El gobierno de Orsi financia su primer ajuste presupuestal recortando incentivos a autos eléctricos y otros rubros
El proyecto que ingresó al Parlamento este martes incorpora 31 millones de dólares adicionales a los ya votados en el Presupuesto, con la creación de una asignación única para la infancia y refuerzos en seguridad y educación.

El presidente Yamandú Orsi envió este martes al Parlamento el proyecto de Rendición de Cuentas, el primero de su período de gobierno, con un incremento de gasto de 31 millones de dólares destinados principalmente a la unificación del sistema de transferencias monetarias para la infancia.
El monto se suma a los 50 millones ya votados en la Ley de Presupuesto 2025-2029, lo que eleva a 81 millones de dólares la inversión total prevista en las cuatro prioridades definidas por el Ejecutivo: infancia, seguridad, educación y atención a personas en situación de calle.
Foco en la infancia
La medida central del proyecto es la creación de la Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia, que sustituirá a las cuatro transferencias que existen actualmente: asignaciones contributivas, Plan de Equidad, Tarjeta Uruguay Social y Bono Crianza. El nuevo esquema surge de las recomendaciones del Diálogo Social, el ámbito creado por el gobierno para reformar el sistema previsional y de transferencias.
Según las estimaciones oficiales, más de 50.000 niños y niñas ingresarán al nuevo régimen en 2027, con un incremento promedio del 82 por ciento en las transferencias para los menores de entre 0 y 3 años pertenecientes a los primeros cinco deciles de ingresos. El objetivo declarado por el gobierno es reducir hasta un 25 por ciento la pobreza infantil en la primera infancia.
Inversión en seguridad
En seguridad, la reasignación de recursos permitirá financiar la creación de 300 cargos policiales nuevos y el fortalecimiento del sistema penitenciario. En educación, la Administración Nacional de Educación Pública también buscará fondos adicionales luego de que el incremento del año pasado permitiera extender el sistema educativo. Su presidente, Pablo Caggiani, había explicado en meses previos que parte de esos recursos se destinaron a pagar 180.000 bonos de inicio de clase y a duplicar la cantidad de estudiantes de media básica que reciben alimentación.
Para financiar la mitad del gasto adicional, el Ministerio de Economía y Finanzas ajustará el régimen de beneficios tributarios para la compra de automóviles eléctricos e híbridos de alta gama. El subsecretario Martín Vallcorba precisó que los vehículos de menor valor comercial no tendrán cambios en su tratamiento fiscal. “Hay una primera franja en la que no va a haber modificación, que son los autos de menor valor”, señaló el jerarca a Telemundo, y agregó que habrá dos franjas superiores con ajustes marginales sobre los modelos más caros.
La otra mitad del gasto adicional se financiará con mayores ingresos derivados de modificaciones tributarias ya incluidas en la Ley de Presupuesto vigente. El propio Vallcorba explicó que el esquema mantendrá el tratamiento impositivo de los eléctricos en niveles sustancialmente más bajos que los vehículos a nafta, pese a los ajustes anunciados.
Reclamos desde adentro
El anuncio del incremento de gasto llegó tras semanas de presión de legisladores del Frente Amplio, en particular de diputados del Movimiento de Participación Popular integrantes de la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda. Ese sector había reclamado un gesto del Poder Ejecutivo que le permitiera cerrar filas de cara a la negociación parlamentaria, que requiere sumar votos de la oposición en la Cámara de Diputados.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, había sostenido en mayo que la intención inicial era que la Rendición de Cuentas no incorporara gasto adicional al ya votado. Sin embargo, Orsi habilitó finalmente el incremento de 31 millones de dólares tras el reclamo de legisladores oficialistas y de varios ministros. Oddone confirmó ante el Consejo de Ministros que habrá un “adicional respecto al Presupuesto” de esa magnitud.
El ministro también informó a su gabinete que las proyecciones de crecimiento económico sufrirán correcciones a la baja para los próximos dos años. La estimación para 2026 pasa del 2,2 al 1,6 por ciento, mientras que para 2027 el ajuste será de dos décimas respecto a lo previsto originalmente. Pese a esas correcciones, Oddone remarcó ante el gabinete que la economía uruguaya atraviesa “síntomas de buen desempeño”.
Sostenibilidad de las finanzas públicas
El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, había insistido semanas antes en que el proyecto no debía entenderse como una Rendición de Cuentas de gasto cero, aunque tampoco implicaría un cambio en las metas fiscales fijadas por el gobierno al inicio del período. Oddone ratificó ese punto ante el Consejo de Ministros, al señalar que los compromisos de sostenibilidad de las finanzas públicas se mantienen intactos pese al incremento anunciado.
La discusión parlamentaria que se abre ahora anticipa un debate político de fondo. El Partido Nacional había adelantado que se opondrá a cualquier intento del oficialismo de recurrir a más impuestos o gastos para saldar lo que consideran errores de gestión. En paralelo, dentro del propio Frente Amplio hubo voces críticas con la estrategia fiscal general del gobierno, entre ellas la del economista Héctor Tajam, quien cuestionó que el rumbo del desarrollo nacional quede subordinado a expectativas de atracción de inversiones antes que a las necesidades sociales más urgentes.
El proyecto de Rendición de Cuentas deberá ahora recorrer su trámite en el Parlamento, donde el gobierno necesitará negociar apoyos opositores para su aprobación definitiva antes de fin de año.
Compartí tu opinión con toda la comunidad