Rampla Juniors: el club que cedió su futuro a una SAD y ahora enfrenta su hora más crítica
La justicia decretó el concurso necesario, el MEC evalúa intervenir y los socios exigen recuperar una institución que nunca dejó de ser suya.

Rampla Juniors no atraviesa una crisis deportiva. Atraviesa una crisis existencial. El club que representa a la Villa del Cerro desde hace casi un siglo acumula deudas que superan los 650.000 dólares, descendió por primera vez en su historia a la Divisional C y hoy es administrado por un síndico designado por la Justicia. Pero detrás de los números hay una historia más incómoda: la de un contrato firmado, según los propios socios, “a espaldas de la gente”.
La justicia decretó el concurso necesario de Rampla Juniors Fútbol Club el 4 de marzo de 2026, ordenando el embargo genérico de sus bienes y el desplazamiento de las autoridades del club. La resolución designó como síndico a AUPE y convocó una Junta de Acreedores para el 22 de setiembre de 2026 a las 14 horas. Es la culminación de un proceso que comenzó cuando la SAD liderada por el empresario inglés Foster Gillett tomó el control del club con promesas de inversión millonaria que nunca se materializaron.
El punto de inflexión ocurrió en noviembre de 2025. La asamblea de socios votó rescindir el contrato con la SAD por abrumadora mayoría: 108 votos a favor y solo 8 en contra. También aprobó declarar persona no grata al dirigente Gastón Tealdi. Sin embargo, la directiva del club resolvió no acatar ese mandato, lo que desató una escalada institucional que hoy tiene al Ministerio de Educación y Cultura evaluando la intervención del club.
“La misma Asamblea que resolvió firmar el contrato es la misma que un año después, a la vista de cómo venían los acontecimientos en noviembre del 2025, resuelve por una abrumadora mayoría de socios de 108 a 8 proceder a activar las cláusulas de rescisión del contrato unilateral por un flagrante incumplimiento que está más que demostrado”, explicó Juan Acevedo, hincha y asambleísta de Rampla Juniors, en el programa Tarde de Fútbol.
La magnitud de los incumplimientos es difícil de exagerar. Los futbolistas del plantel denunciaron que no tenían médico, ni cancheros, ni utileros, y que hasta las secretarias de la sede social dejaron de asistir por atrasos salariales. A esto se suma una deuda de entre 700.000 y 800.000 dólares solo en salarios de jugadores, cuerpos técnicos y proveedores del año anterior, según reconoció el propio Tealdi en declaraciones a la prensa.
El 80% del pasivo que sí se puede manejar
No todas las deudas son iguales. Acevedo detalló que aproximadamente el 80% del pasivo del club corresponde a una deuda histórica con el Banco de Previsión Social (BPS) que, a su entender, es “manejable” si se dan las condiciones adecuadas. “Se puede manejar siempre y cuando se emprolijen las cosas y podamos demostrar voluntad de pago”, señaló. Esta distinción importa porque sugiere que el colapso financiero de Rampla no es irreversible, sino el resultado de una gestión que priorizó otros intereses.
El propio Tealdi reconoció que el club fue recibido con un pasivo de siete millones de dólares, en gran porcentaje generado por deudas con el BPS, y que su gestión pagó casi 800.000 dólares en adeudos con la AUF, jugadores y cuerpos técnicos para poder competir. Gillett habría invertido unos dos millones de dólares, según la misma fuente. Pero el resultado final fue el descenso a la C, la pérdida de categoría por primera vez en la historia del club y un proceso judicial que ahora maneja el destino de la institución.
La situación no pasó desapercibida para el Ministerio de Educación y Cultura. Fuentes del ministerio confirmaron que la intervención del club es “una posibilidad firme” y que la decisión podría concretarse en los días siguientes al cierre de esta edición. “Estamos dispuestos a que nos intervenga el MEC porque hay motivos de sobra”, afirmó Acevedo. “No podemos permitir que nos priven de elegir el destino de la institución que es de los socios.”
Te recomendamos
insiste
Gianni Infantino buscará la reelección como presidente de la FIFA
El dirigente suizo-italiano confirmó su postulación el pasado 6 de septiembre, aunque enfrenta la oposición abierta de la UEFA y la Federación Inglesa, mientras que el bloque africano y sudamericano le han renovado su confianza.
Compartí tu opinión con toda la comunidad