mundial 2026

Irán logra otra hazaña y le saca un empate 2-2 a Nueva Zelanda

A pesar de haber sido tratados como terroristas, los jugadores iraníes sacaron las garras y dejaron el corazón en la cancha para conseguir un empate 2-2 contra los "All Blacks".

Foto: Instagram / teammellifootball
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El partido de la noche fue el mejor de la jornada, y cerró una fecha histórica por sus empates. Irán y Nueva Zelanda protagonizaron uno de los encuentros más emocionantes de la primera fecha del Grupo G, con un duelo de ida y vuelta que terminó igualado 2-2.

Nueva Zelanda sorprendió desde el arranque: a los 7 minutos, Elijah Just aprovechó una gran asistencia de Chris Wood para definir dentro del área y poner el 1-0. Irán, sin embargo, no se desarmó. Los persas encontraron el empate a los 33 minutos por intermedio de Ramin Rezaeian, que culminó una buena jugada colectiva con un remate por el centro del arco.

El libreto de emociones continuó en el segundo tiempo. A los 67 minutos, Chris Wood volvió a asistir a Elijah Just, que definió con serenidad para firmar su doblete y establecer el 2-1 parcial. Parecía que los oceánicos iban a llevarse los tres puntos. Pero Irán no se rindió.

A los 76 minutos, Rezaeian levantó un preciso centro desde la banda derecha y Mohammad Mohebi ganó en el juego aéreo para conectar un potente cabezazo que impactó en la base del poste izquierdo antes de entrar al arco. El SoFi Stadium explotó. Empate definitivo, 2-2, en el cierre más espectacular de la jornada.

Una fecha para enmarcar: cuatro partidos, cuatro empates, cero equipos ganadores. El Mundial 2026 arrancó su quinta jornada con un mensaje claro — en este torneo, no hay nada regalado.

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Irán, tratados como terroristas en Estados Unidos

Irán llega al Mundial 2026 cargando una mochila que pesa siete ediciones y cero octavos de final. El Team Melli hizo su debut en Argentina 1978 como campeón de Asia y terminó último de su grupo, goleado por Países Bajos, Perú y Escocia. Luego vino el silencio forzado: la Revolución de 1979, la guerra contra Irak durante los ochenta y dos clasificaciones mundialistas perdidas por conflictos políticos.

Cuando volvió en Francia 1998, pareció que algo había cambiado, pero la fase de grupos volvió a ser el techo. En seis participaciones acumuló apenas 3 victorias, 4 empates y 11 derrotas, con 13 goles anotados y 31 recibidos. Su mejor marca histórica llegó en Rusia 2018, con 4 puntos, un empate ante España y una épica derrota 1-0 ante Portugal que lo dejó afuera por centésimas de gol diferencia.

Lo que hace tan llamativo el caso iraní es la paradoja entre su dominio continental y su bloqueo mundialista. Tres veces campeón de la Copa Asiática, presencia fija en el ranking FIFA entre los 20 primeros del mundo, con una clasificación para 2026 en la que solo perdió un partido.

Y sin embargo, ese techo de cristal sigue intacto. En cada Copa del Mundo, Irán compite, planta cara a rivales de mayor cartel, genera sus momentos, pero siempre se queda afuera. El empate 2-2 ante Nueva Zelanda de este lunes fue, en cierta forma, un resumen de toda esa historia: el equipo que remonta, que no se rinde, que llega al límite. Y que todavía no cruza al otro lado.

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