El gobierno de Milei se disculpará con Reino Unido por la bandera de “las Malvinas son argentinas”
Según medios argentinos, el canciller del gobierno ultraderechista inició gestiones diplomáticas para disculparse por la exhibición de una bandera que hacía alusión a las Malvinas argentinas luego de que Inglaterra quedara eliminada del Mundial 2026 frente al combinado albiceleste.

El miércoles 15 de julio de 2026, Argentina venció 2-1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El gol de Lautaro Martínez en el descuento, tras el empate de Enzo Fernández y el tanto inicial de Anthony Gordon, clasificó a la Albiceleste a la final del domingo ante España.
Minutos después del triunfo, en medio de los festejos sobre el campo, un grupo de jugadores desplegó una bandera blanca con letras negras escritas a mano que decía “Las Malvinas son argentinas”. Lisandro Martínez, Giovani Lo Celso y Cristian “Cuti” Romero fueron quienes la exhibieron en el campo de juego. La tela fue pintada por un hincha argentino que se la entregó a los jugadores en la cancha.
El gesto no fue casual ni improvisado ya que, en la previa, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, había confirmado en una reunión con representantes de FIFA, el FBI y policías de Georgia e Inglaterra que no se permitiría el ingreso de banderas, remeras ni carteles alusivos a las Islas Malvinas, calificando cualquier mensaje sobre el tema como “político”.
La FIFA había incorporado la consigna sobre las Malvinas a su lista de símbolos políticos prohibidos de cara a este partido específico, por la rivalidad histórica entre ambas selecciones y Monteoliva habló en diminutivo de las Malvinas, diciendo que no se podría exhibir el “mapita” del archipiélago.
Pese a ello, la bandera llegó a manos de los jugadores una vez terminado el encuentro. Lionel Scaloni había pedido separar el fútbol del conflicto antes del partido, pero la imagen volvió a vincular uno de los clásicos del fútbol internacional con el reclamo de soberanía.
Las reacciones de los protagonistas
Consultado por la bandera, Leandro Paredes respondió escuetamente: “Siempre serán argentinas”. Lisandro Martínez evitó profundizar: “No puedo opinar sobre esas cosas. Disfrutemos, que todos sabemos lo que pasó”. Lautaro Martínez, autor del gol de la victoria, señaló que no era “un partido más” para los argentinos: “Tratamos de dejar a un lado todo lo que se generó fuera del campo, pero para nosotros no era un partido igual a los demás. Era un partido especial”.
La reacción británica no se hizo esperar. El secretario de Comercio británico, Peter Kyle, calificó el gesto de los futbolistas argentinos como “totalmente inapropiado” y sostuvo que “la política debe mantenerse al margen del fútbol”. Además, expresó: “Espero que la FIFA lleve a cabo una investigación exhaustiva”.
La portavoz del primer ministro Keir Starmer fijó la postura oficial durante la habitual conferencia de prensa con periodistas parlamentarios: “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”. Y agregó: “Nuestra posición no ha cambiado. La autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas”. La vocera también sostuvo que el compromiso del Reino Unido con los habitantes del archipiélago “nunca flaqueará”.
El exasesor de Margaret Thatcher, Nile Gardiner, fue más lejos y pidió que a los jugadores argentinos que participaron de la exhibición se les retire el visado si juegan en la Premier League: “Todo jugador argentino de la Premier League inglesa que participó en esta fea exhibición antibritánica debería ser despojado de su visa de trabajo del Reino Unido”.
La Cancillería argentina se disculpará con Reino Unido
Ante la escalada del conflicto, el canciller Pablo Quirno encomendó al subsecretario de Política Exterior, Juan Manuel Navarro, contactar al embajador británico en Buenos Aires, David Cairns. El objetivo de la gestión fue transmitir que el Gobierno nacional no tuvo participación en la decisión de mostrar la bandera y evitar que el episodio derivara en un conflicto político mayor.
El periodista Mariano Obarrio reveló detalles de esta gestión en el canal C5N, lo que generó fuertes críticas desde sectores nacionalistas y de dirigentes opositores. Sin embargo, días después, el propio Quirno respaldó el gesto: “No dijo otra cosa que una verdad”, aseguró el canciller, y destacó que Argentina viene de conseguir apoyos internacionales a su reclamo por las Islas en la OEA, la ONU y el Mercosur.
El expediente de la Conmebol a Tigre
En paralelo, la Conmebol abrió un expediente disciplinario al Club Atlético Tigre por la exhibición de una bandera similar. Luego de vencer 3-0 a Nacional en Montevideo por la Copa Sudamericana, los jugadores del Matador mostraron una bandera con la misma leyenda: “Las Malvinas son argentinas”.
El organismo rector del fútbol sudamericano evalúa aplicar una sanción económica al club. Según el Artículo 12.2.e del Código Disciplinario de la Conmebol, pueden aplicarse sanciones cuando se utilicen “gestos, palabras, cánticos, objetos u otro medio para transmitir cualquier mensaje no apropiado en un evento deportivo, particularmente si es de naturaleza política, ideológica, religiosa, ofensiva o provocativa”.
Además, el Manual de Clubes, en su artículo 5.8.3, prohíbe la exhibición de mensajes políticos, religiosos, comerciales o conmemorativos durante el partido, en la previa, en el postpartido o en actividades relacionadas con el encuentro sin autorización previa del organismo. La multa económica prevista es de al menos 8.000 dólares y puede ascender en caso de reincidencia.


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