Ex curtiembre. Una de las primeras empresas autogestionadas se desarrolla con apoyo venezolano

Uruven va por último préstamo para producir

Uruven se constituyó en cooperativa a principios de 2005, después de 7 años en que los trabajadores de la ex curtiembre Midober’s iniciaron un proceso de autogestión en setiembre de 1997.

Después de una visita del Comité de Base de la empresa a Venezuela, cuando Uruguay estaba negociando un acuerdo comercial con ese país, se dio el inicio a una nueva etapa. En enero de 2006, las cooperativas de Cristalería del Uruguay, Funsa y Uruven firmaron el acuerdo de cooperación con Venezuela. Los cooperativistas de Uruven asumían el compromiso de brindar asesoramiento a Venezuela para la instalación de curtiembres en ese país, y a cambio recibirían un apoyo económico para construir una planta en Uruguay. Los trabajadores ya han viajado a Venezuela en unas cinco ocasiones para brindar asesoramiento, y en diciembre de 2009, el presidente Hugo Chávez durante su visita a la planta de Envidrio anunció la entrega del apoyo económico a Uruven. Desde entonces, los trabajadores de la cooperativa han ejecutado los 800 mil dólares recibidos en la compra de una planta en desuso, acondicionamiento del local, y compra de maquinarias. Nada de lo aportado fue destinado a salarios, y aún restan otras inversiones para poner la planta en marcha. Un cálculo estimado por los trabajadores indica que son necesarios otros 690 mil dólares, para poner la curtiembre en marcha. La inversión más importante que falta es la construcción de la planta de afluentes, y el proyecto ya tiene la autorización de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).

Los trabajadores sostienen que una vez terminada esa etapa están en condiciones de empezar a trabajar de inmediato, y por las consultas que ya han recibido, tendría como mínimo un contrato de trabajo asegurado por un año. En esa primera etapa de producción, los cooperativistas trabajarían como fasoneros para otras curtiembres, pero tienen planes muy concretos para comenzar a producir cueros para alfombras con destino a la exportación, guantes y descartes para zapatos, entre otros proyectos.

Además de la posibilidad de realizar la primera etapa de trabajo en el cuero para otras curtiembres, la cooperativa tiene también la posibilidad de procesar cueros de carpinchos para exportar a Venezuela, donde existen ya conversaciones muy avanzadas.

La cooperativa tiene actualmente 41 socios activos, 25 de los cuales están trabajando en las obras en la planta. Desde que abandonaron la curtiembre que ocupaban desde setiembre de 1997, a mediados de 2009, los trabajadores no tienen ingresos fijos, y se han podido mantener gracias a un convenio con la Intendencia de Montevideo que les ha otorgado un contrato de porteros y serenos en el ex frigorífico Castro, donde la Intendencia tiene talleres y depósitos. En esa tarea se ocupan unos 10 trabajadores y el ingreso es para toda la cooperativa.

En el último año, los trabajadores han realizado un enorme esfuerzo en la planta adquirida, y están ansiosos por completar la obra y comenzar a trabajar. Para ello resta obtener un último crédito que les permita construir la planta de tratamiento de afluentes, para eliminar la contaminación. Uruven es una de las primeras empresas autogestionadas del país y acumula una experiencia positiva de trabajo en distintos rubros y con grandes posibilidades de desarrollo.

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