FMI proyecta crecimiento de 1,3% para Uruguay en 2026 y destaca resiliencia macroeconómica
El Fondo Monetario Internacional presentó su evaluación anual sobre la economía uruguaya, en la que proyecta un crecimiento de 1,3% para 2026, destaca la convergencia de la inflación hacia la meta y respalda los objetivos de consolidación fiscal del gobierno.

El 24 de septiembre de 2026, el Fondo Monetario Internacional publicó su declaración final sobre la consulta del Artículo IV a Uruguay, correspondiente a ese año. La misión, encabezada por Raphael Espinoza, jefe de misión para Uruguay y subjefe de la División del Hemisferio Occidental del FMI, visitó Montevideo del 14 al 24 de septiembre.
Espinoza, doctor en Economía por la Universidad de Oxford y ex profesor asistente en el University College London, es una autoridad reconocida en macroeconomía y desarrollo, con publicaciones en libros y working papers del propio FMI.
El diagnóstico del organismo es claro: la economía uruguaya ha demostrado resiliencia a pesar de un crecimiento moderado. El comunicado señala que “aunque el crecimiento en Uruguay se ha moderado, la economía ha demostrado resiliencia, respaldada por instituciones sólidas y marcos de políticas creíbles”.
Crecimiento moderado y consumo privado como motor
El crecimiento promedió 1,8 por ciento en 2025, afectado por la sequía que impactó la producción agrícola desde el tercer trimestre de ese año. Para 2026, el FMI proyecta una expansión de 1,3 por ciento, y de 2,4 por ciento en 2027, a medida que se cierre la brecha del producto.
El consumo privado ha sido el principal sostén de la actividad, impulsado por incrementos de los salarios reales, una inflación a la baja y la apreciación del peso. El desempeño del mercado laboral es bueno, con desempleo en niveles históricamente bajos y una informalidad que disminuye de forma sostenida.
Inflación dentro de la meta y política monetaria proactiva
La inflación se ha mantenido dentro del rango de tolerancia durante prácticamente los últimos tres años. En agosto de 2026 se situó en 4,6 por ciento, tras converger hacia la meta del Banco Central del Uruguay, fijada en 4,5 por ciento. El FMI atribuye esta convergencia a una política monetaria proactiva, a la debilidad mundial del dólar y a la desaceleración económica.
Las expectativas de inflación permanecen bien ancladas en torno a la meta. El organismo recomienda que el BCU continúe tomando decisiones reactivas y esté preparado para modificar la tasa de política monetaria según la evolución de los precios. Asimismo, subraya que “el tipo de cambio debe seguir absorbiendo los shocks, y las intervenciones cambiarias deben utilizarse únicamente para responder a condiciones desordenadas en el mercado”.
Consolidación fiscal y sostenibilidad de la deuda
El déficit del Gobierno Central-Banco de Previsión Social fue de 3,7 por ciento del PIB en 2025 (4,1 por ciento excluyendo ingresos extraordinarios de pensiones), frente al 3,1 por ciento de 2024. Para 2026 y 2027, se prevé que los déficits se mantengan acordes con los objetivos del presupuesto quinquenal.
El FMI considera encomiable la decisión de las autoridades de mantener los objetivos fiscales de mediano plazo, incluso en un contexto de brecha del producto negativa. El ajuste se basa en medidas para fortalecer la administración tributaria, la implementación del impuesto mínimo global y la racionalización del gasto tributario. Se proyecta que la relación deuda sobre PIB del Sector Público No Financiero se mantenga estable a mediano plazo.
Un sistema bancario sólido y reformas pendientes
El sistema bancario uruguayo está bien capitalizado, altamente líquido y rentable. Los bancos mantienen coeficientes de capital casi el doble del requisito regulatorio mínimo. El crédito en pesos crece a un ritmo de aproximadamente 9 por ciento en términos reales interanuales a agosto de 2026, impulsado por tasas más bajas y un programa estatal para promover inversiones sostenibles y verdes que representa cerca del 10 por ciento de la cartera de crédito corporativo del BROU.
En materia de reformas estructurales, el FMI destaca el proyecto de Ley de Competitividad, que aborda obstáculos identificados por las empresas para facilitar el comercio, fortalecer la competencia y reducir trámites burocráticos. También valora la nueva agencia Uruguay Innova y los incentivos a la investigación y desarrollo.
Sin embargo, el organismo advierte que, desde 2016, el crecimiento promedió solo 1,2 por ciento, una cifra insuficiente para converger hacia los niveles de ingreso de las economías avanzadas. Por ello, recomienda esfuerzos adicionales para elevar el saldo primario al ½ por ciento del PIB para 2029, lo que situaría la deuda en una trayectoria descendente continua y generaría colchones adicionales.
Te recomendamos
tecnoutopía libertaria
Se instalará en Uruguay un millonario proyecto inmobiliario parecido al que causó estragos en Honduras
El proyecto “Praxis” se instalará en +Colonia, una millonaria inversión inmobiliaria enfocada en públicos de alto poder adquisitivo y tecnócratas. Sus representantes serán recibidos por Yamandú Orsi
Compartí tu opinión con toda la comunidad