Fósiles. En Tacuarembó hallaron la pisada de un ejemplar herbívoro

Uruguay ya puede mostrar las primeras huellas de dinosaurio

Presentaron ayer las primeras pisadas de dinosaurio encontradas en Uruguay. El hallazgo lo realizó un novel grupo de paleontólogos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, guiados por el investigador Daniel T. Perea, que desde hace diez años está trabajando con el apoyo de esta institución pública en la denominada Formación Tacuarembó, una rica formación de arenisca de la que se han rescatado fósiles de importancia.

Por esa época, esta zona formaba parte de un desierto, con dunas y grandes cuerpos de agua dulce, que también abarcaba parte del territorio que hoy es Brasil. Las huellas encontradas fueron estampadas en su arena. Tienen un diámetro aproximado de 40 centímetros y luego de millones de años, con las diferentes degradaciones, se han convertido en roca dura.

 

Museo al aire libre

«Es muy importante que la gente conozca que Uruguay tiene un registro fósil muy rico, y que se tiene que cuidar, porque este es un patrimonio del departamento y de todo el país», subrayó la licenciada en paleontología Valeria Masa, integrante del equipo.

El lugar del hallazgo es Cuchilla del Ombú, en el departamento de Tacuarembó, a unos 30 kilómetros de la ciudad capital, más precisamente en la Ruta 26, kilómetro 262,500, frente a la comisaría de la zona. «Son afloramientos que se encuentran al borde de la ruta, en la zona pública», destacó la licenciada en paleontología.

«Estamos en la etapa de limpieza de las huellas con algunos productos químicos, para que se puedan observar bien, y la idea es que la gente pueda venir hasta aquí a apreciarlas», contó.

Se trata de huellas fosilizadas en arenisca, correspondientes al Período Jurásico, que data de 150 millones de años de antigüedad, durante el cual la especie dominante en la fauna de los ecosistemas eran los dinosaurios. «Las huellas son de un dinosaurio, un solo individuo herbívoro, del tipo de los típicos dinosaurios cuadrúpedos que caminan con las cuatro patas y tienen el cuello y la cola muy larga», agregó la investigadora a LA REPUBLICA.

Consultada sobre la posibilidad de un traslado del registro fósil, sostuvo que «se trata de unas marcas en un suelo rocoso muy común en Tacuarembó, Rivera y muchas partes de la zona fronteriza del Norte; se trata de una clásica roca como amarillenta, anaranjada y rojiza, que es muy común al borde de las rutas y los montes, y (las huellas) no se pueden sacar, porque si alguien lo intenta es probable que se rompan».

Mesa fue enfática al respecto. «No podrían extraer nada porque es como un agujero en la roca». Además, sostuvo que, dado que «es algo que está en afloramiento en este departamento, la idea es dejarlo acá», para que se transforme en «una especie de museo al aire libre».

La investigadora Valeria Mesa, asistente de Rocas Sedimentarias, explicó también que de la bautizada Formación Tacuarembó «han salido escamas de peces, restos de cocodrilo, dientes de tiburones de agua dulce y dientes de dinosaurios carnívoros correspondientes también al período Jurásico».

Este proyecto cuenta con la financiación de la Agencia Nacional de Investigación y la colaboración de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. «Vinieron junto con nosotros durante dos días para desviar un camino, porque nos habíamos encontrado con la dificultad de que un camino vecinal pasa justamente por encima de las huellas, y ellos se comprometieron a abrir un nuevo camino y también a construir un cercado para que las pisadas se puedan ver, pero de forma protegida», expresó Mesa, quien subrayó que lo más importante, sobre todo, es no transitar encima de las huellas.

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