En San Petersburgo los turistas deben cuidarse de carteristas y policías

Los miles de turistas que llegan a diario a San Petersburgo para admirar los palacios de la antigua capital imperial rusa son con frecuencia víctimas de los carteristas, pero también les puede ocurrir ser robados por agentes de la policía.

Un ingeniero suizo de 35 años, Marc Yogui, fue despojado de su dinero cuando paseaba una noche por pleno centro de la ciudad. El incidente podría ser uno más, como los que ocurren en cualquier otra ciudad de cinco millones de habitantes, si los asaltantes no hubiesen sido los guardianes del orden público.

«Por regla general los policías no roban a los turistas, ese no es su oficio», ironiza el joven suizo. Marc Yogui había sido detenido en la avenida Nevski por tres policías que le pidieron sus documentos de identidad. «¿Tal vez pensaron que yo venía del Cáucaso?», se pregunta, señalando sus cabellos negros.

«Mientras intentaba explicarle a uno de los policías que yo era un turista y que no hablaba ruso, los otros dos agentes tomaron mi pasaporte y mi billetera», cuenta. Pocos minutos después los policías le entregaron a Marc todos sus documentos y desaparecieron en la oscuridad de las calles. Al examinar su billetera el suizo se dio cuenta que los dos billetes de cien dólares que llevaba habían sido reemplazados por dos billetes de diez rublos (0,3 dólar). «Lo hicieron muy bien, un verdadero trabajo de equipo», comenta Marc con amargura. «A veces ocurre. Los policías no corren muchos riesgos. Sobre todo si ese suizo estaba en estado de ebriedad», dice por su parte Yuri, un policía de San Petersburgo. Según varias organizaciones no gubernamentales, los policías cometen numerosos abusos en Rusia. En su mayoría las víctimas son personas detenidas en estado de ebriedad, adolescentes, personas sin domicilio fijo, así como ciudadanos oriundos del Cáucaso y de los países del Asia Central. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje