Eduardo Blasina: “El agro no pide dinero sino una actitud de aprecio y respeto»

Entrevistado por LARED21 Eduardo Blasina, asesor agropecuario del candidato colorado Ernesto Talvi, dijo que “si el productor tiene confianza, se siente respaldado por el gobierno y se bajan los costos, el agro da vuelta al Uruguay en 5 años”.

Eduardo Blasina, asesor agropecuario del candidato colorado Ernesto Talvi, nos cuenta en esta entrevista exclusiva los planteamientos del programa de gobierno del PC para este sector.

Publiée par Lared21 sur Mercredi 25 septembre 2019

Eduardo Blasina es Ingeniero Agrónomo y consultor junto con la Economista Ana Inés Zerbino y el Ingeniero Agrónomo Carlos María Uriarte, e integran el equipo de modelo productivo del candidato del Partido Colorado Ernesto Talvi.

En la entrevista con LA RED21, Blasina aseguró que “el agro no pide dinero sino una actitud de aprecio y respeto, que muchas veces no se siente, y se cae en el calificativo fácil”.

El agro con reglas de juego claras y estables tiene un potencial inexplorado.

¿Cuál es el modelo agropecuario que necesita el país 2020 – 2025?

Lo primero es ubicar el agro como el gran motor de la economía uruguaya. Hay un convencimiento a que si al agro se le levantan ciertas restricciones que hoy existen, es capaz a través de su producción primaria y de las industrias que hay atrás, sacar a la economía uruguaya de este crecimiento muy cercano al 0 que ha tenido en los últimos tiempos. Uruguay tendría que ser un país orgullosamente agropecuario. Hay que hacer una apuesta que comienza con generar confianza, que los productores sepan que no se les pondrán impuestos nuevos, que los impuestos se volcarán al resultado de las empresas y no impuestos fijos, tratar de explicarle al conjunto de la sociedad que el agro con reglas de juego claras y estables tiene un potencial inexplorado.

Tenemos una meta que es duplicar las exportaciones del agro en 10 años. Es una meta exigente pero alcanzable.

¿Cuáles son esas reglas de juego “claras y estables”?

Algunas (reglas) están referidas a la macroeconomía, el valor del dólar se ha usado como un ancla para mantener una inflación baja, que está baja pero no de forma genuina, se usa el tipo de cambio como un factor de achicamiento de esa inflación para sostenerla por debajo del 10%. Tiene que ver con la equiparación de los costos de la energía al que tienen los productores de los países vecinos, que hoy es adversa para los uruguayos. La idea es que sientan que no se le van a cargar sobrecostos que los países vecinos no tienen, que podrán competir en igualdad de condiciones. Eso ya genera un cambio positivo, en una coyuntura muy especial porque la producción de carne está en un momento muy bueno, la coyuntura mundial es favorable, pero es el momento de la más baja cantidad de novillos de la historia, la menor cantidad de ovinos, han sido años de desgaste de la relación entre el gobierno y los productores. Tenemos una oportunidad muy grande que nos brinda China, sin embargo nos encuentra mal parados. Hay sectores que han sido muy competitivos y que hoy están en una situación muy adversa como la lechería y el arroz. Estos sectores necesitan medidas de estímulo, estos son los sectores que enfrentan los costos de energía como un problema importante. Hay que tener una política general que le dé “oxígeno” al agro y le permita arrancar. Hay que atender con políticas sectoriales, y hay otra línea que es que Uruguay tiene ventajas ecológicas que cada vez se van a valorar más. Hoy el mundo mira todo bajo el cristal del impacto en el cambio  climático y en la biodiversidad. El buen trato a los animales, trato con los asalariados que sean justas. Todo eso Uruguay ya lo tiene, pero hay que avanzar en las certificaciones y medir cual es el balance de carbono de los sistemas productivos. El concepto de valor agregado ambiental es clave para prolongar la valorización de los productos. Tenemos una meta que es duplicar las exportaciones del agro en 10 años, creemos que es exigente pero alcanzable. Esto tiene que ver con aumentar la productividad, pero también aumentar el valor por kilo de lo que se produzca. El país tiene una oportunidad muy fuerte.

Muchas industrias frigoríficas están atravesando un momento difícil, el precio del ganado es muy alto y la disponibilidad de ganado es muy baja.

Señalabas que China nos da una buena oportunidad que el país no puede aprovechar por la baja productividad. ¿Por qué?

Dos motivos: estuvimos de 2013 a 2018 con un desestímulo muy fuerte. Hay gente que abandonó el medio rural y hay quienes continúan dejando la actividad. Por otro lado, agregar valor es muy difícil y mucho ganado en pie se fue a Medio Oriente. Se exportaron muchísimos terneros y novillos chicos y se fue achicando el stock ganadero que tiene el país. Desde que se empezó a medir en 1974 nunca tuvo el país tan pocos novillos, que es el producto clave de exportación. Tenemos una oportunidad, pero podríamos tener mucho más que lo que tenemos ahora. Muchas industrias frigoríficas están atravesando un momento difícil, el precio del ganado es muy alto y la disponibilidad de ganado es muy baja. Es un “combo” complicado trabajan poco y con costos altos.

Eduardo Blasina, asesor agropecuario del candidato colorado Ernesto Talvi, nos cuenta en esta entrevista exclusiva los planteamientos del programa de gobierno del PC para este sector.

Publiée par Lared21 sur Mercredi 25 septembre 2019

Nuestra apuesta es a la apertura comercial, a una política macroeconómica equilibrada, a políticas sectoriales y  énfasis en el valor agregado ambiental que tienen los productos uruguayos.

¿Cuánto es la responsabilidad del gobierno y cuanto de los propios productores?

Los productores hacen lo mejor que pueden y durante muchos años tuvieron un mejor precio por los terneros para ser exportados en pie que para venderlos a otro productor que lo engorde y lo destine a la industria frigorífica local. El productor se adaptó a las circunstancias y el gobierno perdió una oportunidad interesante cuando dos años atrás, se hizo el acto en Durazno (por el Movimiento “Un solo Uruguay”), se pudo sentar a conversar, pero eligió un camino más confrontativo y eso desanimó a mucha gente, muchos productores lecheros abandonaron, el área arrocera siguió disminuyendo, la población vacuna continuo disminuyendo. Tenemos que dar un “shock” de expectativas y darle seguridad a la gente que hay una apuesta bien clara al sector. Además, hay una apuesta estratégica que se complementa atendiendo algunos sectores, enfatizar en medio ambiente y en un Uruguay que se abre al mundo. Hay que buscar acuerdos de libre comercio, estas últimas semanas se empezó a mover, aunque el Uruguay y el MERCOSUR todo se quedó en el inmovilismo. Daba la sensación que en las aduanas quedaba mucho dinero, finalmente el productor cobra mucho menos que un productor australiano que tiene acuerdos que le permiten pagar aranceles más bajos. Nuestra apuesta es a la apertura comercial, a una política macroeconómica equilibrada, a políticas sectoriales y énfasis en el valor agregado ambiental, que tienen los productos uruguayos.

Este déficit (fiscal) genera incertidumbre, los empresarios del agro se preguntan ¿el que gane que va a hacer?

¿Es clave bajar el déficit fiscal?

En tiempos electorales no pasará nada, pero si tenemos gastos que superan largamente nuestros ingresos, mantendremos una situación que aparenta ser estable por un determinado tiempo, hasta que esta situación no se sostiene. En el país, el déficit va creciendo en forma persistente y eso excede a la mirada del agro. Todos los uruguayos deberíamos reclamar, que el gobierno que entregue la administración, lo haga de forma ordenada y con un déficit que no supere determinado tope que tendrán que definir los economistas, lo que digan si es un 1 o 1.5% del PBI. Claramente lo que no puede ser es un 5% del PBI. Este déficit genera incertidumbre, los empresarios del agro se preguntan ¿el que gane que va a hacer? ¿Nos pondrán más impuestos? Genera poner un freno a la inversión, porque se espera ver si vendrá más impuesto al patrimonio u otra carga impositiva. Existe el riesgo que para corregir el déficit se recurra a cobrar más impuestos, esto lleva a que en un momento en que puede haber fuertes inversiones, se espera para conocer cuáles son las reglas de juego del próximo gobierno.

Tenemos que trabajar por una cultura de equilibrio fiscal. Hay que tener políticas sociales y otras políticas, pero gastar más de lo que se recauda, en definitiva es ser egoísta con las generaciones venideras que acumulan una deuda sobre las cuales nadie las consulta y ni siquiera tienen derecho al voto. El año próximo habrá una negociación con las calificadoras de riesgo, y si no perdemos el grado inversor habrá que tomar un conjunto de medidas antipáticas gane quien gane y si perdemos el grado inversor vamos a retroceder muchísimo. Deberíamos generar un consenso mayor y generar una regla fiscal para que gane quien gane al final del periodo no entregue el gobierno con más de “tanto déficit”.

El agro tiene que ser la “excusa” para generar el equilibrio económico.

Desde el gobierno se señala que las transferencias a los sectores agropecuarios superan a lo que reciben las políticas sociales, año  a año. ¿Cuál es su visión?

Depende del cristal con que se mire, un tipo de cambio equilibrado hubiese sido una señal mucho más fuerte, el gobierno suele enumerar un conjunto de medidas puntuales, no digo que estén mal. El agro no pide dinero, sino una actitud de aprecio y respeto, que muchas veces no se siente, se cae en el calificativo fácil. Uruguay produce la mejor carne del mundo, deberíamos sentir el mismo orgullo que sentimos por nuestra selección de fútbol. Esa actitud, no se percibe y sí la de “de este sector es de donde se puede recaudar más”. La política económica no es amigable con la exportación. Esta definición trasciende el agro. Alguien de la Unión de Exportadores, exporte lo que exporte, diría lo mismo, si la política cambiaria es tirar abajo al dólar, entonces más vale ser importador que exportador. El agro tiene que ser la “excusa” para generar el equilibrio económico. En estos tres años, se ha ido perdiendo esta cultura, y entiendo a los empresarios cuando no contratan personal porque no saben lo que viene y entonces se da una caída persistente del empleo. La caída del empleo, es el indicador social más adverso, van cinco años consecutivos en las que cae. Y vamos a un sexto año de caída, salvo que se dé un cambio de señales muy fuertes. Hoy contratar es una decisión riesgosa, hay un goteo de empleo que se va perdiendo. Déficit fiscal que va creciendo y el empleo que está en caída. El desafío de la próxima administración será un cambio de expectativas, un “shock de inversión” y condiciones sostenibles y ahí el agro será clave. Si se vuelve a mover el interior y el sector agroexportador, se cambiará la lógica económica actual.

Eduardo Blasina, asesor agropecuario del candidato colorado Ernesto Talvi, nos cuenta en esta entrevista exclusiva los planteamientos del programa de gobierno del PC para este sector.

Publiée par Lared21 sur Mercredi 25 septembre 2019

Hay que tener una moneda que refleje los fundamentos de la economía.

¿Qué dólar necesita el sector agropecuario?

No es exactamente el dólar que necesite el agro, sino el dólar que no esté artificialmente corrido hacia arriba, que sería “maravilloso” para los exportadores, pero generaría pérdida del valor adquisitivo, ni que esté corrido hacia abajo, que da sensación de bienestar que nos permite viajar y comprar electrodomésticos, pero que hace que el motor de la exportación que es fundamental se vaya frenando. El BCU tiene mediciones muy buenas del tipo de cambio real, que muestran cual es el desvío que tiene el país respecto a sus socios o al promedio. Hay que tener una moneda que refleje los fundamentos de la economía.

Le exportamos energía a Brasil a un precio más barato que el que paga un productor lechero uruguayo y terminamos importando leche de Brasil. Esta situación no es de sentido común.

Cuando uno ve los vecinos, Argentina y Brasil por ejemplo, que son nuestros socios principales, están en una situación de muchas dificultades, principalmente Argentina. Allí es donde el Ministro de Economía Danilo Astori insiste que a diferencia de lo que sucedió en el pasado, Uruguay tiene dificultades pero no está en crisis ¿Usted coincide? 

Lo de Argentina y Brasil es catastrófico, mal manejo económico y corrupción fuera de cauce. La comparación con los vecinos es en relación al precio de la energía. Desde el punto de vista estructural, Uruguay siempre tiene precios más altos que los vecinos. Ahí se da la paradoja, le exportamos energía a Brasil a un precio más barato que el que paga un productor lechero uruguayo y terminamos importando leche de Brasil. Esta situación no es de sentido común. La política económica de Argentina y Brasil no son caminos a seguir, han cometido errores gravísimos con el kichnerismo, con el Partido de los Trabajadores, con Macri y Bolsonaro. Argentina y Brasil son un “manual de lo que no tenemos que hacer”. La comparación es que el productor brasileño no produzca a mitad de costo que el productor uruguayo. El arrocero se “mata” por conseguir el mejor rendimiento pero tiene un componente sobre el que no puede incidir que lo pone en una desventaja muy grande. Argentina y Brasil no son ejemplo, pero Uruguay con sus monopolios energéticos, se ha ido desfasando durante muchos periodos del precio equivalente de los mismos servicios en la región. Actualmente tenemos un precio del gasoil estable, veremos que sucede después de las elecciones. Gradualmente el precio del gasoil se ha ido equiparando, la energía eléctrica se usa para recaudar para un fisco, que toma cada año unos 400 millones de dólares provenientes de lo que pagamos de tarifa eléctrica ¿Ese es el fin de la generación de energía eléctrica? Creemos que no, son cuestiones a corregir. La comparación con los vecinos, es para decir competimos en igualdad de condiciones, que tanto productores y empresas tienen que usar gasoil, combustibles y energía a precios similares a la región. Que ganen o pierdan partiendo de esa situación de igualdad.

Eduardo Blasina, asesor agropecuario del candidato colorado Ernesto Talvi, nos cuenta en esta entrevista exclusiva los planteamientos del programa de gobierno del PC para este sector.

Publiée par Lared21 sur Mercredi 25 septembre 2019

En 5 años podemos tener un cambio radical (del agro) que tiene un efecto multiplicador.

Para 2020 con esta realidad de hoy ¿que se podría empezar a instrumentar que obtenga resultados que se puedan ver?

Si el productor tiene confianza, se siente respaldado por el gobierno y se bajan los costos exceptuando los salariales, no se puede pensar una estrategia en base al salario, pero sí a otras pérdidas de eficiencia que tenemos, el agro en 5 años al Uruguay lo da vuelta. Podemos crecer en carne, en carne ovina, en lana, en agricultura estamos cerca de la frontera agrícola, en desarrollo de nuevos rubros, como el cannabis medicinal, por ejemplo, que tampoco tuvo el despegue que podría haber tenido. En 5 años podemos tener un cambio radical que tiene un efecto multiplicador. Si le dan la chance, la economía se moverá intensamente.

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