Colombia rechazó parte de la ayuda internacional tras el terremoto
El gobierno colombiano priorizó la recepción de insumos por sobre personal extranjero mientras crecían los cuestionamientos de la oposición y de organismos internacionales.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 dejó al menos 200 muertos y 87 heridos, según reportó La Gaceta con base en cifras oficiales. El sismo, con epicentro en la región del Eje Cafetero, provocó el colapso de decenas de edificaciones y cortes de electricidad, agua y comunicaciones en varias ciudades.
El gobierno de Abelardo de la Espriella, que había asumido apenas días antes, enfrentó su primera gran prueba institucional en medio de una transición todavía incompleta. Entidades clave como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres seguían con directores encargados del gobierno saliente cuando ocurrió el sismo, de acuerdo con El Colombiano.
Una respuesta que generó dudas desde el primer día
En las horas posteriores a la tragedia, distintos países manifestaron disposición para enviar rescatistas, personal médico y suministros. Sin embargo, el nuevo gobierno colombiano optó por concentrar la cooperación internacional principalmente en insumos, según consignó el medio deportivo Récord al describir la postura oficial de Bogotá.
El embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, fue uno de los primeros en pedir claridad sobre los canales de coordinación. “Esperamos que el Gobierno colombiano dé a conocer de inmediato el nombre del funcionario y su enlace oficial para coordinar la asistencia internacional, a favor de los damnificados del terremoto”, escribió el diplomático, según recogió Euronews.
El presidente salvadoreño Nayib Bukele, aliado ideológico de De la Espriella, también se refirió al tema. Citando información oficial colombiana, señaló que “el Gobierno de Colombia ha solicitado ayuda humanitaria únicamente en forma de insumos” y que los equipos de rescate y emergencia del país ya se encontraban desplegados, de acuerdo con la misma fuente.
La ONU confirmó que no recibió una solicitud formal
La Organización de las Naciones Unidas informó, a través de su portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, Jens Laerke, que no había recibido pedido oficial de asistencia. “Por el momento no se ha producido ninguna solicitud oficial de asistencia internacional, pero eso podría cambiar, y si eso sucede, el sistema de Naciones Unidas y los actores humanitarios estamos preparados para prestar todo el apoyo que esté en nuestras manos”, declaró Laerke, según Infobae.
Esa demora activó críticas puntuales dentro de la oposición colombiana. La exsenadora del Pacto Histórico María José Pizarro exigió al Ejecutivo actuar con rapidez: “Se debe emitir de manera inmediata la solicitud de ayuda internacional por parte del gobierno de Colombia, para que los países y organismos internacionales que han ofrecido apoyo puedan hacerlo”. Pizarro fue más allá al cuestionar las prioridades del nuevo gobierno: “En vez de andar reconociendo Altos de Golán, hagan lo que corresponde. ¡Gobiernen!”, dijo, según la misma publicación.
Quiénes ofrecieron ayuda y qué signo político tienen sus gobiernos
El repaso de los países que se ofrecieron a colaborar muestra un abanico ideológico amplio, sin una tendencia única. Estados Unidos, aliado directo del nuevo gobierno colombiano, sugirió el envío de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia, según publicó La Nación. La Unión Europea, por su parte, informó que estaba canalizando fondos a través de la Cruz Roja.
México, gobernado por Claudia Sheinbaum, también puso a disposición un operativo. “Estamos esperando la solicitud formal del Gobierno de Colombia, pero estamos listos para el momento que nos digan poder ir a ayudar”, afirmó la mandataria mexicana, de acuerdo con El Colombiano. El secretario de Defensa de ese país, Ricardo Trevilla Trejo, precisó que el contingente listo era similar al enviado a Venezuela tras el terremoto del 24 de junio de 2026, cuando un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 dejó más de seis mil muertos en ese país.
A esa lista se sumaron Israel, Chile, El Salvador y Ecuador, según distintas coberturas de La Nación y La Gaceta. Es importante precisar que Chile es gobernado desde el 11 de marzo de 2026 por José Antonio Kast, el primer presidente de extrema derecha desde el retorno a la democracia en ese país, tras vencer en el balotaje a Jeannette Jara. Esto descarta a Chile como ejemplo de un gobierno de izquierda entre los oferentes ignorados.
El caso de Venezuela fue distinto: fue Caracas quien rechazó una oferta colombiana
Un episodio separado, ocurrido en julio de 2026, mostró la dinámica inversa. De la Espriella había propuesto liderar la reconstrucción de La Guaira tras el terremoto venezolano de junio, e instruyó a su ministro de Defensa a conformar un equipo de ingenieros para esa tarea.
El gobierno venezolano rechazó la iniciativa. El canciller Yván Gil expresó “extrañeza” ante lo que consideró una postura donde el mandatario colombiano se estaba “atribuyéndose amplias competencias” en tareas que, según Caracas, correspondían “exclusivamente al Estado venezolano”. La cancillería venezolana fue tajante: “No está prevista articulación alguna con el gobierno electo de Colombia para estas labores”, según recogió el portal Colombia.com.

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