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Gobierno remueve a Collette Spinetti de la Secretaría de Derechos Humanos y ofrece el cargo a Iliana Da Silva

El gobierno de Yamandú Orsi removerá a Collette Spinetti de la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia. La información fue confirmada por fuentes de la Torre Ejecutiva y se espera que el cese se concrete en los próximos días.

Foto: X / Collette Spinetti
Foto: X / Collette Spinetti

Alejandra Collette Spinetti Núñez, quien asumió el 1° de marzo de 2025, será reemplazada por Iliana Da Silva, actual subdirectora de la Secretaría de Comunicación Institucional de Presidencia. Da Silva, periodista con treinta años de trayectoria en radio y televisión, se encuentra actualmente en uso de su licencia.

El movimiento no es menor. La Secretaría de Derechos Humanos es el órgano rector del enfoque de derechos humanos del Poder Ejecutivo y cumple funciones de promoción, diseño y coordinación de políticas en la materia. Su salida, a solo cuatro meses de haber asumido, marca un golpe en la estructura del gobierno.

En paralelo, fuentes del Ejecutivo señalaron que también se prevé relevar a Alejandra Casablanca, titular de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente. En su caso, la decisión no implicaría su salida del gobierno, sino que se le asignaría una nueva responsabilidad.

El rumor de una remoción de ambas jerarcas había circulado en las últimas semanas en redes sociales y conversaciones políticas. Ahora, la confirmación llegó de la mano de Info Capital, que adelantó la información este lunes 29, y fue corroborada por Búsqueda.

Una reestructura con lógica institucional

En Presidencia se analiza la posibilidad de unificar ambas dependencias en una sola oficina, algo que había estado a estudio en el oficialismo meses antes de que comenzara el mandato de Orsi.

La hipótesis que manejan en Torre Ejecutiva es que, cuando en el gobierno anterior se le dio a la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) la tarea de la búsqueda de personas detenidas y desaparecidas en el pasado reciente, el organismo parlamentario absorbió muchas potestades que hasta entonces realizaba esta secretaría de Presidencia.

La ley 19.822, de setiembre de 2019, le encomendó a la INDDHH la búsqueda de las personas detenidas y desaparecidas en el marco de la actuación ilegítima del Estado ocurrida entre 1968 y 1985. Esa transferencia de competencias, sumada a la creación de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente como un área separada, generó una duplicación de esfuerzos que el actual gobierno busca corregir.

Fuentes de Presidencia explicaron que, de tomarse la decisión de unificar las dos secretarías, el cambio no requeriría una ley, lo que agilizaría el proceso.

Denuncias y clima interno

La salida de Spinetti y la eventual remoción de Casablanca no son decisiones tomadas en el vacío. Ambas jerarcas quedaron en el ojo de la tormenta luego de varias denuncias de funcionarios contra Casablanca.

Según publicó el semanario Búsqueda en diciembre de 2025, la oficina que dirige Spinetti había recibido al menos una denuncia contra Casablanca, pese a que la jerarca no recordaba haberla visto. En ese momento, la exadscripta a la Secretaría María Elisa Areán, quien había sido removida por Spinetti en setiembre, aseguró que no solo la jerarca estaba al tanto del correo electrónico, sino que, además, dijo que se encargaría de darle trámite.

“La División de Salud Ocupacional del organismo había enviado un correo el 19 de agosto, dirigido a Collette Spinetti, en el que un funcionario aseguraba vivir un ‘verdadero infierno’”, informó Búsqueda en aquella ocasión.

Las denuncias contra Casablanca, presentadas por cinco funcionarios, la acusaban de “violencia psicológica en el trabajo, acoso moral y hostigamiento”, incluyendo “destratos, gritos, descalificaciones, hostilidad, presiones indebidas y actitudes amenazantes” de “forma constante y reiterada”.

Un cambio de rumbo en derechos humanos

El gobierno de Orsi, que asumió el 1° de marzo de 2025 con la promesa de un gobierno con “sentido humano”, parece estar marcando un nuevo rumbo en la política de derechos humanos. La decisión de reestructurar las secretarías y remover a sus titulares responde tanto a la necesidad de ordenar el organigrama como a la urgencia de descomprimir un clima interno que se había vuelto insostenible.

Spinetti, una activista trans con una trayectoria consolidada en el activismo por los derechos de la diversidad, llegó al cargo con el respaldo de los sectores progresistas. Sin embargo, su gestión no logró consolidarse. La oferta del cargo a Iliana Da Silva, una periodista con tres décadas de experiencia y cercana al sector El Abrazo del Frente Amplio, sugiere que el gobierno busca perfilar una conducción con mayor capacidad de gestión y diálogo institucional.

La unificación de las secretarías, si finalmente se concreta, implicaría un cambio estructural profundo. La Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, creada para atender una de las deudas más sensibles de la democracia uruguaya, quedaría absorbida por la Secretaría general, centralizando en un solo órgano las políticas de derechos humanos del Poder Ejecutivo.

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