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Sindicato de Norteña presenta contrapropuesta al gobierno para frenar despidos en planta de Ambev en Paysandú

Trabajadores de Cimpay rechazan la reducción de un tercio de la plantilla y proponen un paquete de cinco puntos para llegar a un punto intermedio.

Conflicto en la Maltería Paysandú, filial de la multinacional AMBEV (foto ilustrativa creada con IA)
Conflicto en la Maltería Paysandú, filial de la multinacional AMBEV (foto ilustrativa creada con IA)

El conflicto laboral en la planta de Cimpay, la unidad productiva de Norteña en Paysandú, escaló esta semana luego de que Ambev ratificara ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) su intención de reducir en un tercio la dotación de personal. La propuesta empresarial, que forma parte de una reestructura operativa más amplia, fue rechazada de plano por el Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN), que elevó una contrapropuesta formal al gobierno.

La empresa había anunciado originalmente que la reapertura de la planta estaba prevista para enero de 2026, pero condicionó esa reactivación a una reducción significativa de la plantilla laboral, que actualmente ronda los 100 trabajadores. Según fuentes sindicales, el ajuste implicaría la desvinculación de aproximadamente 30 personas, aunque el gremio sostiene que la empresa aún no presentó con claridad el escenario completo de los despidos ni los nombres de los eventuales afectados.

“La empresa volvió a presentar esencialmente el mismo planteo que había comunicado en instancias anteriores respecto a la reestructura de la planta”, señalaron los trabajadores en un comunicado difundido tras la reunión en el MTSS. El encuentro, que tuvo lugar esta semana, dejó en evidencia la distancia entre ambas posiciones, aunque las partes acordaron continuar con la negociación mediada por la cartera laboral.

Una propuesta de cinco puntos para preservar el empleo

El SOEN estructuró su contrapropuesta en torno a cinco ejes fundamentales, todos orientados a preservar las fuentes de trabajo y garantizar condiciones dignas para los operarios de la planta. El primer punto, y quizás el más sensible, es el rechazo absoluto a la tercerización de tareas. El sindicato plantea que aquellas funciones que actualmente desempeñan trabajadores propios de la empresa no pueden ser derivadas a empresas externas, una práctica que consideran lesiva para los derechos laborales adquiridos.

El segundo eje de la propuesta apunta a la implementación efectiva del régimen de trabajo “seis por dos”, es decir, seis días de trabajo continuo seguidos de dos de descanso. Este sistema, que ya había sido acordado en instancias previas, permitiría una mejor distribución de la carga horaria y, según el gremio, podría contribuir a generar una mayor cantidad de puestos efectivos dentro de la estructura de trabajo.

“Se planteó hacer cumplir el convenio alcanzado el año anterior respecto a la implementación del régimen de trabajo seis por dos, entendiendo que este sistema puede contribuir a generar una mayor cantidad de puestos efectivos dentro de la estructura de trabajo”, sostuvo el gremio en su presentación ante el MTSS.

En tercer lugar, el sindicato propuso una indemnización equivalente a la del despido, más 12 mensualidades adicionales, para aquellos trabajadores que decidan acogerse a un retiro voluntario. Esta medida busca ofrecer una salida digna y económicamente viable para quienes, por diversas razones, prefieran no continuar en la empresa.

El cuarto punto aborda la situación de los trabajadores próximos a alcanzar la jubilación. En ese sentido, el SOEN propuso complementar sus ingresos hasta alcanzar el 80% de su remuneración durante el período que reste hasta configurar la causal jubilatoria. Según datos del gremio, esta medida alcanzaría a unos seis trabajadores de los aproximadamente 100 afectados por la reestructura.

Finalmente, el sindicato planteó que, en caso de que finalmente existan trabajadores que deban quedar fuera de la nueva estructura, las desvinculaciones se hagan efectivas en el mes de diciembre, permitiendo de esta manera aprovechar hasta el final las extensiones del seguro de paro actualmente vigentes. Este punto busca amortiguar el impacto económico de la pérdida de empleo y dar un margen de tiempo para que los afectados puedan reorganizar su situación laboral.

El rol del gobierno y la próxima reunión tripartita

El gobierno, a través del MTSS, ha mantenido un rol activo en la mediación de este conflicto, que se enmarca en un contexto de reestructuración de la industria cervecera a nivel nacional. La planta de Paysandú es una de las unidades productivas más importantes de Ambev en el interior del país, y su proceso de reapertura había generado expectativas en la región.

La próxima reunión tripartita, que reunirá a representantes de la empresa, del sindicato y del gobierno, está prevista para el 18 de setiembre. En esa instancia, se espera que Ambev brinde una respuesta formal a la contrapropuesta presentada por los trabajadores. Fuentes sindicales indicaron que, si bien la empresa mantiene su postura inicial, el gremio confía en que el diálogo permita alcanzar un acuerdo que minimice el impacto social de la reestructura.

El conflicto en Paysandú no es un hecho aislado. En los últimos meses, Ambev ha implementado ajustes en varias de sus plantas del país, en el marco de una estrategia de optimización de costos y modernización de procesos. Sin embargo, el gremio advierte que estas medidas no pueden recaer exclusivamente sobre los trabajadores, y exige que la empresa asuma su responsabilidad social como uno de los principales empleadores de la región.

 

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