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Mundial 2026: Portugal venció a Croacia en un partido que fue una montaña rusa de controversias

Portugal firma la clasificación más sufrida del Mundial en un partido con mucho VAR: cuatro goles anulados, un final de locura y casi 20 minutos de descuento inéditos en Toronto.

Foto: Selección Portuguesa de Fútbol
Foto: Selección Portuguesa de Fútbol

Portugal se metió en los octavos de final del Mundial 2026 tras protagonizar, junto a Croacia, uno de los partidos más vertiginosos y controvertidos del torneo hasta el momento.

En el Estadio de Toronto, el equipo de Roberto Martínez venció 2-1 a la Croacia de Luka Modrić en un duelo marcado por el VAR, con nada menos que cuatro goles anulados y un cierre que quedará en la memoria: el árbitro extendió el segundo tiempo hasta cerca de los 20 minutos de descuento, una cifra tan inusual que se transformó en tema de conversación tanto o más que el resultado.

Un primer tiempo de tanteo y una avalancha de goles anulados

Los primeros 45 minutos fueron de pura cautela. Portugal manejó la pelota, se acercó con más frecuencia al arco de Dominik Livaković y hasta estrelló un remate de Rafael Leão en el travesaño, pero no logró quebrar el cero.

Croacia, ordenada y paciente bajo las instrucciones de Zlatko Dalić, se replegó con inteligencia y se fue al descanso con el arco en cero, algo que a esa altura parecía un logro en sí mismo ante el дominio luso.

El complemento arrancó y, en apenas media hora, el marcador se sacudió una y otra vez, aunque no siempre con validez. Corrían 53 minutos cuando Ivan Perišić, reconvertido en lateral pero con reflejos intactos de delantero, recibió un centro desde la derecha y definió cruzado para el 0-1 croata, dejando frío al estadio.

El golpe pareció despertar a Portugal, pero también a Croacia. A los 56 minutos, los balcánicos creyeron haber marcado el segundo tras un remate dentro del área, pero el línea levantó la bandera: offside en el origen de la jugada. Gol anulado y el resultado se mantuvo 0-1.

Cinco minutos más tarde llegó el primer golpe anímico para Portugal: Cristiano Ronaldo recibió un pase filtrado de larga distancia, controló con categoría dentro del área y definió ante la salida de Livaković.

El festejo duró poco: el árbitro fue advertido de un posible fuera de juego, se tomó su tiempo trazando líneas sobre el monitor y terminó confirmando la posición adelantada. Segundo gol anulado del partido, y el segundo consecutivo en contra de las ilusiones locales.

El desquite para el capitán portugués no tardó en llegar. A los 65 minutos, el árbitro noruego Espen Eskås fue convocado al VAR para revisar un agarrón de Nikola Vlašić sobre Renato Veiga dentro del área.

Sin dudarlo, sancionó penal. Cristiano Ronaldo se hizo cargo de la ejecución y, a los 67 minutos, puso el 1-1 con un remate certero, su primer gol en fases eliminatorias de un Mundial en seis participaciones.

El partido, ya completamente abierto, siguió regalando ocasiones para ambos lados: un remate de Mateo Kovačić que se estrelló en el palo, atajadas decisivas de Diogo Costa ante Igor Matanović, y la sensación de que cualquier chispa podía definir todo.

Esa chispa pareció aparecer a los 79 minutos, cuando Croacia anotó por tercera vez en la noche: Petar Sučić definió con categoría dentro del área. Pero, otra vez, el fuera de juego apareció para borrar la alegría croata del marcador. Tercer gol anulado del encuentro.

La salida de Cristiano y el clímax final

A los 81 minutos, con el partido empatado 1-1, Roberto Martínez decidió sacar a Cristiano Ronaldo, visiblemente afectado por la decisión. El delantero abandonó el campo con gestos de fastidio, en una escena que alimentó las versiones sobre una posible despedida mundialista, instaladas horas antes por su propia hermana, Kátia Aveiro.

El partido pareció encaminarse hacia el alargue cuando, ya en el descuento, Gonçalo Ramos —ingresado desde el banco— apareció de cabeza para vencer a Livaković y poner el 2-1 a favor de Portugal alrededor de los 90+3 minutos, desatando la locura entre los hinchas lusos.

El partido más raro del mundial

Ahí es donde el partido entró en un terreno completamente inusual. El cuarto árbitro había marcado inicialmente 10 minutos de descuento, pero entre el festejo prolongado del gol de Ramos y un episodio con un intruso que ingresó al campo de juego, el reloj se disparó muchísimo más allá de lo previsto.

El juego se extendió hasta cerca de los 90+17, es decir, casi 20 minutos añadidos en un solo segundo tiempo, algo completamente inaudito incluso para los parámetros ya ampliados que maneja la FIFA en este Mundial.

Y fue justo en ese tiempo de descuento kilométrico donde se produjo la jugada más polémica de la noche. Josko Gvardiol apareció para conectar un centro y decretar, en apariencia, el 2-2 que mandaba el partido a la prórroga.

La locura croata duró apenas unos segundos: el árbitro fue llamado nuevamente al monitor para revisar un posible toque previo de Matanović en la jugada, que habría dejado en posición adelantada a Marko Pašalić, quien participó en la construcción del gol antes de habilitar a Gvardiol. Tras observar la repetición, el juez confirmó el fuera de juego y anuló el gol. Cuarto y último tanto invalidado de la noche, en la última jugada del partido.

El silbatazo final llegó apenas segundos después, sellando el 2-1 definitivo a favor de Portugal en medio de la incredulidad y el reclamo croata.

Se viene un encuentro vibrante

Con esta clasificación sufrida hasta el último segundo, Portugal enfrentará a España el lunes 6 de julio en Dallas, en un cruce de octavos de final que promete alto voltaje.

Para Croacia, la eliminación llega de la manera más dolorosa posible, con cuatro goles anulados en un mismo partido y probablemente con el final de la era mundialista de Luka Modrić, que disputó su quinta Copa del Mundo y, según se especula, la última

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