Combustibles bajarán hasta $93 a partir de julio: estos son los nuevos precios
El Poder Ejecutivo definió una rebaja generalizada en los tres principales productos del surtidor, que regirá desde las 00.00 horas del miércoles. La decisión llega tras tres meses consecutivos de subas y está impulsada por la caída del precio internacional del petróleo.

El Poder Ejecutivo definió los nuevos precios de los combustibles que regirán en Uruguay a partir del miércoles 1° de julio, con bajas generalizadas en los tres principales productos del surtidor. La medida representa un cambio de tendencia luego de tres meses consecutivos de aumentos en abril, mayo y junio.
La nafta Súper 95 pasará de 93,36 a 88,67 pesos por litro, una caída de 4,69 pesos que equivale a 5,02%. El gasoil 50S bajará de 61,76 a 58,68 pesos por litro, una reducción de 3,08 pesos (4,99%). El ajuste más pronunciado fue para el supergás envasado, que pasará de 101,26 a 93,56 pesos por kilogramo, con una baja de 7,70 pesos, equivalente a 7,60%.
La decisión del gobierno estuvo parcialmente alineada con el informe técnico elaborado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), que sirve como insumo para la fijación de tarifas. En el caso de las naftas, la baja definida por el Ejecutivo se ajustó al criterio del organismo regulador, aunque terminó siendo algo menor a la proyectada: la Ursea había calculado una reducción de 5,72 pesos para la Súper 95 y de 5,69 pesos para la Premium 97.
El dato más llamativo se dio en el gasoil. Mientras la Ursea había proyectado, en sentido contrario, un incremento de 1,05 pesos por litro para el 50S, el gobierno optó por trasladar igualmente una rebaja al surtidor. La decisión implica que el Ejecutivo priorizó el alivio al sector productivo y a los consumidores por sobre la recomendación técnica del organismo regulador.
El fundamento de la baja se explica por la evolución reciente del mercado internacional de combustibles. Según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, que sirven de referencia para el cálculo local, el símil de la nafta uruguaya cotizado en la costa del Golfo de México cayó 14,7% en el último mes móvil. Esa caída está directamente asociada a la desescalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán y al avance de negociaciones de paz en Medio Oriente, que habían mantenido en vilo al mercado petrolero durante los meses previos.
La suba sostenida de los precios internacionales en ese período había llevado al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, a advertir en el Parlamento que la evolución del petróleo «volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta de la política económica». Frente a ese escenario, el gobierno había utilizado los mecanismos previstos en la regla de fijación de precios para amortiguar el impacto sobre hogares y empresas, evitando trasladar de manera íntegra los aumentos internacionales a los surtidores locales. Esa estrategia implicó una resignación fiscal para Ancap, que durante los meses de suba vendió combustibles por debajo del precio técnico de referencia.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, había anticipado en los días previos que cualquier ajuste a la baja sería gradual, para evitar movimientos bruscos en los precios. En ese sentido, había señalado que existe un acumulado cercano al 40% de variaciones internacionales que no fueron trasladadas directamente a los precios locales, tanto en los períodos de suba como en los de baja, lo que explica por qué la corrección definida terminó siendo menor al valor técnico calculado por la Ursea.
Con esta actualización, Uruguay revierte parcialmente el encarecimiento acumulado en el segundo trimestre del año, en el que la nafta Súper 95 había subido 6% en junio hasta ubicarse en 93,36 pesos, mientras que el gasoil 50S había aumentado 7% en el mismo mes, tocando el techo de la banda de flotación prevista por la normativa vigente.
La decisión sobre las tarifas de julio fue definida en conjunto entre el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Industria, Energía y Minería, en línea con el mecanismo de fijación de precios vigente desde la aprobación del decreto que regula la metodología de ajuste de combustibles en el país.
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