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Bordaberry denunció a Cosse por un “acto autoritario” en su despacho parlamentario

Bordaberry cuestiona ingreso del MSP a despachos del Palacio Legislativo y habla de “acto autoritario” en una inspección que generó molestias entre legisladores.

Foto: X / Pedro Bordaberry
Foto: X / Pedro Bordaberry

El senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, denunció en redes sociales el ingreso de funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MSP) a despachos de legisladores, incluidos los de la oposición, tras una orden de la Vicepresidencia de la República. El operativo, que también contó con el acompañamiento de la Comisión Administrativa del Parlamento, no detectó infracciones, según reconoció el propio senador, pero el fondo del asunto, sostiene, radica en la violación de la autonomía del trabajo legislativo.

De acuerdo con lo expuesto por Bordaberry en su cuenta de X, el MSP ingresó al Palacio Legislativo por disposición de la vicepresidenta, Carolina Cosse. Junto a inspectores de la cartera, funcionarios de la Comisión Administrativa recorrieron «patios, salas comunes y, también, despachos de senadores y diputados, varios de ellos de la oposición». El motivo alegado fue verificar el cumplimiento de una ley, aunque «no encontraron ninguna infracción», señaló el legislador.

El despacho, ¿un espacio de trabajo exclusivo?

En su denuncia, Bordaberry subraya que el despacho individual de un legislador no es un área común. Textualmente, afirma: «es un espacio de trabajo exclusivo, donde se guardan documentos de investigaciones en curso, papeles con datos reservados, correspondencia y borradores que hacen a la tarea de representar a la ciudadanía. Entrar ahí, aunque sea solo para mirar, es entrar en la intimidad de ese trabajo».

El senador enfatiza que ni el Ministerio de Salud Pública, ni la Vicepresidencia, ni la Comisión Administrativa tienen potestad para autorizar ese ingreso. En sus palabras: «No deciden quién entra al despacho de un legislador. Esa decisión le pertenece, exclusivamente, al legislador que ocupa ese despacho».

Agrega que ni el pleno de una Cámara ni la Asamblea General pueden disponer legítimamente ese acceso sin el consentimiento del titular, salvo en los casos excepcionales previstos por la Constitución, como un desafuero seguido de un allanamiento judicial en una causa penal. Y remata: «Nada de eso ocurrió aquí«.

El peso del signo político

Bordaberry también puso el foco en la composición política de los organismos que intervinieron. Señala que quien dispuso el ingreso (Vicepresidencia), el ministerio que lo ejecutó (MSP) y la bancada mayoritaria con representación en la Comisión Administrativa responden al mismo signo político, el Frente Amplio, mientras que entre los despachos recorridos había legisladores de la oposición.

Al respecto, sostiene: «No hace falta suponer mala intención para advertir el problema: alcanza con el hecho objetivo de que el oficialismo, a través de organismos que le responden, ingresó a espacios de trabajo de quienes no integran su bancada«. Y agrega: «Es exactamente el tipo de situación que las instituciones republicanas están diseñadas para impedir, más allá de cuán bien intencionado haya sido el motivo invocado».

Advertencia institucional y comunicaciones cursadas

El legislador aclaró que no escribe «desde el agravio personal ni desde la sospecha de mala fe generalizada», pero insistió en que las instituciones deben cuidarse incluso cuando no hay mala intención. Textualmente: «Las instituciones no se cuidan solamente cuando alguien tiene mala intención: se cuidan, sobre todo, cuando alguien actúa sin advertir el límite que está cruzando«.

Bordaberry recordó que la independencia del Parlamento no es un privilegio de los legisladores, sino «una garantía de la ciudadanía, para que quien la representa pueda hacerlo sin que ningún otro órgano, ni del Poder Ejecutivo, ni del propio Parlamento, decida por su cuenta cuándo entra a su despacho».

Finalmente, informó que ya cursó una comunicación a las autoridades del Parlamento para advertirles que no pueden ingresar a su lugar de trabajo. «Eso ya deberían saberlo. Está en la Constitución», enfatizó, y concluyó: «Ingresar al mismo sin mi autorización sería un acto autoritario«.

Desmintiendo a Bordaberry: Cosse no ordenó nada

Replicando el tuit de Bordaberry, el prosecretario de la Comisión Administrativa del Poder Legislativo, José Gutiérrez, realizó varias aclaraciones puntuales sobre los procedimientos realizados.

«Le transmito que las inspecciones fueron llevadas adelante por el MSP. No hubo ninguna orden de la vicepresidenta ni de ningún integrante de la Comisión Administrativa», empezó explicando Gutiérrez.

Y añadó: «Asimismo, se nos informó que únicamente se ingresó a los espacios cuyos responsables autorizaron el acceso. Esa fue la información proporcionada por los funcionarios de carrera del Palacio. Cuando las autoridades llegamos, la inspección ya se encontraba realizada».

«Por supuesto, si usted entiende que corresponde formular una denuncia, lo esperamos en los ámbitos que correspondan para iniciar la investigación administrativa pertinente», concluyó.

Bordaberry respondió que «la Comisión Administrativa depende de la presidenta; hace unos días ella pasó una circular con advertencias».

A estas aseveraciones, Gutiérrez respondió: «Según nos informaron luego, se recorrieron esos espacios y, en el caso de los despachos, lo informado es que se solicitó autorización, en todos los casos, el ingreso fue permitido por el responsable del despacho en ese momento. Si hubiera existido una negativa al ingreso, por parte de las personas que trabajan en la oficina, los funcionarios de MSP no ingresaban».

«Le reitero la posibilidad de formular una denuncia formal por las vías correspondientes, a efectos de iniciar una investigación administrativa que permita confirmar o descartar los hechos que usted plantea», concluyó el funcionario.

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