Francia sufre más de la cuenta, pasa por un penal y Mbappé se lleva la polémica en un partido que mereció Paraguay
El seleccionado francés ganó por un cuestionado penal y celebró más de la cuenta una victoria que sabe a poco. En el siguiente encuentro, enfrentará a una gigante Marruecos que le hará la vida imposible.
Oye @grok tu que sabes leer labios , que le dijo Mbapee a Paraguay ? pic.twitter.com/D2QuQF5x1w
— Mox (@whatdafaqshow) July 4, 2026
El equipo de Didier Deschamps ganó 1-0 en Filadelfia gracias a un penal cobrado al minuto 69, pero el partido quedó marcado por los cruces, los insultos en español y el gesto de Mbappé que ignoró el saludo del arquero paraguayo Orlando Gill.
Francia clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026 con la mínima diferencia posible y dejando más preguntas que certezas. El sábado 4 de julio, en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, el equipo de Didier Deschamps venció 1-0 a Paraguay en un partido de octavos de final que se decidió recién al minuto 69, con un penal convertido por Kylian Mbappé tras una revisión del VAR.
La jugada del gol no dejó demasiadas dudas arbitrales, pero sí encendió una polémica que terminó ocupando más espacio en la conversación pública que el resultado mismo. El árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev sancionó la pena máxima después de que Désiré Doué recibiera una falta de Diego Gómez dentro del área.
Mbappé, sin titubear, remató junto al palo izquierdo mientras Gill se estiraba hacia el lado contrario. Lo celebró como si hubiese sido un gol histórico. No lo fue.
Ese gol le permitió al capitán francés llegar a 19 tantos históricos en Copas del Mundo, a solo uno de distancia del récord que ostenta Lionel Messi con 20. La cifra no es un dato menor: coloca a Mbappé como uno de los máximos candidatos al Botín de Oro del torneo y reabre una carrera estadística que promete seguir dando titulares hasta la final.
Pero el partido en sí fue una historia distinta a la que suele protagonizar Francia en este Mundial. Paraguay, dirigido por Gustavo Alfaro, planteó una defensa de cinco jugadores y renunció a tener el balón durante largos tramos, replicando el esquema que le había servido para eliminar a Alemania en la ronda anterior.
El plan funcionó casi noventa minutos: los delanteros franceses no encontraron espacios ni por las bandas ni por el centro, y el peso ofensivo terminó recayendo en una sola jugada de pelota parada.
El desgaste físico de ese planteo también dejó marca en el cuerpo del partido. Al minuto 34, una falta reiterada sobre Mbappé derivó en una discusión con varios empujones, y tres minutos más tarde el defensor Matías Galarza conectó un golpe con el puño sobre el delantero francés durante una disputa dentro del área. Antes de esa secuencia, Mbappé ya había protagonizado un cruce verbal con Júnior Alonso, a quien encaró en español frente a las cámaras.

El gesto de mala educación de Mbappé
Al finalizar el encuentro, Mbappé celebró de manera efusiva cerca de Gill y realizó un gesto desafiante hacia el banco paraguayo. Cuando el arquero se acercó para saludarlo, el francés continuó caminando y lo dejó con la mano extendida, una escena que las transmisiones oficiales captaron con claridad y que se viralizó en cuestión de minutos.
En la conferencia posterior, lejos de bajar el perfil, Mbappé eligió responder con dureza a las críticas por el estilo físico paraguayo. “Demostramos que somos un equipo que sabía jugar al fútbol ofensivo, pero si hay que meter las manos en la mierda, nos vamos a meter las manos en la mierda. Perdón por la expresión. No tenemos ningún problema con eso”, declaró el capitán francés ante la prensa acreditada en Filadelfia.
Minutos después, en otra intervención, matizó el tono de sus declaraciones. “Es su forma de jugar. Todo el mundo juega con sus armas, no hay buenas o malas formas de jugar al fútbol. Solo hay una, que es ganar”, agregó, en un intento por bajar la temperatura de una polémica que ya circulaba con fuerza entre hinchas y medios sudamericanos.
Gill habló del penal dibujado con el VAR
Del otro lado, Orlando Gill, arquero del San Lorenzo argentino y figura indiscutida del partido, resumió la frustración de un plantel que se va del torneo con la sensación de haber competido de igual a igual. “Paraguay lo dejó todo y sale del Mundial con la frente en alto, si no hubiesen dado ese penal nos íbamos al alargue”, afirmó Gill, quien además cuestionó la incidencia del VAR en la definición del resultado: “El penal que da el VAR es el que decide el resultado, son detalles en el área que marcan la diferencia”.
La actuación de Gill no fue un dato aislado. El golero sostuvo a su equipo con varias atajadas decisivas en el tramo final, incluso después de recibir el gol, cuando Paraguay adelantó líneas y obligó a intervenir a Mike Maignan para asegurar la clasificación francesa.
En el plano disciplinario, Francia también dejó señales de alerta de cara a lo que viene. Barcola, Koné y Olise recibieron tarjeta amarilla durante el partido, lo que podría condicionar su disponibilidad en cuartos de final según la acumulación de amonestaciones en el resto del torneo.
Francia – Marruecos, el próximo choque
Con este resultado, Francia enfrentará a Marruecos el jueves 9 de julio, en una repetición de la semifinal de Qatar 2022 que los europeos ganaron en su momento. Paraguay, en tanto, cierra su regreso a un Mundial después de dieciséis años de ausencia con una actuación que, más allá de la eliminación, reforzó su imagen como rival incómodo para cualquier candidato al título.
El episodio del saludo ignorado y las frases de Mbappé sobre el “juego sucio” paraguayo abren ahora un debate paralelo al deportivo: hasta qué punto la presión de un Mundial condiciona el comportamiento de sus máximas figuras dentro y fuera de la cancha.
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