Se instalará en Uruguay un millonario proyecto inmobiliario parecido al que causó estragos en Honduras
El proyecto “Praxis” se instalará en +Colonia, una millonaria inversión inmobiliaria enfocada en públicos de alto poder adquisitivo y tecnócratas. Sus representantes serán recibidos por Yamandú Orsi

La comunidad tecnológica Praxis, que se autodenomina “la primera nación digital del mundo”, anunció esta semana que instalará su primera sede física en +Colonia, el desarrollo urbanístico que el empresario argentino Eduardo Bastitta impulsa a diez kilómetros de Colonia del Sacramento, Uruguay.
El acuerdo contempla una inversión proyectada de 1.000 millones de dólares y la adquisición de unos 350.000 metros cuadrados, más del 20% de la urbanización total prevista. Sin embargo, la letra pequeña revela que se trata de un acuerdo en gran medida no vinculante: la primera compra de tierras no se concretaría hasta finales de 2027, y las primeras ventas de unidades residenciales recién comenzarían en el primer semestre de ese año.
Dryden Brown, el estadounidense de 30 años que lidera Praxis, calificó la decisión como el cierre de una gira mundial que incluyó evaluaciones en Groenlandia, Grecia y el Mediterráneo. “La gira mundial ha concluido: hemos elegido Uruguay”, declaró al New York Times. Brown tiene previsto reunirse esta semana con el presidente Yamandú Orsi en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y planea mudarse a Uruguay en diciembre.
El fantasma de Próspera: el mismo libreto, otro escenario
El paralelismo con Próspera expone es el antecedente más directo de lo que Praxis y +Colonia intentan replicar en Uruguay. Próspera fue una Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) en la isla de Roatán, Honduras: un territorio semiautónomo con tribunales propios bajo derecho anglosajón, autonomía fiscal y capacidad de establecer sus propias fuerzas de seguridad, educación y salud.
Fundada oficialmente en 2017 y operativa desde 2020, fue financiada por Peter Thiel, cofundador de PayPal y dueño de Palantir, a través de Pronomos Capital, el fondo de Patri Friedman que recaudó aproximadamente 120 millones de dólares.
El desenlace de Próspera es la advertencia que sobrevuela cada línea del acuerdo entre Praxis y +Colonia. En 2022, el gobierno de Xiomara Castro impulsó la derogación del sistema ZEDE, y en septiembre de 2024 la Corte Suprema de Honduras declaró inconstitucional el marco legal que las sustentaba.
Los inversores respondieron con una demanda ante el CIADI que inicialmente superaba los 10.775 millones de dólares —una cifra que, según análisis, podría haber llevado al país a la quiebra— y que en octubre de 2025 fue reducida a 1.630 millones, un 85% menos, tras casi dos años de litigio. La Procuraduría General de Honduras calificó la reducción como una confirmación del “carácter meramente especulativo de los reclamos presentados”.
La diferencia procesal entre ambos proyectos debe ser remarcada, eso sí. Próspera operaba bajo un marco legal diseñado a medida —las ZEDE— que le otorgaba soberanía funcional sobre el territorio. +Colonia, en cambio, se presenta como un desarrollo inmobiliario privado dentro de la legalidad uruguaya.
Bastitta insiste en que “no hay proyecto de smart city en el mundo más libertario que +Colonia”, pero aclara que su modelo no busca gobernanza independiente. Brown, por su parte, afirmó que el proyecto funcionará dentro del sistema legal uruguayo y que, por ahora, contar con una gobernanza independiente no es un requisito. La pregunta que queda flotando es qué sucede si, en el futuro, Praxis decide que ese requisito se vuelve necesario.
El financiamiento compartido: Thiel, Altman y la red de capital riesgo
La conexión financiera entre Próspera y Praxis no es indirecta. Brown afirma contar con el respaldo de un fondo fundado por Peter Thiel, según consignó el New York Post. Praxis también cuenta con el respaldo de Apollo Projects, el fondo de Sam Altman, CEO de OpenAI, y previamente había recibido financiamiento de Alameda Research, la firma fundada por Sam Bankman-Fried, y una línea de crédito de 500 millones de dólares de la compañía de criptomonedas GEM Digital. El propio Bastitta confirmó que entre los principales respaldos de Praxis figura Sam Altman.
Thiel no solo financió Próspera. También es el principal impulsor del movimiento de “network states” o Estados-red, la corriente ideológica que inspira tanto a Praxis como a +Colonia. Balaji Srinivasan, exdirector de tecnología de Coinbase y autor del libro The Network State, propone la creación de entidades soberanas que nacen en el ciberespacio y se materializan gradualmente en entornos físicos. El concepto supone “la conversión de una comunidad digital en una acción colectiva con vocación política y moral”, según describe The Conversation.
Las víctimas colaterales: de Crawfish Rock a Colonia del Sacramento
El impacto sobre las comunidades locales es el punto donde el paralelismo se vuelve más incómodo. En Roatán, organizaciones de derechos humanos documentaron que los pobladores de Crawfish Rock, una comunidad afrodescendiente colindante con Próspera, fueron amenazados con la expropiación de sus tierras si no apoyaban el proyecto, y que no fueron consultados sobre la instalación de la ZEDE en sus tierras ancestrales.
En Colonia del Sacramento, un grupo de vecinos denunció el megaproyecto como “negocio inmobiliario de burbuja o estafa piramidal” y presentó una nota ante las autoridades en la que señalaron que la empresa “no ha invertido lo que prometió, casi no hay nada construido, ni pagó sus obligaciones, adeudando más de 2 millones de dólares”.
Los vecinos también advirtieron que el esquema de ventas “obedece al modelo de ‘estafa piramidal’ en la que grandes inversores se quedan con los fondos de pequeños ahorristas”. La Junta Departamental de Colonia rechazó por mayoría la presentación en plenario de estas inquietudes.
Bastitta respondió a las críticas durante una entrevista con Infobae. “Un country no es el concepto de ciudad que nosotros buscamos. En un country hay baja densidad. Todo se aleja”, declaró, y detalló que ya están construyendo cinco edificios, dos de doce pisos y tres de cinco. El empresario admitió que +Colonia implicaría duplicar la población actual de Colonia del Sacramento, que hoy tiene unos 30.000 habitantes y no crece demográficamente desde hace seis décadas.
Un experimento con preguntas abiertas
Raymond Craib, profesor de historia de la Universidad de Cornell, declaró al New York Times: “Las iniciativas tecnoutópicas infieren desde su propio mundo cripto que ahora pueden crear algún tipo de nuevo Estado. Pero hasta ahora, estos avances no han ido particularmente bien”. Críticos del movimiento de network states describen estas iniciativas como “esfuerzos elitistas de magnates tecnológicos que buscan separarse de la sociedad”.
Uruguay ofrece lo que Honduras no pudo sostener: estabilidad institucional y Estado de derecho. El propio Brown citó “la belleza natural, la estabilidad política y económica” del país como razones para elegir Uruguay. Pero la historia de Próspera demuestra que la estabilidad política no es un dato permanente.
Lo que hoy es un acuerdo no vinculante dentro de la legalidad uruguaya, mañana podría convertirse en un litigio multimillonario si el proyecto no cumple las expectativas que él mismo genera. La diferencia entre Colonia y Roatán, por ahora, es solo el punto de partida. El final aún no está escrito.
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