Sebastián Marset: de Piedras Blancas a la lista de la DEA, el recorrido de un narco que construyó un imperio
Esta es la historia de cómo un muchacho de la zona rural de Montevideo se volvió el tercer criminal más buscado de la DEA y movió toneladas de droga en todo el mundo.

Sebastián Enrique Marset Cabrera nació el 10 de abril de 1991 en Montevideo. Creció en Piedras Blancas, un barrio periférico de la capital uruguaya marcado por la precariedad. De niño tuvo un paso por las divisiones formativas del club Danubio —soñaba con el fútbol profesional— y fue abanderado en la escuela primaria. Abandonó el liceo. Cayó en redes de delincuencia menor y acumuló sus primeras causas por hurto y tenencia de estupefacientes antes de cumplir los 20 años. Ninguno de esos datos aislados anticipaba lo que vendría.
En 2012, con 21 años recién cumplidos, recibió un cargamento de cientos de kilos de marihuana transportado por vía aérea desde Paraguay. El remitente era Juan Domingo Viveros Cartes, tío del entonces político y luego expresidente paraguayo Horacio Cartes. Ese vínculo marcó el ingreso de Marset a otra escala de operaciones. En 2013 cayó preso: 170 kilos de marihuana incautados, procesamiento por narcotráfico, y destino al Penal de Libertad por cinco años.
La cárcel no interrumpió su carrera. Fue allí donde estableció contacto con integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil y con estructuras criminales de alcance internacional. El propio Marset lo diría años después: «En la cárcel se aprende mucho, lo bueno y lo malo» y añadió: «El negocio que elegí no es muy bueno; hay mucha traición. Aprendí a cuidarme».
Salida en libertad y primeros movimientos en el exterior
Salió en 2018. Ese mismo año fue procesado de nuevo, esta vez por el homicidio de Alfredo Rondán, un conocido de la infancia con quien mantenía deudas por estupefacientes. Fue sobreseído en 2020. Entre medias, en agosto de 2018, realizó su primer viaje documentado a Bolivia, con el aparente propósito de establecer lazos con proveedores de cocaína.
En 2019 instaló su base en Paraguay. Allí formó vínculos con el clan Insfrán y creó empresas, entre ellas Total Cars, que la justicia paraguaya identificó como instrumento de lavado de activos. Paralelamente incursionó en la promoción de espectáculos musicales. En abril de 2021 firmó con el club de fútbol Deportivo Capiatá. Abandonó los entrenamientos pocas semanas después, sin aviso. Durante ese período mantuvo contacto con dirigentes deportivos y figuras políticas, entre ellas el entonces financista Erico Galeano, hoy senador imputado en causas relacionadas con el crimen organizado.
Su organización empezó a tomar dimensiones que la justicia regional tardó algo más en medir. La cocaína salía principalmente desde Bolivia hacia Paraguay y de allí a Europa —Bélgica y Holanda— oculta en contenedores de productos agrícolas que navegaban por la hidrovía Paraguay-Paraná. Al menos 16 toneladas de cocaína fueron incautadas en puertos europeos vinculadas a esa ruta. En Paraguay, otras 4,7 toneladas. Un fiscal antidrogas paraguayo lo describió públicamente como «el gerente de la hidrovía».

La red transnacional y los vínculos con el crimen organizado global
En febrero de 2022 estalló en Paraguay la investigación denominada «A Ultranza Py», que identificó a Marset como una de las cabezas de una organización transnacional de tráfico de drogas y lavado de dinero. La estructura tenía conexiones documentadas con el PCC brasileño y con la ‘Ndrangheta italiana, organizaciones que se encargaban de los tramos finales de la ruta hacia los mercados europeos.
Ese mismo año, el 10 de mayo de 2022, fue asesinado en la isla colombiana Barú el fiscal paraguayo Marcelo Pecci, mientras se encontraba en su luna de miel. El crimen fue perpetrado con disparos. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, señaló a Marset como responsable, aunque el fiscal general colombiano indicó que no hay elementos materiales que lo vinculen directamente. El caso sigue abierto. Previamente, el 12 de septiembre de 2021, había sido baleado en Asunción el empresario deportivo Mauricio Schwartzman, también señalado como integrante de la organización: su muerte ocurrió 2 días después del arresto de Marset en Dubái.
Ese arresto en los Emiratos Árabes Unidos se produjo a finales de 2021 por portación de pasaporte falso. Marset estuvo casi tres meses detenido allí. Fue liberado tras una gestión diplomática del gobierno uruguayo de Luis Lacalle Pou, que le remitió un pasaporte legal, pese a advertencias previas del embajador uruguayo en la región. La Cancillería y el Ministerio del Interior argumentaron desconocer los antecedentes del caso. La revelación del episodio desencadenó una crisis política en Montevideo: presentaron sus renuncias el canciller Francisco Bustillo y el ministro del Interior, Luis Alberto Heber.

La fuga de 2023 y la vida clandestina en Santa Cruz
En julio de 2023, Marset escapó de un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Las autoridades bolivianas constataron posteriormente que él y su esposa, Giannina García Troche, habían ingresado al país en septiembre de 2022 bajo identidades falsas: Luis Paulo Amorim Santos y Larissa Marques Magdalena. En Santa Cruz gestionaba el equipo de fútbol Los Leones El Torno FC y participaba en partidos. La fachada era funcional.
Tras escapar del operativo, Marset comenzó a aparecer en videos públicos donde exhibía hombres armados, criticaba a autoridades y concedía entrevistas sin revelar su ubicación. En uno de esos mensajes dirigidos a Paraguay dejó registrada una advertencia: «Respeten el narcotráfico, dejen de meterse con mi familia». Fue justamente uno de esos videos, grabado en octubre de 2025 y cuya autenticidad fue confirmada descartando la inteligencia artificial, el que según el ministro del Interior paraguayo, Enrique Riera, permitió su geolocalización.
En mayo de 2025, la DEA lo incluyó en su lista de fugitivos más buscados. En febrero de 2026 ascendió al tercer lugar de esa lista, tras confirmarse la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. El Departamento de Estado estadounidense ofreció 2.000.000 de dólares por información que condujera a su captura. Mientras tanto, en julio de 2024, su esposa Giannina García Troche fue detenida en España y extraditada a Paraguay en mayo de 2025, donde permaneció imputada por narcotráfico y lavado de activos en la penitenciaría La Emboscada.
El operativo del 13 de marzo y la extradición a Estados Unidos
El viernes 13 de marzo de 2026, a las 2:30 de la madrugada, unidades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) y la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) bolivianas iniciaron un megaoperativo en el barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra, en las calles Río Urigaito y Las Salinas. El procedimiento había sido planificado con al menos tres meses de antelación. Los agentes fueron trasladados a Santa Cruz «con absoluta reserva» y alojados en una casa a varios kilómetros del centro para evitar filtraciones.
El plan tenía dos blancos simultáneos: primero la vivienda donde se encontraba el equipo de seguridad de Marset, luego la residencia del propio imputado, situada a 8 minutos del primer inmueble. El ministro de Gobierno boliviano, Marco Antonio Oviedo, explicó: «Tomamos la primera vivienda y la neutralizamos para que la seguridad de Marset no se traslade a la vivienda del narcotraficante». Drones sobrevolando el área detectaron a 5 personas armadas que se disponían a subir a vehículos blindados para huir. No hubo muertos ni heridos. En el lugar se hallaron dispositivos electrónicos, armamento sofisticado y 2 vehículos —un Mercedes-Benz Clase G y una camioneta Toyota Hilux— con blindaje tipo 7, el nivel más alto disponible para vehículos civiles.
Junto a Marset fueron detenidos 4 integrantes de su estructura: 2 venezolanos, 1 colombiano y 1 uruguaya de apellido Marset, presuntamente su media hermana. Horas después, a las 9:09 de la mañana hora local, un avión Beech King Air 350C con matrícula estadounidense despegó del aeropuerto internacional de Viru Viru con Marset a bordo, bajo custodia de agentes de la DEA. Bolivia explicó que la expulsión inmediata respondió a la fragilidad del sistema penitenciario local y al elevado riesgo de fuga. «Se lo expulsó de manera inmediata porque nuestro sistema penitenciario es muy frágil», dijo Oviedo. El presidente Rodrigo Paz calificó el operativo de «quirúrgico» y afirmó que «uno de los narcotraficantes y criminales considerado entre los cuatro más grandes del continente ha caído». El gobierno de Uruguay confirmó su identidad mediante cotejo de huellas dactilares antes del anuncio oficial.

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