Lula da Silva se despidió de su amigo José Mujica
El presidente brasileño se enteró de la muerte de Mujica mientras asistía a la cumbre entre China y la CELAC, en Pequín. El último encuentro fue a inicios de 2025, y “Pepe” le dijo que “ya se iba”.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aterrizó esta mañana en Uruguay para asistir al velatorio de su amigo, José Mujica, quien falleció este 13 de mayo a causa de un violento y persistente cáncer de esófago que le había hecho metástasis a otros órganos.
Lula da Silva fue recibido alrededor de las 14 horas por el presidente de la República, Yamandú Orsi, y la vicepresidenta, Carolina Cose, quienes están desde la mañana para acompañar a Lucía Topolansky.
Se le vio saludar a varios integrantes del gobierno y sentarse para conversar con Orsi y Topolansky, y fue en esos momentos en que se retiró su par chileno, Gabriel Boric, quien había llegado un rato antes también para rendirle tributo a la memoria de Mujica.
Ambos mandatarios, ideológicamente afines a las ideas progresistas de Mujica, estaban en Pequín en la cumbre entre China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Dos viejos amigos y dos referentes políticos globales
La estrecha relación entre José “Pepe” Mujica y Luiz Inácio Lula da Silva se fortaleció a lo largo de décadas y se vio marcada por un profundo respeto mutuo.
Mujica, quien falleció el 13 de mayo de 2025, encontró en Lula no solo a un aliado político, sino también a un amigo de convicciones parecidas, forjadas en la lucha por la justicia social y el bienestar de los más desfavorecidos.
Ambos líderes brotaron de orígenes humildes: Mujica, exguerrillero tupamaro, llegó a la Presidencia de Uruguay (2010–2015) gracias a su visión humanista y austera; Lula, sindicalista de raíces obreras, ocupó la Presidencia de Brasil en tres mandatos impulsando programas sociales masivos. Su complicidad descansó en una misma mirada crítica sobre la desigualdad y el poder, y en la forma directa y llana con que ambos hablaban de los derechos populares.
Hechos que sellaron su amistad
-
Solidaridad en tiempos difíciles: Cuando Lula fue detenido en Curitiba en 2018, Mujica fue uno de los pocos líderes internacionales en visitarlo, enviando una señal de apoyo inquebrantable.
-
Reconocimiento mutuo: En diciembre de 2024, Lula viajó hasta la chacra de Rincón del Cerro para entregarle a Mujica el Gran Collar de la Orden Nacional de Cruzeiro do Sul, la máxima condecoración brasileña. Allí, emocionado, Lula afirmó que Pepe era “la persona más extraordinaria” que había conocido.
La amistad de Mujica y Lula no solo dejó huella en Uruguay y Brasil, sino que inspiró a generaciones en toda América Latina. Su vínculo demuestra que la política puede transformarse en un acto de servicio y afecto real hacia los demás, y que los ideales de justicia social cobran fuerza cuando se cultivan desde la empatía y la coherencia personal.
Compartí tu opinión con toda la comunidad