Chile: una oposición hiper fragmentada abre el camino para que una comunista sea presidenta
En vísperas de las elecciones del 16 de noviembre, la izquierda oficialista lidera con Jeannette Jara al frente, mientras la derecha se desangra en una guerra interna entre tradicionales, ultras y libertarios. ¿Podrá la candidata comunista capitalizar este caos para llegar a La Moneda?

Las elecciones presidenciales de Chile, programadas para el 16 de noviembre de 2025, se disputan en un contexto de alta polarización política, marcado por el descontento con el gobierno de Gabriel Boric y prioridades ciudadanas como la seguridad, la economía y la migración.
La candidata oficialista, Jeannette Jara (Partido Comunista de Chile, PC, por la coalición Unidad por Chile), lidera las encuestas de cara a la primera vuelta, beneficiándose de la notable fragmentación en el campo opositor de derecha. Esta división interna —entre la derecha tradicional, la ultraderecha y un outsider libertario— impide una candidatura unificada, lo que podría facilitar el avance de Jara al balotaje, aunque su victoria final dependerá de la capacidad de la derecha para reagruparse en una segunda vuelta.
La oposición fragmentada: derecha tradicional, ultraderecha y el outsider libertario
La oposición de derecha, que en conjunto suma más del 50% de las preferencias electorales, se ha dividido en tres candidaturas principales que compiten ferozmente por el segundo lugar en la primera vuelta. Esta fragmentación es la más aguda desde el retorno a la democracia en 1990 y se explica por clivajes ideológicos profundos, agravados por el estallido social de 2019 y la influencia de tendencias globales de derechización (como Javier Milei en Argentina o Donald Trump en EE.UU.).
Los candidatos no lograron acordar primarias unificadas en junio de 2025, a diferencia de la izquierda, que consolidó a Jara como su abanderada. Esto ha generado acusaciones mutuas de “traición”, “guerra sucia” y “abandono de principios”, con campañas agresivas en redes sociales y debates donde, paradójicamente, se unieron contra Jara pero no entre sí.
Tres frentes contra uno
- Evelyn Matthei (Derecha dradicional, Coalición Chile Vamos – UDI): Representa el establishment de centroderecha, con una trayectoria de más de 30 años como diputada, senadora, ministra y alcaldesa de Providencia. Heredera del legado de Sebastián Piñera (el único presidente de derecha exitoso desde 1990), Matthei apuesta por la moderación, el “buen gobierno” y alianzas transversales, incluyendo el respaldo de 102 figuras de centroizquierda. Su agenda enfatiza la reactivación económica, la seguridad con énfasis en inteligencia policial y un “reencuentro nacional” post-estallido. Sin embargo, ha sido criticada por su rol en gobiernos anteriores de Piñera, vistos como “parasitarios” por sectores más radicales. En las encuestas, se estanca en un tercer lugar, con apoyo entre votantes moderados pero débil entre jóvenes y clases populares.
- José Antonio Kast (Ultraderecha, Partido Republicano): Líder de la extrema derecha, hijo de un oficial nazi que huyó a Chile, Kast fundó su partido tras militancia en la UDI. Candidato en 2017 (8% de votos) y 2021 (llegó al balotaje, pero perdió ante Boric), defiende posturas conservadoras en aborto, matrimonio igualitario y migración, con afinidad histórica al régimen de Pinochet. En esta campaña, ha moderado su discurso hacia temas pragmáticos: un “gobierno de emergencia” para seguridad, recorte fiscal de US$6.000 millones y cierre de fronteras. Acusado de “traicionar” su agenda valórica por concesiones en la fallida reforma constitucional, compite por el voto duro de la derecha. Lidera el segundo lugar, pero su apoyo ha caído desde un pico de 28% en agosto.
- Johannes Kaiser (Outsider libertario, Partido Nacional Libertario): La sorpresa de la elección, este diputado de 49 años renunció al Partido Republicano en 2021 para fundar su propio movimiento, inspirado en el libertarismo radical de Milei. Se presenta como un “outsider anticasta”, atrayendo a votantes desencantados con el establishment. Su plataforma es ultra-conservadora y disruptiva: cierre total de fronteras con Bolivia, “campos de reconducción” para migrantes irregulares, indulto a detenidos por violaciones de DD.HH. bajo Pinochet, reducción de ministerios de 25 a 9, salida del Acuerdo de París y de la Corte Interamericana de DD.HH. Ha robado votos a Kast entre radicales, duplicando su apoyo en el último mes mediante un discurso agresivo en redes.
Esta triple contienda ha desordenado el tablero: Kaiser amenaza con desplazar a Matthei a un cuarto lugar (detrás incluso de independientes como Franco Parisi), mientras Kast resiste pero pierde terreno. En debates recientes, como el de Canal 13 el 26 de octubre, los tres firmaron un “pacto de no agresión” contra Jara, pero las pullas internas persisten.
¿Cuáles son las chances reales de Jeannette Jara?
Jara, exministra del Trabajo (2022-2025) y militante PC, ganó las primarias oficialistas en junio con abrumadora mayoría, consolidando la izquierda en torno a su perfil “popular” y agenda de continuidad boricista: fortalecimiento del Estado, reforma previsional y derechos laborales, con énfasis en igualdad de género y medioambiente. Su campaña ha girado hacia propuestas concretas (e.g., “solución a temas que afectan a la gente”), distanciándose del estigma “comunista” mediante alianzas con socialistas y democratacristianos.
En Primera Vuelta (16 noviembre): Altas chances de victoria (70-80% según promedios). Con 26-30% de apoyo, superará cómodamente el 20% de Kast y la dispersión derechista. La fragmentación le regala el balotaje, ya que ninguna derecha pasa sola. Factores a favor: voto joven y femenino consolidado; contra: rechazo al PC (visto como “extremista” por el 40% de encuestados) y herencia de Boric (aprobación ~25%).
En Balotaje (mediados de diciembre): Más inciertas (30-40% de probabilidades). Si enfrenta a Kast (escenario probable), pierde por amplio margen (32% vs. 46%), ya que la derecha se unificará (Kast ha prometido apoyar a cualquier anti-Jara; Matthei y Kaiser insinúan lo mismo, pese a tensiones). Jara podría captar indecisos (22%) y centroizquierda, pero su relación con el PC la aleja de moderados. Si es vs. Matthei o Kaiser, chances suben a ~45%, por menor polarización. Riesgos: Alta abstención (proyectada 50%) y “voto útil” derechista. Analistas como Alberto Mayol advierten escenarios “no favorables” si la derecha pacta gobierno, pero destacan su fortaleza en regiones mineras y urbanas pobres.

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