masacre de palmeras

Crisis del picudo rojo: Ambiente crea equipo de trabajo especial y declarará emergencia

El picudo rojo fue identificado en 2022, cuando atacó las primeras palmeras en Parque Quinta de Capurro, en Santa Lucía, Canelones.

picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) / foto: Katja Schulz
picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) / foto: Katja Schulz

El Ministerio de Ambiente confirmó la formación de un equipo de trabajo especial para enfrentar al picudo rojo, bajo la dirección de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise). La medida busca coordinar acciones contra esta especie exótica invasora, según informó el ministro Edgardo Ortuño en conferencia de prensa.

“No solo hay preocupación, sino que hay acción por parte del gobierno y del Ministerio de Ambiente en relación al picudo rojo”, declaró Ortuño. El jerarca aseguró que el enfoque incluirá colaboración con instituciones académicas y científicas para fortalecer las estrategias de control de la plaga.

El ministerio solicitó apoyo al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) para abordar la problemática a nivel nacional. Una reunión programada para la próxima semana buscará priorizar acciones coordinadas. “Queremos preservar nuestra naturaleza”, sostuvo Ortuño, enfatizando la urgencia de proteger las palmeras afectadas.

Ciclo biológico y daños del insecto que está destruyendo las palmeras uruguayas

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus Olivier) fue identificado por primera vez en Uruguay en marzo de 2022, en el parque Quinta de Capurro, Canelones. Según la Intendencia de Canelones, el insecto causó la muerte de 160 palmeras Phoenix canariensis durante ese año.

El escarabajo coloniza el interior de las palmeras, donde coexisten sus cuatro fases: huevo, larva, pupa y adulto. Las hembras depositan entre 250 y 400 huevos en tejidos blandos o heridas de las plantas. Las larvas, al emerger, se alimentan de los tejidos internos, generando túneles con restos vegetales y excrementos.

Este proceso debilita progresivamente a la palmera, llevándola a la muerte. La detección temprana es compleja, ya que los síntomas externos (amarilleamiento, desplome de hojas) suelen manifestarse cuando la infestación está avanzada.

Ortuño destacó que el equipo especial integrará técnicos ministeriales y académicos. “Es fundamental el aporte científico”, afirmó, subrayando la necesidad de combinar recursos humanos y conocimientos especializados. La convocatoria incluirá entomólogos, biólogos y expertos en manejo de plagas.

El Sinae participará en la articulación logística y operativa. El ministro no detalló plazos ni presupuesto asignado, pero confirmó que el tema será tratado como “prioridad” en la próxima reunión interinstitucional.

Autoridades ambientales reiteraron que el picudo rojo representa una amenaza para la biodiversidad local y el paisaje urbano. En países como España e Italia, la plaga ha causado la pérdida masiva de palmeras, con costos millonarios en erradicación.

Una palmera Phoenix canariensis afectada por el picudo rojo
Una palmera Phoenix canariensis afectada por el picudo rojo

Una plaga sin depredadores

Aunque no se mencionaron cifras específicas, la experiencia internacional sugiere que el control del picudo rojo requiere inversión en monitoreo, trampas y tratamientos fitosanitarios. En Uruguay, el foco inicial será contener su dispersión, especialmente en zonas urbanas y turísticas de Canelones y Montevideo.

La falta de depredadores naturales en la región agrava el riesgo de una expansión descontrolada, incluso más allá de Uruguay. Técnicos advierten que, sin acciones rápidas, la plaga podría expandirse a otras especies de palmeras nativas o cultivadas, como la Syagrus romanzoffiana (palmera pindó).

Hasta ahora, las medidas incluyen la poda controlada, eliminación de ejemplares infestados y aplicación de insecticidas. Sin embargo, expertos señalan que la efectividad depende de la detección temprana y la continuidad de las acciones.

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus)

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un escarabajo curculiónido originario del sudeste asiático, específicamente de regiones tropicales y subtropicales de India, Indonesia y Malasia.

Su expansión global se ha vinculado al comercio internacional de palmeras ornamentales, especialmente especies como la Phoenix canariensis (palmera canaria) y la Phoenix dactylifera (palmera datilera).

 

El insecto se ha dispersado por Europa, África, Medio Oriente y América, donde ha causado graves daños en países como España, Italia, México y Argentina. Como dijimos antes, en Uruguay, fue detectado por primera vez en marzo de 2022 en el parque Quinta de Capurro (Canelones), afectando palmeras canarias. Desde entonces, ha provocado la muerte de más de 160 ejemplares en la zona.

El picudo rojo se alimenta exclusivamente de palmeras, atacando principalmente:

  • Phoenix canariensis (palmera canaria, la más afectada en Uruguay).

  • Phoenix dactylifera (palmera datilera).

  • Cocos nucifera (cocotero, en otros países).

  • Syagrus romanzoffiana (palmera pindó, potencial riesgo en Uruguay).

Proceso de infestación:

  1. Huevos: La hembra deposita entre 250 y 400 huevos en heridas o bases de hojas.

  2. Larvas: Al eclosionar, perforan galerías en el interior del tronco, devorando tejidos vitales.

  3. Pupa y adulto: Tras completar su desarrollo, emergen nuevos escarabajos, reiniciando el ciclo.

Síntomas en palmeras:

  • Amarilleamiento y caída de hojas.

  • Orificios y secreciones viscosas en el tronco.

  • Túnel interno lleno de fibras y excrementos.

  • Muerte de la planta (cuando se detecta, suele ser tarde).

El Ministerio de Ambiente lo considera una especie exótica invasora de alto riesgo y está implementando un plan de control con apoyo científico y del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae).

 

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