Oddone responde a las críticas de la oposición sobre las transferencias sociales
Oddone aborda el debate ideológico detrás de las políticas de ahorro individual y transferencias sociales del gobierno de Yamandú Orsi.

El ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Gabriel Oddone, defendió los cambios que el gobierno impulsa en el régimen de ahorro individual y adelantó que el proyecto de ley con las medidas llegará al Parlamento en setiembre. En una entrevista, explicó por qué se descartó centralizar la gestión de las cuentas de las AFAP en un organismo público, tal como planteaba el documento del Diálogo Social.
El funcionario detalló que la propuesta del gobierno busca, en cambio, centralizar procesos específicos: los sistemas de información entre las AFAP y el Banco de Previsión Social, la contratación de los seguros de invalidez y muerte, y el mecanismo de asignación de nuevos afiliados. Según explicó, esa vía respeta el espíritu del Diálogo Social sin avanzar hacia la fusión de las cuentas individuales en un ente estatal.
«La centralización que estaba en el espíritu de ese ámbito público, que lo que iba a hacer era intermediar en la relación entre las AFAP y los individuos, no se crea; sí se converge a la centralización de procesos que son muy relevantes«, afirmó Oddone. El ministro remarcó que el documento surgido del diálogo social no tiene carácter vinculante y que la decisión final corresponde al gobierno electo.
Oddone sobre las AFAP
Uno de los puntos centrales de la reforma es la ampliación del límite de inversión de las AFAP en el exterior, hoy fijado en 15% para renta fija de gobiernos con alta calificación y organismos multilaterales. El ministro explicó que ese tope se estableció cuando el Fondo de Ahorro Previsional apenas superaba los US$ 3.000 millones, mientras que hoy equivale al 30% del producto bruto interno, unos US$ 27.000 millones.
Con el 85% de esa cartera colocado dentro de Uruguay, el ministro consideró que la concentración del riesgo se volvió excesiva pese a la estabilidad económica de las últimas dos décadas. «Si yo tuviera un evento como el de 2002, no es una buena política mantener esa concentración; es adecuado diversificar«, sostuvo, en referencia a la crisis financiera que atravesó el país hace 23 años.
Oddone también vinculó la discusión sobre el ahorro previsional con los planes del gobierno de volver al mercado internacional de deuda, algo que habitualmente ocurre en el primer semestre del año, pero que en 2026 se postergó. El ministro atribuyó la demora a la repercusión que generaron en mayo declaraciones sobre la reforma, que según dijo fueron interpretadas de manera desproporcionada por algunos agentes del mercado.
Recordó que el 30% de la deuda pública uruguaya está en manos de las AFAP y el 70% en manos de inversores externos, por lo que cualquier percepción de inestabilidad en el sistema previsional puede afectar la colocación de títulos soberanos en el exterior. Según el ministro, esa fue una de las razones por las que el equipo económico decidió primero ordenar la discusión interna antes de salir a emitir deuda.
Consultado sobre el mecanismo de comisiones de las AFAP, explicó que la reforma prevé un componente fijo y otro variable, atado al desempeño del fondo administrado y no solo a los aportes recibidos. El objetivo, dijo, es alinear los incentivos de las administradoras con la rentabilidad que reciben los afiliados.
Defendiendo las transferencias sociales
Sobre la Rendición de Cuentas, el ministro reconoció que el crecimiento económico proyectado para este año, de 1,6%, quedó por debajo del 2,2% previsto originalmente en el Presupuesto. Explicó que ese menor crecimiento se compensa con una recaudación mayor a la esperada del Impuesto Mínimo Global y del impuesto a la ganancia de capital en el exterior, además de un nuevo gravamen a los autos eléctricos que aportará unos US$ 16 millones adicionales.
El ministro defendió el mantenimiento de la meta fiscal de 3% del producto bruto interno para el final del período de gobierno, pese a las condiciones macroeconómicas menos favorables. Dijo que el gasto adicional en áreas prioritarias como infancia, seguridad, educación y situación de calle se financia mediante reasignaciones presupuestales y no mediante endeudamiento adicional.
Respecto de las críticas por el nuevo sistema de transferencias sociales, calificado por algunos sectores como una medida orientada a sectores marginales, Oddone respondió con dureza. «Somos la apología de la libertad para todo el mundo. Todo el mundo puede hacer lo que quiere y no hay que condicionarlo en nada. Salvo el pobre«, afirmó, al defender la orientación de las políticas hacia los sectores más vulnerables.
El ministro también se refirió a la caída en las encuestas de aprobación del gobierno, que atribuyó en parte a una distancia entre las expectativas de la sociedad y los resultados económicos alcanzados, entre ellos un crecimiento del salario real de 2,3% el año pasado y la creación de 26.000 puestos de trabajo.
Consultado sobre una eventual candidatura presidencial, Oddone descartó por completo esa posibilidad. «No me interesa de verdad, como ser humano», respondió, y señaló que ejercer un cargo político electivo requiere habilidades distintas a las de un funcionario técnico.
Compartí tu opinión con toda la comunidad