Beneficios de consumir leche de almendras
La leche de almendras es una de las grandes alternativas para la leche de vaca que presenta grandes beneficios para el organismo.

La leche de almendras se presenta como una de las grandes alternativas para quienes por una cuestión de salud o de ética no consumen leche de origen animal.
Los intolerantes a la lactosa y los veganos pueden encontrar grandes beneficios en el consumo de la leche elaborada a partir de estos frutos secos.
Las almendras son muy nutritivas, poseen vitaminas, proteínas, minerales, por lo que su leche resulta también muy nutritiva y a diferencia de la animal no contiene colesterol, mientras que aporta ácidos grasos omega 3, importantes para la buena salud del corazón. Su consumo puede incrementar los niveles de colesterol bueno y reducir los del malo, mientras que también puede controlar los triglicéridos.
La piel de las almendras es muy rica en antioxidantes por lo ayuda a combatir los radicales libres que dañan las células y prevenir el envejecimiento prematuro. Posee vitamina E, de grandes propiedades antioxidantes, y su consumo está relacionado con un menor índice de enfermedades cadivoasculares.
Las almendras también poseen vitaminas del complejo B y ácido fólico fundamentales para el sistema nervioso, mucho calcio que ayuda a prevenir y tratar casos de osteoporosis, fibras e hidratos de carbono para una mejor digestión, así como potasio y hierro minerales importantes para el organismo.
La leche de almendras se puede conseguir en los supermercados pero también hacerla directamente para adquirir todos sus beneficios y evitar cualquier tipo de conservante. Este tipo de leche se puede utilizar para las mismas cosas que se utiliza la de origen animal.
¿Cómo se prepara?
Preparar leche de almendras es bien sencillo, sólo se precisa almendras y agua. Para una taza de almendras crudas (155gr aprox), sin sal ni aceites, se deben agregar tres tazas de agua.
Los pasos deben ser:
– Primero poner las almendras en remojo al menos por cinco horas que se hinchen, lo ideal es dejarlas toda la noche.
– Luego se retiran las almendras y se lavan.
– Una vez lavadas se ponen en la licuadora y se agregan las tres tazas de agua. Allí se pone a licuar hasta que quede como una especie de pasta de almendras
– Por último se cuela lo que quedó en la licuadora para evitar los restos de almendra sin triturar y se guarda en un recipiente con cierre hermético.
Los restos que quedan se pueden utilizar para otras cosas ya que el sabor de las almendras es muy agradable.
La leche de almendras dura hasta cinco días en buen estado en la heladera, y es recomendado batir el recipiente antes de consumir ya que las almendras y el agua tienden a separarse.
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