Ejército de Uruguay finaliza recepción de blindados MRAP donados por EE.UU.
El Ejército completó la recepción de 14 vehículos blindados MRAP MK-7 donados por EE.UU. con un acto oficial junto a la embajada.
Culminación de la entrega de vehículos Mamba al Ejército Nacional
Recientemente en la Plaza de Armas del Servicio de Material y Armamento (SMA) tuvo lugar la ceremonia de entrega oficial del vehículo Mamba Recuperador MK-7, con la presencia del embajador Lou… pic.twitter.com/j5UZn0pQAA
— U.S. Embassy Uruguay (@usembassyMVD) March 20, 2026
El Ejército Nacional completó el pasado martes la recepción del decimocuarto ejemplar correspondiente a un lote de vehículos blindados MRAP MK-7, cuya transferencia fue formalizada por el gobierno de Estados Unidos. La ceremonia de traspaso contó con la presencia del Comandante en Jefe de la Fuerza, General de Ejército Mario Stevenazzi, y el embajador estadounidense, Lou Rinaldi. En el mismo acto, se certificó la culminación del curso de “Operación y Mantenimiento” para 15 efectivos militares, quienes recibieron instrucción específica sobre el manejo y la logística asociada a los nuevos equipos.
El material incorporado corresponde al modelo Mamba Recuperador MK-7, una variante especializada dentro de la familia de vehículos resistentes a minas y emboscadas. Según la información técnica proporcionada, el diseño de estas unidades prioriza la asistencia a otros blindados en terreno, así como la operación en escenarios con alta presencia de artefactos explosivos improvisados. La estructura del vehículo está concebida para mantener la capacidad de maniobra sin comprometer la seguridad de la tripulación en entornos considerados hostiles.
Los ejemplares entregados fueron fabricados por la empresa Osprea, que detalla en sus especificaciones una arquitectura modular que permite la reconfiguración interna según el cometido operativo. La flota recibida por Uruguay incluye capacidades para ser adaptado como porta tropas, vehículo de mando y control, ambulancia, unidad de recuperación de emergencia, o plataforma para eliminación de artefactos explosivos. También se contempla la opción de incorporar brazos interrogadores y radar de penetración terrestre para optimizar la detección de minas.

Las especificaciones técnicas del Mamba MK-7 que operará la fuerza terrestre
En términos de movilidad, los MRAP MK-7 operan con un motor de 6.5 litros que utiliza refrigeración por aire, acoplado a una transmisión Allison 2500SP. La tracción es total con dos velocidades, lo que permite afrontar pendientes de hasta un 70 % y cruces de agua con una profundidad de vadeo de 1 metro. Estos parámetros definen su perfil como una plataforma diseñada para sostener operaciones en terrenos de baja adherencia o con obstáculos topográficos significativos.
El blindaje de las unidades se rige bajo los estándares STANAG 4a/4b para protección contra explosiones, complementado con un nivel balístico B7. La estructura del casco incorpora refuerzos específicos y los asientos están diseñados con tecnología resistente a minas para mitigar el impacto de detonaciones bajo el vehículo. El fabricante indica que estas características buscan ofrecer una barrera de seguridad contra munición de alto calibre y artefactos explosivos improvisados (IED), priorizando la integridad de los ocupantes ante amenazas convencionales en el teatro de operaciones.
La documentación oficial del proceso de donación enfatiza la homogeneidad logística que representa la incorporación de estos vehículos. Al tratarse de una línea de producción estandarizada, el mantenimiento y el abastecimiento de repuestos se unifican bajo un mismo sistema de soporte, simplificando la cadena de suministro para las diferentes configuraciones que pueda adoptar la unidad en el futuro.

Antecedentes en Mali y Níger: la resistencia comprobada del MK-7 ante explosiones
El fabricante Osprea difunde antecedentes operativos del modelo Mk7 en misiones previas desplegadas en África. En Mali, se documentó un caso donde una unidad soportó una explosión con una carga neta de 20 kilogramos de material explosivo, lo que representa el doble del umbral exigido por la certificación STANAG 4a4b. “sin sufrir víctimas mortales”, señala el informe técnico citado por la empresa.
De manera similar, en Níger se registró un incidente en el que el vehículo enfrentó “múltiples disparos de munición de calibre 7.62x54API y .50 sin penetraciones”. Estos antecedentes se presentan en las especificaciones promocionales del equipo como evidencia de la resistencia estructural del blindaje bajo condiciones de fuego directo y detonaciones de alto poder. Las unidades donadas a Uruguay comparten las mismas plataformas y niveles de protección que las empleadas en aquellos escenarios.
El Ejército Nacional no ha emitido un cronograma público respecto a la asignación específica de las 14 unidades dentro de sus brigadas, ni ha detallado si alguna de ellas será configurada con las opciones adicionales de radar de penetración terrestre o brazos interrogadores. Por el momento, la incorporación se limita a la recepción material y la capacitación del personal técnico encargado de la operación y el mantenimiento de los vehículos.
La transferencia se enmarca dentro de los acuerdos de cooperación en materia de defensa entre ambos países. Los vehículos, al ser clasificados como material de excedente o donación estratégica, no representaron una erogación presupuestal para el estado uruguayo en términos de adquisición, aunque sí implican una actualización en los costos de sostenimiento logístico y la necesaria adaptación de los talleres militares para el servicio de motores refrigerados por aire y transmisiones Allison.
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