La 8 mejores ideas para preparar crepes saladas y dulces con rellenos irresistibles en menos de 30 minutos
Como desayuno, almuerzo, merienda o cena, estas recetas de crepes rellenas se volverán indispensables en tus comidas por la facilidad, rapidez y ahorro para tu bolsillo.
Ocho ideas fáciles y variadas para preparar crepes saladas en la merienda o la cena
Las crepes son una opción versátil que, más allá de sus versiones dulces, pueden convertirse en un plato principal o una merienda contundente salada.
Su función es similar a la de una tostada, tortilla o pan de pita: actuar como base sobre la que se pueden incorporar distintos ingredientes, logrando combinaciones simples pero deliciosas.
La clave está en el relleno, que puede variar desde quesos y verduras hasta carnes y salsas, adaptándose a todos los gustos y tiempos disponibles.
La preparación básica de las crepes requiere mezclar en una licuadora o batidora 150 gramos de harina, 350 ml de leche, tres huevos, una cucharada de aceite de oliva o mantequilla derretida y una cucharadita de sal. Luego de batir hasta obtener una masa homogénea, conviene dejarla reposar al menos una hora en la heladera.
Para cocinarlas, se calienta una sartén antiadherente, se engrasa con mantequilla y se vierte un pequeño cucharón de la mezcla, formando una capa delgada. Tras cocinarse por ambos lados, se repite el proceso hasta terminar la masa.
Con la base lista, la creatividad en los rellenos no tiene límites. Aquí te proponemos ocho opciones variadas y fáciles de preparar:
Relleno de jamón, queso y huevo
Inspirada en la galette bretona y el croque-madame, esta opción combina jamón, queso y un huevo en el centro. Se funde queso rallado en la crepe, se añade una o dos lonchas de jamón y un huevo frito o a la plancha. La crepe se dobla en cuatro dobleces, asegurando que la yema quede en el centro, creando un bocado delicioso.
Como alternativa, se puede reemplazar el jamón por espinacas salteadas o verduras asadas, además de potenciar el sabor untando la crepe con mostaza Dijon.
Verduras asadas y hummus
Perfecta para quienes disfrutan preparar con anticipación, esta opción consiste en untar la crepe con hummus, colocar verduras asadas o en aceite, y doblar.
El pimiento, calabacín, berenjena o cebolla son excelentes opciones. Para aumentar su frescura, se pueden agregar hierbas, hojas verdes o un chorrito de limón o lima. También vale cambiar el hummus por queso de untar o alguna salsa líquida.
Champiñones y espinacas
Una opción cremosa y reconfortante. Salteá en aceite champiñones en láminas y añádele espinacas frescas, cocinando unos minutos más. Añadí nata, salpimienta y espolvorea nuez moscada, cocinando a fuego medio. Rellena las crepes, enróllalas o córtalas en triángulos, y gratina con queso en el horno hasta dorar.
Pollo, aguacate y pesto
Una combinación de sabores muy popular. Desmenuza pollo cocido, y si está seco, mézclalo con una salsa como mayonesa. Coloca láminas de aguacate, salpimienta, y sobre las crepes templadas.
Añade el pollo y termina con pesto, gremolata, chimichurri o salsa de tu preferencia. Es un relleno versátil donde puedes incorporar otros ingredientes como tomate, aceitunas o hierbas frescas.
Salmón ahumado, crème fraîche y chalota agridulce
Un relleno elegante y aromático. Mezcla crème fraîche con eneldo fresco y condimenta. Sobre la crema, coloca lonchas de salmón ahumado y un poco de chalota agridulce, que se prepara en vinagre de manzana, azúcar y sal en 15 minutos.
La crepe debe estar fría para este montaje. También puede hacerse con salmón al horno u otro tipo de pescado al gusto (abadejo, merluza, caballa, o en su forma desmenuzada.
Calabacín, ricota y nueces
Un relleno delicado y suave. Cortá calabacín en láminas finas y saltéalo con aceite y sal. Mezclá ricota con yogur o nata para hacerla más cremosa, y sumale nueces picadas y ralladura de limón. Sobre la crepe caliente, pon una capa de ricota, calabacín y nueces, y termina con un toque de miel.
Espárragos y jamón serrano
Ideal para la temporada de espárragos, estos se saltéan en aceite o mantequilla hasta que estén al dente. Sobre la crepe caliente, colocá unas lonchas de jamón serrano y encima los espárragos. Para un toque más gourmet, agregá trozos de queso brie para que se funda con el calor. Una opción sencilla y deliciosa para una merienda o cena rápida.
Manzana, cheddar y bacon. Si eres vegetariano puedes reemplazar el bacon por zanahoria
Este relleno combina lo dulce con lo salado para un resultado irresistible. Pela y corta la manzana en láminas finas y saltéalas en mantequilla, azúcar y sal hasta que estén doradas.
Por otro lado, dorá el bacon en cubitos hasta que quede crujiente. En una crepe caliente, colocá queso cheddar rallado en una de las mitades, sumá las manzanas y el bacon o zanahoria (cortada en fetas finas y dorada en una sartén previamente), y cerrá la crepe. Un bocado que satisface tanto a los amantes del sabor dulce como a los que prefieren un toque más contundente.
Estas ocho ideas fáciles y variadas ofrecen opciones para todos los gustos y ocasiones, permitiendo improvisar en la cocina con ingredientes simples pero con resultados muy atractivos.
Las crepes saladas son una opción versátil que se puede adaptar a la merienda, la cena o incluso un picnic, solo hay que dejar volar la imaginación y experimentar con diferentes rellenos.
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