Signorelli: "Ser campeón es algo indescriptible"
Más sereno y después del festejo que se extendió hasta altas horas de la madrugada, Marcelo Signorelli desde la tranquilidad de su hogar habló con Básquet Caliente y se refirió a la consagración de equipo al que comandó desde principio de temporada.
«Ser campeón es algo indescriptible, no tiene comparación con nada. Una vez un técnico italiano me dijo tenés que ser campeón, no importa en qué categoría lo puedas hacer. Y es verdad, la sensación no se puede medir con palabras y menos luego de obtener el título en la máxima categoría de tu país», dijo satisfecho el joven entrenador.
Sus primeros pasos los dio como asistente de Ricardo Abracinkas en Miramar, luego su trayectoria lo llevó a equipos como Juventud de Las Piedras, Peñarol, Tabaré, Larrañaga, Malvín, Atenas, Goes y Aguada. Dirigió en Italia en equipos de Ligas de Ascenso como San Severo, Arona, Aosta y Victoria. Pero son solo algunos de los caminos por los que atravesó Signorelli en su carrera como entrenador. Es alguien que buscó siempre el perfeccionamiento y para ello en reiteradas oportunidades viajó a Estados Unidos, la meca del basquetbol. Allí estuvo en universidades en las que fue cultivando su aprendizaje, y muchas veces disponiendo de su propio dinero para crecer.
«Dirigir en el exterior ayuda, es indudable. Es otro basquetbol, otros jugadores, se trata de una gran enseñanza. Está en cada uno poder seguir aprendiendo. Elegí este camino y creo que muchos deberían hacerlo, pero está en cada uno».
Biguá es el campeón, pero no por ello todo fue color de rosa. En momentos de adversidad ganó en el equipo cierto nerviosismo que llevó a que el propio Signorelli tuviera de alguna manera reproches por parte de sus propios jugadores. De ello se aprendió mucho por parte de ambos. «Todo lo que pasó con el resultado final queda atrás. Pero bienvenido en su momento, porque ayudó más al equipo que persiguió siempre el mismo objetivo. Si hay cosas que tienen que pasar para lograr las metas, que pasen siempre».
De cualquier manera, Signorelli respondió sobre cuales han sido los principales soportes de este título . «El gran secreto fue la química grupal del equipo, la calidad de los jugadores y el apoyo dirigencial. En ellos se basó esta consagración de Biguá».
Signorelli es técnico por vocación y por amor al basquetbol. Detrás de él su familia como soporte. Agustina, su esposa, y Valentina y Paulina, sus hijas.
La mala suerte del Gallego
Una pena lo que le sucedió al asistente de Marcelo Signorelli en el festejo, luego en el quincho-parrillero del club Biguá. Alejandro «Gallego» Alvarez piso un vaso y se cortó el tendón de Aquiles. Es por eso que ayer debió se reintervenido quirúrgicamente en horas de la tarde, y por suerte todo salió bien. Hoy será dado de alta y podrá retornar a su hogar.
El festejo de Soledad Colom
Soledad es la hija de Bartolomé «Tito» Colom, estuvo en el Palacio Peñarol celebrando el título de campeón. Tito, lamentablemente fallecido, más allá de su capacidad como dirigente, fue una gran persona. La copa llevó su nombre y la ganó su querido Biguá. Ver a Soledad fue como ver a Tito celebrando.
Reunión final de la Liga
Luego de la Semana de Turismo, comentó su presidente Hugo Couto, las autoridades de la Liga Uruguaya realizarán un cierre de temporada para distinguir a los mejores. El evento se llevará a cabo el 25 o 26 de marzo.
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