previas realizadas por el propio Guido Manini Ríos. En agosto de este año, durante una entrevista en Radio Uruguay, el líder de Cabildo Abierto fue categórico al afirmar: “No integramos ninguna coalición, ni estamos en una coalición opositora… (Cabildo Abierto) tiene una impronta propia y una visión independiente sobre los distintos temas”. Esta posición ya había sido esbozada en noviembre de 2024, entre la primera y segunda vuelta electoral, cuando el excomandante en jefe del Ejército señaló que “no tiene sentido” en un escenario de derrota integrar una coalición.
Esta separación conceptual se ha materializado en la actividad parlamentaria concreta. Cabildo Abierto ha ejercido su voto en consonancia con el bloque oficialista del Frente Amplio en múltiples instancias. Este alineamiento se observó desde la discusión de la Rendición de Cuentas, particularmente en temas como el aumento del tope de endeudamiento y la asignación de partidas adicionales para ASSE y el Ministerio de Transporte, hasta el apoyo a cambios impositivos propuestos por el gobierno, como el Impuesto Mínimo Global.
La acción emprendida por el PI delinea un camino político hacia el establecimiento de una mesa de coordinación tripartita, que integre únicamente al Partido Nacional, al Partido Colorado y al Partido Independiente. Este movimiento consolida la fractura de la configuración original que gobernó durante el período anterior y establece los fundamentos para un nuevo esquema de alianzas de cara al proceso electoral de 2029.
Nuevo escenario político: el foco es vencer al FA
En el contexto de la actual etapa política en Uruguay, inaugurada tras la victoria del Frente Amplio en las elecciones nacionales de 2024, los partidos de oposición han iniciado un proceso de reorganización para, tal vez, tener la chance de vencer a la fuerza de izquierda la próxima vez.
Este espacio de coordinación política y parlamentaria, denominado de manera extraoficial por sus correligionarios como “Coalición Republicana 2.0”, concentra sus esfuerzos en armonizar las votaciones en un Parlamento donde no existen mayorías absolutas y en preparar el terreno para la contienda electoral de 2029. Cabildo Abierto, sin embargo, se ha mantenido al margen de esta iniciativa, consumando una ruptura mutua con el resto de las fuerzas opositoras.
Desde la óptica de Cabildo Abierto, el distanciamiento encuentra su justificación en la inexistencia de una coalición formal en la actual legislatura. Sus representantes sostienen que la alianza que sostuvo al gobierno de Luis Lacalle Pou concluyó al finalizar ese período constitucional. Argumentan que no existe una base sólida para someterse a un nuevo compromiso institucional en el presente. En su lugar, CA ha optado por una estrategia de actuación independiente, priorizando la decisión sobre cada votación de manera particular, sin acuerdos previos que restrinjan su libertad de acción.
El diputado Álvaro Perrone, en una rueda de prensa, afirmó: “No hay un espacio en donde funcione la coalición, dejó desde el gobierno pasado de existir”. Insistió en que CA no forma parte de este nuevo grupo y que el partido emitiría un comunicado oficial aclarando su no adhesión una vez formalizada la alianza. Guido Manini Ríos ha reiterado públicamente que CA no integra la coalición opositora, enfatizando la necesidad de libertad de acción en el Parlamento.
Esta postura autónoma ha resultado en que Cabildo Abierto se convierta en un socio parlamentario clave para el oficialismo en varias votaciones cruciales. Un ejemplo emblemático fue su apoyo a la postergación de una comisión investigadora destinada a examinar la compra irregular de la estancia María Dolores por parte del Instituto Nacional de Colonización, una operación de 32 millones de dólares que presenta presuntas irregularidades de carácter constitucional y presupuestal.
Un divorcio bilateral entre la coalición y CA
Si bien el foco puede situarse en la posición de Cabildo Abierto, el quiebre es de carácter bilateral y ha sido reforzado por las críticas provenientes de los otros partidos opositores. Representantes del PN, el PC y el PI han calificado la actitud de CA como de “inconsistencia” en su rol de oposición, al votar de manera sistemática con el Frente Amplio en temas sensibles, lo que, a su juicio, debilita la función de control al gobierno.
El senador colorado Pedro Bordaberry se manifestó directamente al señalar que “CA votó siempre con el FA”, cuestionando si esta conducta responde al mandato de sus votantes, quienes “votaron otra cosa”.
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