Entrevista en HUMANA PODCAST HB

Postparto y salud mental materna: una etapa de alta vulnerabilidad

El podcast Humana, producido por el Hospital Británico, dedica uno de sus episodios a analizar el cuidado emocional y mental en el puerperio, una etapa que, según se plantea en esta entrevista, suele quedar relegada en la conversación pública. La conducción está a cargo de Manu da Silveira, quien dialoga con la psicóloga Chiara Riera sobre los múltiples factores que inciden en cómo las mujeres atraviesan este período.

Dra. Chiara Riera en entrevista con la conductora Manu Silveira del podcast Humana del Hospital Británico.
Dra. Chiara Riera en entrevista con la conductora Manu da Silveira del podcast Humana del Hospital Británico.

Desde el comienzo, la entrevista señala la importancia de abordar el postparto desde un enfoque terapéutico, incorporando la mirada de la psicología para observar cómo se encuentra la madre y el entorno familiar. Se destaca que el nacimiento no es un hecho aislado, sino un proceso que está precedido por experiencias que influyen directamente en la vivencia posterior.

Chiara Riera explica que “hay tantas respuestas como mujeres madres hay en el mundo”, subrayando el carácter subjetivo del postparto. Según detalla, la forma en que se transita este momento está condicionada por la búsqueda del embarazo, la presencia de pérdidas gestacionales, tratamientos de reproducción asistida o la existencia de hijos previos.

El parto, las hormonas y el inicio del puerperio

La psicóloga Riera señala que el modo en que se vive el parto tiene un impacto relevante en el postparto inmediato. En ese sentido, se refiere a los enfoques actuales que priorizan el parto humanizado, el respeto por el entorno y la intimidad de la mujer. Riera introduce la idea de pensar el parto como un proceso “mamiferado”, asociado a la privacidad y a la libertad de movimiento.

Luego del alumbramiento comienza el puerperio, una etapa atravesada por intensos cambios hormonales. “La naturaleza nos impregna de hormonas que favorecen el encuentro con ese hijo”, explica Riera, en referencia a la liberación de endorfinas y oxitocina, que pueden generar sensaciones de euforia y conexión emocional.

Sin embargo, aclara que estos procesos pueden verse interrumpidos. Cuando aparece el miedo, la adrenalina actúa como antagonista de esas hormonas señala la psicóloga, explicando que situaciones de ansiedad o alarma pueden modificar la experiencia emocional del nacimiento.

Vulnerabilidad, descanso y lactancia

Tras el parto, la mujer atraviesa un estado de alta vulnerabilidad, mientras comienza a adaptarse a su identidad materna. Riera describe este momento como una etapa intensa, atravesada por la autoexigencia y por la sensación de no contar con herramientas suficientes.

En los primeros días, la recuperación física y la falta de descanso aparecen como factores centrales. Aunque el bebé duerma, muchas madres permanecen en estado de alerta. A esto se suma la adaptación del recién nacido a un entorno distinto, lo que puede generar llanto no necesariamente vinculado al hambre.

La lactancia ocupa un lugar destacado en el relato. Según la psicóloga, suele ser el punto donde se concentra gran parte de la ansiedad. “De todos los cuidados que le podemos ofrecer a un bebé, este es el único que no podemos delegar”, afirma, señalando el peso simbólico y emocional que adquiere este proceso.

Depresión postparto y detección temprana

La entrevista aborda la depresión postparto, destacando su frecuente invisibilización. Riera señala que el postparto es la etapa de mayor vulnerabilidad para el desarrollo de síntomas depresivos, contradiciendo la idea de plenitud absoluta asociada a la maternidad.

Según datos de la OMS, una de cada cinco mujeres presenta algún trastorno del estado de ánimo o ansiedad durante el puerperio, y la mayoría no recibe diagnóstico ni tratamiento. Además, muchas mujeres ocultan sus síntomas por vergüenza, culpa o estigma social.

La psicóloga explica que el DSM-5 (Manual diagnostico y estadístico de trastornos mentales en su quinta edición) utiliza el término periparto, ya que en muchos casos los síntomas comienzan durante el embarazo. Diferencia la depresión postparto de la tristeza puerperal o baby blues, una reacción adaptativa más frecuente y transitoria.
“Si se detecta a tiempo, el pronóstico es muy bueno”, afirma Riera, subrayando la importancia del seguimiento.

Red de apoyo y acompañamiento

Finalmente, se destaca el rol del entorno y de la red de apoyo. El acompañamiento implica disponibilidad, escucha y ayuda concreta, además de reconocer los múltiples duelos que atraviesa la mujer en esta etapa: el cuerpo, la pareja y la identidad previa.

Riera concluye que el postparto requiere una mirada integral, donde la salud mental materna sea parte central del cuidado, tanto para la madre como para el vínculo con el hijo.

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