En un discurso lleno de falsedades, Trump amenazó con atacar militarmente América Latina e Irán
El presidente estadounidense usó la tribuna de la Asamblea General para justificar la intervención en Venezuela como modelo de acción futura en la región, mientras dejó abierta la opción de un ataque a Irán.
President Trump: Led by Ambassador Michael Waltz here at the United Nations, we have also worked with many countries in this room to implement the most sweeping UN reforms in history.
We cut the UN budget for the first time ever, slashing it by 15% in 2026, and eliminated more… pic.twitter.com/njKSwVWH2X
— U.S. Mission to the UN (@USUN) September 22, 2026
El presidente de los Estados Unidos, el ultraderechista Donald Trump, advirtió este martes, durante su intervención en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que Estados Unidos recurrirá a su “poderío militar sin igual” en América Latina si considera amenazados sus intereses nacionales. El mandatario habló durante casi 50 minutos ante representantes de cerca de 130 países, en un discurso cuatro veces más extenso que el de otros jefes de Estado presentes en Nueva York.
El eje central de esa advertencia fue Venezuela. Trump citó como precedente la operación militar del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses ingresaron en Caracas y secuestraron ilegalmente al entonces presidente Nicolás Maduro, a quien calificó de “dictador y criminal”. Según su relato ante la asamblea, la acción marcó un punto de inflexión: “Nuestras acciones en Venezuela son la prueba” de que Washington no tolerará amenazas en el hemisferio occidental.
Maduro permanece detenido en una prisión de Nueva York enfrentando cargos por narcotráfico, mientras la exvicepresidenta Delcy Rodríguez, hoy mandataria interina, asistió al discurso desde la sala. Trump destacó además un “acuerdo petrolero” entre ambos países, vinculado a la apertura de la industria energética venezolana a inversión y control estadounidense tras el cambio de gobierno.
Dicho acuerdo no es otra cosa que la entrega sin restricciones y con prácticamente todas las ganancias de una parte del petróleo venezolano de parte de Rodríguez, quien es ahora considerada por sectores políticos como una traidora de la causa chavista y del propio Maduro.

Ataques contra México y Cuba y una amenaza concreta a Irán
La advertencia no se limitó a Caracas. El presidente calificó a México como “epicentro” de la violencia de los cárteles, reclamó a la presidenta Claudia Sheinbaum recuperar el control del territorio fronterizo y planteó que los integrantes de organizaciones narcotraficantes deberían recibir un trato equivalente al de combatientes en un conflicto armado. También definió a Cuba como un “Estado fallido”, sin precisar nuevas medidas concretas hacia la isla.
En paralelo, dedicó un bloque extenso del discurso a Irán. Aseguró que los 159 buques de la marina iraní están hundidos y que su fuerza aérea, sus radares y sus sistemas antiaéreos “han desaparecido”. Planteó la disyuntiva en términos binarios: dijo enfrentar “una gran decisión” entre permitir un acuerdo que reconstruya al país o, en sus palabras, “aniquilar” a la República Islámica sin darle oportunidad de rearmarse.
El tramo inicial del discurso, dedicado a la política interna, incluyó afirmaciones que organismos oficiales no respaldan con la magnitud presentada. Trump dijo que el crimen en Washington D.C. bajó un 87% desde su llegada al poder; sin embargo, la Casa Blanca no logró sustentar esa cifra cuando se le pidió precisión, y los únicos datos concretos disponibles —una caída de incendios provocados de cuatro a uno entre 2025 y 2026— no equivalen a esa proporción.
También sostuvo que Estados Unidos atraviesa la tasa de homicidios más baja en 125 años. El dato es matemáticamente insostenible: el FBI comenzó a recopilar estadísticas de criminalidad recién en 1936, por lo que no existe una serie histórica que permita esa comparación desde 1900.
Un discurso lleno de falsedades y engaños
En materia migratoria, Trump afirmó que ningún inmigrante indocumentado había cruzado la frontera en los últimos 16 meses. Los registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza muestran, en cambio, 17.973 intentos de cruce ilegal detectados entre mayo de 2025 y mayo de 2026, lo que contradice la idea de un cierre total, aunque sí confirma una reducción sustancial frente a años anteriores.
El componente económico del discurso mezcló datos verificables con proyecciones optimistas. Según cifras de la Reserva Federal, el empleo privado creció en 1.044.000 puestos entre enero de 2025 y agosto de 2026, una cifra que sí se sostiene. No ocurre lo mismo con el ritmo de crecimiento económico: el producto interno bruto pasó de expandirse 2,8% en 2024 a un rango de 2,1%-2,2% en 2025, mientras la inflación se mantiene por encima del 3% anual, lejos de la “derrota” que el presidente proclamó ante la asamblea.
Trump también afirmó que Estados Unidos fabrica munición a niveles nunca antes vistos. Reportes de funcionarios de defensa citados en distintas coberturas especializadas señalan lo contrario: las reservas de armamento estadounidense muestran una tendencia a la baja, no al alza.
Sobre su historial diplomático, el mandatario se atribuyó, sin pruebas, haber resuelto ocho guerras durante su gestión. Al menos dos de los episodios mencionados —una disputa entre Egipto y Etiopía por un proyecto de represa, y un conflicto entre Serbia y Kosovo— no correspondían formalmente a guerras, y el enfrentamiento entre Ruanda y la República Democrática del Congo continúa activo pese al acuerdo de paz que su administración negoció.
En el capítulo climático, Trump negó oficialmente la existencia del calentamiento global. La Organización Meteorológica Mundial documentó que los últimos once años fueron los más cálidos registrados desde que existen mediciones, un dato que contrasta con el tono del discurso presidencial ante la asamblea.
El discurso se dio en un marco diplomático cargado: tras su intervención, Trump firmó un pacto de seguridad con Dinamarca y Groenlandia que amplía las facultades estadounidenses en el Ártico, y esta semana recibirá en Washington al presidente chino Xi Jinping en una visita de Estado, la segunda entre ambos líderes en menos de seis meses.
La combinación de amenazas militares concretas hacia América Latina e Irán, junto a un uso extendido de cifras que los organismos oficiales no logran corroborar, definió el tono de la intervención estadounidense en la apertura del debate general de este año en Naciones Unidas.
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