IMM condiciona reapertura de una fundición en La Teja
En una reunión mantenida la semana pasada en el Centro Comunal Zonal (CCZ) con representantes de la empresa, el director de Desarrollo Ambiental de la comuna, Luis Lazo, admitió la posibilidad de reabrirla «con algunas condiciones». Además de no trabajar con plomo, la reapertura del lugar está condicionada a la aprobación del gobierno local «incluyendo a los vecinos que están contaminados».
El edil nacionalista Marcelo Maute Saravia remitió ayer a la IMM un pedido de informes respecto a la clausura precautoria de Filmetal, que ya lleva más de un año, y se fundamenta en «la sospecha que algunos lingotes eran de plomo».
Maute dijo a LA REPUBLICA que «mantener la clausura preventiva durante más de un año de una empresa que tiene todos los permisos al día, que dentro de su objeto no está la fundición de plomo sino la de bronce y aluminio, y que cuenta con más de 18 trabajadores, es una medida equivocada y hace peligrar la fuente laboral de dichos trabajadores».
Sin trabajo por prevención
El cierre de Filmetal tuvo lugar el 23 de febrero de 2001, cuando un grupo de funcionarios de la IMM precintó los hornos de fundición por orden del ingeniero Lazo. El 20 de febrero de 2002 el intendente Mariano Arana firmó la resolución 480/02 manteniendo la clausura precautoria «ante sospechas» de que allí se había fundido plomo. El directorio de Filmetal emitió ayer un comunicado a la opinión pública afirmando que Lazo «se ha comportado en una forma absolutamente incompetente e irresoluta, manifestándonos que ‘la clausura preventiva es como una prisión preventiva, que puede durar años sólo por el hecho de ser meros sospechosos'».
Lazo admitió que a Filmetal «en ningún momento se le incautó plomo». Sin embargo, apuntó que cuando se hizo la inspección «ya estaba la alarma pública. Era obvio que no se iba a encontrar a nadie fundiendo plomo. En las boletas de ventas de Filmetal figuraba chatarra de plomo, chatarra de batería y plomo, cuyo precio de venta es el doble de chatarra de plomo, por lo que se dedujo que vendían lingotes de plomo».
Lazo defendió el derecho a mantener la clausura precautoria porque la misma «está consagrada en la Ley de Protección de Medio Ambiente, que dice que si puede existir una situación que provoque resultados irreversibles –como la contaminación con plomo– se debe actuar aún sin tener las pruebas». *
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