Doce países restringen el comercio con asentamientos en Cisjordania: Israel responde cerrando consulados
El anuncio, realizado el martes 8 de septiembre en París, incluye a once países europeos y Canadá. Reino Unido prohíbe la importación de todo bien proveniente de los asentamientos y sanciona a empresas que les presten servicios. Israel respondió con represalias diplomáticas.

El Reino Unido, Francia y Canadá encabezan un bloque de doce naciones que imponen restricciones comerciales a los productos de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada ilegalmente. Israel respondió con el cierre del consulado británico en Jerusalén Este y la expulsión de representantes diplomáticos.
Once países europeos y Canadá anunciaron este martes 8 de septiembre su intención de restringir el comercio de bienes producidos en los asentamientos israelíes en Cisjordania, considerados ilegales según el derecho internacional. La declaración conjunta, suscrita por los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido, advierte que “la situación se está deteriorando rápidamente” ante niveles sin precedentes de violencia de colonos y la expansión de los asentamientos.
El comunicado señala que “las acciones del gobierno de Israel en Cisjordania están socavando la posibilidad de una solución de dos Estados”. Entre los proyectos señalados figura el plan de asentamiento E1, que prevé la construcción de 1.200 viviendas en una zona estratégica que, según los críticos, corta Cisjordania en dos y aísla Jerusalén Este de un futuro Estado palestino. Israel abrió la licitación para estas viviendas el mes pasado, como parte de un plan más amplio de unas 3.400 unidades.
Reino Unido endurece su postura
El canciller británico Ed Miliband anunció ante la Cámara de los Comunes que el Reino Unido prohibirá la importación de todo bien proveniente de los asentamientos ilegales en los territorios ocupados. “Hoy puedo anunciar que introduciremos una prohibición de importar productos procedentes de asentamientos ilegales en los territorios ocupados”, declaró Miliband.
Las restricciones alcanzarán también a empresas y personas que presten servicios a los asentamientos, incluyendo financiación, construcción, infraestructura, inmobiliaria y publicidad. Miliband acusó al gobierno israelí de hacer “la vista gorda” ante la “limpieza étnica” perpetrada por colonos, aunque subrayó que la cooperación de inteligencia y seguridad con Israel no se modifica.
Francia y Canadá se suman al bloque
El canciller francés, Jean-Noël Barrot, confirmó en la red social X que “Francia pondrá fin al comercio con las colonias israelíes en Palestina” porque, dijo, “Cisjordania está al borde de la explosión”. Francia venía presionando desde hace semanas para que la Unión Europea —principal socio comercial de Israel— adoptara esta decisión en bloque, pero ante el bloqueo de varios Estados miembros optó por actuar a nivel nacional.
Canadá se sumó al anuncio conjunto y se comprometió a introducir medidas nacionales para prohibir el comercio de bienes de los asentamientos. España e Irlanda —junto con Países Bajos, Noruega y Bélgica— ya venían aplicando este tipo de restricciones desde hace aproximadamente un año, por lo que en este anuncio reafirman y profundizan una política ya en marcha. Dinamarca, Finlandia, Islandia, Polonia, Portugal y Suecia se suman ahora al paquete, confirmando su intención de imponer restricciones nacionales y promover una postura común a nivel europeo.
La respuesta inmediata de Israel
La reacción de Israel fue rápida y se concentró casi enteramente contra el Reino Unido, por haber liderado el paquete. El canciller israelí Gideon Sa’ar anunció el cierre del consulado general británico en Jerusalén Este, alegando que “Jerusalén unida es la capital de Israel bajo su plena soberanía”. “El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la tierra de Israel”, afirmó Sa’ar en una declaración sin preguntas en hebreo e inglés.
Además, Israel prohibió el ingreso a doce ciudadanos británicos —entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y la legisladora Zarah Sultana— a quienes vincula con actividades “antisemitas, antiisraelíes” o de negación del Estado de Israel. También ordenó la expulsión de los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC), el organismo que supervisa el alto el fuego mediado por Estados Unidos, y puso fin al programa británico de entrenamiento de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en Cisjordania.
Sa’ar calificó de “mentiras escandalosas” las acusaciones de Miliband sobre “limpieza étnica” y advirtió que las sanciones son una injerencia en el proceso electoral israelí, con elecciones previstas para fines de octubre. “Quien actúe contra Israel, Israel actuará contra él”, sentenció. El presidente Isaac Herzog, por su parte, calificó la decisión occidental de “error de cálculo” que “quedará en el lado equivocado de la historia”.


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