Expertos detectan con más frecuencia anacondas, pirañas y otras especies invasoras en Uruguay
Zoólogos, biólogos y organizaciones de rescate documentan desde hace más de una década la llegada de especies como la piraña, el estornino pinto, la anaconda amarilla y el mono aullador, en lo que definen como una reconfiguración del mapa de fauna del país.

Una anaconda amarilla juvenil llegó como polizón a bordo de una embarcación y fue encontrada el 19 de mayo de 2026 en el puerto de Nueva Palmira, departamento de Colonia.
El hallazgo, gestionado por la organización Alternatus Uruguay junto al Ministerio de Ambiente, es el séptimo caso de este tipo que registra la institución en los últimos años, según informó el propio centro de rescate.
El ejemplar de la especie Eunectes notaeus permanece en cuarentena, en una sala con temperatura controlada, mientras se evalúa su repatriación a los Esteros del Iberá, en Argentina, donde se concentra el núcleo poblacional de la especie.
Desde Alternatus explicaron que se trata de “el séptimo caso que gestionamos desde Alternatus Uruguay”, en referencia a los ingresos accidentales de esta serpiente a través del tránsito fluvial y portuario con la región.
El caso de Nueva Palmira no es aislado. Forma parte de una serie de registros que, desde hace más de una década, documentan la llegada o expansión de especies que antes no estaban presentes en el país, o que lo estaban de forma esporádica. Entre ellas figuran la piraña, el estornino pinto, el puma y el mono aullador negro.
En abril de 2026, además, se registraron denuncias de un avistamiento de puma en el departamento de Canelones, con imágenes captadas por una cámara de seguridad. El zoólogo Carlos Prigioni y la bióloga Alexandra Cravino mantuvieron cautela sobre el caso, ya que las imágenes también podrían corresponder a un gato doméstico.
El Ministerio de Ambiente evaluó, entre otras hipótesis, que el animal pudiera provenir de una tenencia ilegal, lo que constituiría una infracción a las leyes 9.481 y 16.088, que prohíben la tenencia y el transporte de fauna silvestre en Uruguay.

El fenómeno del puma en territorio uruguayo tiene antecedentes documentados científicamente. En 2022, un equipo liderado por Álvaro Saralegui y Rodrigo Pereira-Garbero confirmó, mediante cámaras trampa instaladas entre enero y setiembre de ese año, la presencia continua de un ejemplar macho adulto en la zona de Cuchilla Negra, departamento de Rivera. Fue el primer registro de residencia estable de la especie en el país.
La expansión de fauna hacia el sur no se limita a los mamíferos. Un trabajo publicado en 2025 por el biólogo Marcelo Loureiro, junto a Nicolás Vidal, José Carlos Guerrero y el investigador brasileño Marcelo Dias de Mattos, documentó ocho registros de piraña “palometa brava” de la especie Serrasalmus maculatus en la cuenca de la laguna Merín, obtenidos gracias a pescadores artesanales entre 2023 y 2025.
Los reportes abarcan la propia laguna, el río Yaguarón y el canal San Gonzalo, e incluyen puntos cercanos a la desembocadura del río Cebollatí. Según explicaron los autores, la cuenca de la laguna Merín tiene menos depredadores naturales de esta especie que la cuenca del río Uruguay, donde el surubí cumple ese rol de control biológico.
Los investigadores advirtieron sobre la necesidad de monitorear la evolución de estas poblaciones. El origen del ingreso, según el estudio, estaría vinculado a canalizaciones artificiales de riego que conectan la cuenca del río Uruguay con la de la laguna de los Patos, del lado brasileño, y que habrían permitido a la piraña sortear una barrera geográfica natural.
“Cruzar los dedos y que haga frío, por favor”, resumió Loureiro sobre las herramientas de control disponibles hoy para Uruguay, que depende en buena parte de decisiones que se toman del lado brasileño de la frontera.

El caso del estornino pinto (Sturnus vulgaris) avanzó, además, al plano legislativo. En julio de 2025, los diputados Fernando Beltrán y Carlos Rydström, del Partido Colorado, presentaron un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo declare a esta ave como plaga nacional. La especie ya fue detectada en los departamentos de San José, Colonia y Canelones.
Beltrán, quien impulsó la iniciativa desde su actividad vinculada a la producción vitivinícola en Mahoma, San José, sostuvo que “el dañino es el estornino pinto, un ave exótica invasora”. El Comité de Especies Exóticas Invasoras, liderado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente, ya había incluido a la especie en su listado, aunque hasta ahora no fue declarada plaga, categoría que habilitaría medidas de control como la esterilización de huevos.
El zoólogo Carlos Prigioni fue quien, ya en 2021, propuso un marco conceptual para explicar el conjunto de estos hallazgos: una “australización de la fauna” en referencia al corrimiento hacia el sur de especies antes restringidas a zonas más cálidas del continente. Prigioni vinculó el fenómeno a un incremento sostenido de las precipitaciones en la cuenca binacional de la laguna Merín durante los últimos sesenta años, y a alteraciones ambientales registradas hacia el norte del país.
El mono aullador negro (Alouatta caraya) es parte del mismo proceso. Su presencia en Uruguay fue confirmada científicamente a partir de filmaciones obtenidas en 2017 en Artigas y en 2018 en Rivera, en un trabajo firmado por Prigioni junto a Juan Villalba, Álvaro Sappa y Julio González. Los autores explicaron que la especie puede recorrer grandes distancias por tierra sin necesitar corredores continuos de árboles, y que su dieta folívora y su tolerancia a temperaturas bajas favorecen su presencia en el país.
El conjunto de estos casos —reptiles, mamíferos, peces y aves— configura un patrón que los especialistas consultados en distintos momentos coinciden en describir de la misma manera: un desplazamiento de fauna hacia el sur, cuyas causas exactas todavía requieren más estudio, pero cuyos registros, según remarcan una y otra vez los propios investigadores, ya no pueden considerarse anecdóticos.
Te recomendamos
arroyo maldonado
Voluntarios frenan limpieza en humedal del Arroyo Maldonado tras ser atacados por indigentes
El ambientalista Pablo Pereira confirmó la suspensión de tareas en una cañada del ecoparque ante la presencia de personas durmiendo y la quema de cables, mientras la intendencia no responde a los reclamos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad