La ONU ratifica genocidio en Gaza y centra su nuevo informe en el ataque deliberado a niños palestinos
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado publicó este martes su informe más exhaustivo desde el inicio de la guerra, dedicado específicamente a los crímenes contra menores y titulado "La esencia de la infancia ha sido destruida".

Una comisión de investigación de Naciones Unidas concluyó este martes que Israel sigue cometiendo genocidio en la Franja de Gaza y presentó su análisis más detallado hasta la fecha: un documento de casi cien páginas que documenta el ataque deliberado y sistemático contra la infancia palestina desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de marzo de 2026.
El informe, titulado «La esencia de la infancia ha sido destruida«, fue presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU reunido en sesión en Ginebra. Es el primer documento de un órgano investigador de la organización dedicado exclusivamente a los crímenes contra niños en el territorio palestino ocupado, y abarca Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, creada en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos, precisó que sus conclusiones se basan en entrevistas con víctimas y testigos —incluidos menores—, informes médicos, análisis forenses, fotografías y videos verificados digitalmente.
«Las pruebas demuestran que los niños palestinos han sido atacados y asesinados deliberadamente por las fuerzas de seguridad israelíes», afirmó Srinivasan Muralidhar, presidente de la comisión. El organismo señaló además que identificó unidades militares israelíes específicas responsables de algunos de esos ataques.
El número de víctimas infantiles es, en sí mismo, el eje central del informe. Más de 20.000 niños murieron y más de 44.000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. Representan cerca del 30% del total de muertos en el territorio palestino ocupado. Otros 58.000 quedaron huérfanos en ese mismo período.
La comisión documentó además más de mil casos de amputaciones en menores entre octubre y diciembre de 2023, y registró 151 muertes infantiles por desnutrición hasta el 1 de octubre de 2025.
Uno de los testimonios más crudos del informe lo aportó Chris Sidoti, miembro del organismo, al describir el caso de una niña de 12 años con enfermedad celíaca. Durante el asedio israelí no pudo acceder a los alimentos sin gluten que requería ni recibir tratamiento. La autorización para evacuarla con fines médicos llegó dos semanas después de su muerte. «No murió de enfermedad celíaca«, dijo Sidoti. «Murió de hambre.»
Más allá de las muertes directas por combates, la comisión identificó un patrón de destrucción que afecta la reproducción y la continuidad de la población. El informe denuncia «los ataques selectivos contra los servicios de neonatología y maternidad«, que derivaron en un aumento de abortos espontáneos y malformaciones genitales, con efectos calificados como duraderos sobre «la continuidad de la población» palestina.
Los investigadores también documentaron torturas y malos tratos a menores detenidos en cárceles y centros de detención israelíes, y señalaron que las fuerzas de seguridad utilizaron la violencia sexual contra niños como parte de lo que describieron como «humillación y opresión colectivas, arraigadas en un patrón prolongado, étnico, de género e intergeneracional de ocupación y hostilidades israelíes».
El ataque deliberado contra los menores «es uno de los elementos clave que demuestran la intención genocida de las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes de destruir al pueblo palestino total o parcialmente«, concluye el documento.
Muralidhar fue directo en el comunicado que acompañó la publicación: «Al apuntar contra niños, Israel ataca la capacidad del pueblo palestino de existir y de determinar su futuro.» Agregó que «la destrucción de su salud, educación y desarrollo es irreversible» y que «aunque cesen los bombardeos, los niños palestinos no se recuperarán de la noche a la mañana».
El informe de este martes no es el primero de este organismo en llegar a ese tipo de conclusiones. En septiembre de 2025, la misma comisión ya había concluido que Israel cometió cuatro de los cinco actos genocidas contemplados en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948. El documento de hoy, más extenso y centrado específicamente en la infancia, aporta nuevos elementos jurídicos que refuerzan esa determinación.
Es relevante precisar el alcance institucional de estas conclusiones. La comisión es un órgano mandatado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, pero no habla en nombre de la organización en su conjunto. Sus determinaciones tienen peso jurídico y político, aunque no equivalen a resoluciones de la Asamblea General ni del Consejo de Seguridad.
Israel rechazó el informe de forma categórica. El Ministerio de Relaciones Exteriores lo calificó de «farsa difamatoria» y cuestionó la metodología de la comisión, afirmando que carece de «mecanismos creíbles de verificación para sus afirmaciones». El gobierno israelí acusó también a los investigadores de silenciar las acciones de Hamás, «que ataca sin piedad a niños israelíes y utiliza a niños palestinos como escudos humanos».
La violencia no se detuvo con el alto el fuego acordado en octubre de 2025. Según el propio informe, Israel e Israel y Hamás se acusan mutuamente de violar la tregua de manera cotidiana, y la comisión constató que «incluso después del alto el fuego, los niños han seguido siendo asesinados y gravemente heridos».
La comisión exigió a Israel el cese inmediato de todas las violaciones contra menores y el fin de su presencia en Cisjordania ocupada, en cumplimiento de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia.
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