Dos sexagenarias chilenas llegan a Suiza y concretan inédito vuelo transatlántico
Dos sexagenarias chilenas, que habían iniciado el pasado 9 de marzo un periplo inédito en avión monomotor desde Chile con destino a Suiza pasando por Africa, concretaron su proeza y llegaron este domingo a Ginebra, indicó Philippe Roy, portavoz del aeropuerto ginebrino. «Están en perfecto estado», declaró Roy, al referirse a las dos aviadoras, Madeleine Dupont, de 60 años, y María Eliana Christen, de 63, quienes aterrizaron en el aeropuerto de Ginebra hacia las 16H45 locales procedentes de Madrid tras cinco horas de vuelo.
Dupont y Christen habían partido de Santiago de Chile el pasado 9 de marzo a bordo de un pequeño avión Bonanza F-33 A de cuatro plazas, con hélice de triple ala, llamado «Juliet». Durante su periplo trasatlántico, las sexagenarias aviadoras hicieron escala antes en Porto Alegre (sur de Brasil), Natal (norte de Brasil), Cabo Verde (archipiélago en el Océano Atlántico) y Cascais (Portugal).
Las dos aventureras permanecerán unos diez días en Suiza y luego regresarán a Chile.
En su regreso, las aviadoras tomarán la «ruta norte», sobrevolando Escocia, Islandia, Groenlandia, Canadá, Estados Unidos y Venezuela, indicó Roy, de acuerdo con las informaciones brindadas por las dos chilenas. Con respecto a su proyecto inicial, el itinerario de regreso sufrió un cambio. En principio, las aviadoras habían previsto 18 escalas en América del Sur, Africa y Europa. El viaje tenía la intención de imitar la ruta que siguió el primer correo aéreo entre Europa y América en 1928, nunca realizado por pilotos mujeres. El pequeño aparato que utilizaron, fabricado en 1981, fue acondicionado especialmente para una autonomía de vuelo superior a las 11 horas y así poder atravesar sin complicaciones el Océano Atlántico, la parte más complicada de la travesía, de acuerdo al itinerario.
Su partida de Chile había sido saludada por la ministra chilena de Defensa, Michelle Bachelet, y el general Osvaldo Sarabia, comandante en jefe de la Fuerza Aérea chilena, que ayudó a preparar el pequeño aparato para afrontar el viaje transatlántico. La idea de realizar el inédito periplo fue de Madeleine Dupont, una alemana que llegó a Chile hace poco más de 20 años y que trabaja como instructora de vuelo en el club aéreo de Curacaví, una pequeña localidad a 30 km al oeste de Santiago. Con más de 2.300 horas de vuelo en el cuerpo y licencia comercial, Dupont ha volado en casi la totalidad de los cielos de Sudamérica y cruzado en varias oportunidades la Cordillera de Los Andes.
Su compañera de ruta, María Eliana Christen, es una psicóloga chilena, madre de cuatro hijos y abuela de seis nietos. *
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