Trump insulta a Noruega por no recibir el Nobel de la Paz: “Es un país de mierda”
El presidente de EE. UU. dice que los inmigrantes noruegos no son bienvenidos en su país por no recibir el Nobel de la Paz. Noruega respondió a sus insultos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva ofensiva verbal contra Noruega durante un acto electoral celebrado el domingo 25 de octubre en Port Huron, Míchigan. El mandatario calificó al país europeo de “país de mierda” y vinculó directamente sus insultos con la decisión de no concederle el Premio Nobel de la Paz 2026.
Las declaraciones se produjeron en plena campaña para las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. Trump también afirmó que no quería recibir inmigrantes procedentes de Noruega, pese a que no existe constancia de una nueva disposición migratoria contra los ciudadanos de ese país. El Gobierno noruego respondió este lunes recordando que la elección del Nobel no depende de sus autoridades.
Trump: “Noruega se ha convertido en un país de mierda”
Durante su intervención ante simpatizantes republicanos, Trump cuestionó la política migratoria estadounidense y aseguró que estaría dispuesto a recibir ciudadanos de determinadas naciones. Sin embargo, estableció una excepción explícita para Noruega, motivada por su descontento con el resultado del premio internacional.
“No quiero a nadie de Noruega. No quiero tener nada que ver con Noruega”, declaró el presidente. Posteriormente, agregó: “Francamente, Noruega apesta. Noruega se ha convertido en un país de mierda, en realidad”. Las expresiones fueron recogidas por agencias internacionales y generaron una respuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores noruego.
El Nobel de la Paz 2026 fue otorgado a Navi Pillay
El origen inmediato de la controversia es la decisión de reconocer con el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, cuya trayectoria internacional incluye responsabilidades destacadas en la defensa de los derechos humanos y la justicia penal internacional. La elección volvió a dejar fuera al presidente estadounidense, que ha reclamado públicamente ese reconocimiento.
Pillay fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014 y presidió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda. También desarrolló una extensa carrera judicial y participó en investigaciones internacionales sobre violaciones de derechos humanos, incluida la situación en los territorios palestinos ocupados.
Trump considera que merece el reconocimiento internacional
El mandatario estadounidense ha sostenido reiteradamente que sus iniciativas diplomáticas justifican la concesión del Nobel de la Paz. Durante el mitin de Míchigan aseguró haber contribuido a resolver ocho guerras y afirmó que otras dos se encontraban encaminadas hacia una solución, aunque esas cifras corresponden a su propia valoración de los acontecimientos internacionales.
La decisión de premiar a Pillay ya había provocado críticas de Trump a comienzos de octubre. Entonces describió su exclusión como una “mancha imborrable” para Noruega y cuestionó el reconocimiento de la jurista sudafricana. Sus declaraciones posteriores ampliaron la confrontación desde el comité responsable del premio hacia el país y sus ciudadanos.
Noruega responde y recuerda que el Comité del Nobel es independiente
El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, respondió el lunes 26 de octubre a través de la radiotelevisión pública NRK. El funcionario recordó que el organismo encargado de seleccionar al ganador del Premio Nobel de la Paz funciona independientemente del Poder Ejecutivo noruego y que esa circunstancia ya fue comunicada al presidente estadounidense.
“Él sabe muy bien que el Comité del Nobel es independiente. Se lo hemos recordado, por si alguien tiene alguna duda, y eso sigue siendo así”, expresó Eide. El Ministerio de Asuntos Exteriores evitó profundizar en la polémica, mientras que el Comité Noruego del Nobel no había respondido inmediatamente a las solicitudes de comentarios de la prensa internacional.
¿Quién decide realmente el Premio Nobel de la Paz?
El Comité Noruego del Nobel está integrado por cinco miembros designados por el Parlamento de Noruega. Aunque su composición surge de una decisión parlamentaria, el organismo actúa de forma independiente en la evaluación de las candidaturas y la selección de los galardonados, de acuerdo con el sistema establecido para administrar el legado de Alfred Nobel.
Esta distinción institucional resulta fundamental para comprender el conflicto. El Gobierno noruego no tiene competencia para conceder directamente el premio a Trump ni para modificar el resultado de una deliberación del comité. La ceremonia de entrega se celebra tradicionalmente en Oslo, mientras que los restantes premios Nobel se entregan en Estocolmo, Suecia.
Los insultos no implican una prohibición migratoria
La afirmación de Trump sobre su rechazo a los ciudadanos noruegos también generó interrogantes acerca de posibles restricciones migratorias. Sin embargo, según la información disponible hasta el 26 de octubre, no existe evidencia de una nueva prohibición oficial de entrada a Estados Unidos para personas procedentes de Noruega relacionada con las declaraciones del presidente.
Por tanto, las palabras pronunciadas durante el mitin deben distinguirse de una medida administrativa efectiva. El presidente expresó una preferencia política y una posición de rechazo hacia potenciales inmigrantes noruegos, pero no anunció un decreto, una modificación de las condiciones de visado ni una orden ejecutiva que estableciera restricciones específicas para esa nacionalidad.
Una nueva controversia con otros países en el centro del debate
El enfrentamiento con Noruega se produjo después de otros episodios en los que Trump utilizó expresiones despectivas para referirse a países extranjeros. Entre las naciones mencionadas recientemente por el mandatario aparecen Libia, Yemen, Haití y Somalia, en intervenciones vinculadas principalmente con sus posiciones sobre inmigración y seguridad nacional.
El sábado 24 de octubre, durante un acto electoral en Perry, Georgia, Trump cuestionó al senador demócrata Jon Ossoff y lo acusó de favorecer políticas migratorias que permitirían el ingreso de personas procedentes de países que describió como afectados por el terrorismo. Las afirmaciones generaron críticas y respuestas diplomáticas, especialmente desde Libia.
Libia presentó una protesta diplomática por las declaraciones
El Gobierno libio con sede en Trípoli convocó a la encargada de negocios estadounidense, Inga Heemink, para transmitir una protesta formal por las expresiones del presidente. Las autoridades rechazaron que su país y sus ciudadanos fueran utilizados como argumento en las disputas políticas internas de Estados Unidos, particularmente durante una campaña electoral.
Representantes de las autoridades del este de Libia también condenaron los comentarios y reclamaron una disculpa. Posteriormente, Trump publicó un mensaje en el que elogió al pueblo libio y reconoció su colaboración contra el Estado Islámico, aunque mantuvo sus críticas a las rutas migratorias irregulares que atraviesan ese territorio norteafricano.
Noruega, entre los países con mayores ingresos del mundo
Las declaraciones del mandatario estadounidense contrastan con los indicadores económicos de Noruega, una de las economías de mayor ingreso por habitante del mundo, según las estadísticas del Fondo Monetario Internacional. El país nórdico cuenta con importantes recursos energéticos y un sistema de administración pública de sus ingresos petroleros mediante un fondo soberano de inversión.
Durante el primer semestre de 2026, ese fondo obtuvo ganancias de aproximadamente 1,75 billones de coronas noruegas, equivalentes a unos 184.300 millones de dólares, según los resultados divulgados por su administrador. Su valor alcanzó alrededor de 22,68 billones de coronas al cierre de junio, reflejando la dimensión de los activos financieros administrados por el Estado.
La polémica ocurre antes de las elecciones legislativas de Estados Unidos
El episodio se inscribe en la recta final de la campaña para las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre de 2026, cuando los estadounidenses renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y una parte del Senado. El resultado determinará el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante los siguientes dos años del mandato presidencial.
Las encuestas recientes muestran un escenario complejo para el Partido Republicano y niveles reducidos de aprobación de Trump. En ese contexto, la inmigración, la política exterior y las críticas a sus adversarios ocupan un lugar destacado en sus intervenciones electorales, mientras los demócratas buscan ampliar su representación legislativa.


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