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Uruguay es el mayor exportador de futbolistas célebres del mundo en relación a su población

El país más pequeño con más futbolistas célebres por habitante en la historia del deporte mundial: Uruguay es campeón en exportación.

Foto cortesía de la AUF
Foto cortesía de la AUF

Con apenas 3,5 millones de habitantes —menos que la ciudad de Madrid—, Uruguay ocupa el primer lugar del mundo en producción de futbolistas de élite per cápita. No es una hipérbole ni un argumento de tribuna: es una anomalía estadística documentada por el MIT, por la FIFA y por el Observatorio de Fútbol CIES de Suiza, con metodologías completamente independientes entre sí.

El dato más contundente proviene del proyecto Pantheon del MIT Media Lab, que mide la popularidad histórica de personalidades a través del Índice de Popularidad Histórica (HPI). Ese índice pondera la presencia de una persona en múltiples ediciones de Wikipedia, el idioma de esas ediciones y la cantidad de visitas acumuladas.

Aplicado a los 1.000 futbolistas más populares nacidos entre 1850 y 2015 —restringido a quienes tienen al menos 15 traducciones en Wikipedia y más de 5.000 visitas—, Uruguay produce 11,3 figuras célebres por millón de habitantes.

Croacia queda segunda con 4,81. Los Países Bajos, terceros con 4,58. Argentina, cuarta con 3,82. Uruguay más que duplica al segundo clasificado.

El economista y sociólogo argentino Daniel Schteingart, director del área de Desarrollo Productivo Sostenible en Fundar e investigador con doctorado en la UNSAM, publicó ese análisis en su newsletter El Atlas, donde cruza datos de Pantheon con la base Our World in Data para construir comparaciones internacionales de desarrollo.

El gráfico hace transparente la fuente, la metodología y los criterios de inclusión, lo que lo distingue de las afirmaciones sin respaldo que circulan habitualmente sobre el fútbol uruguayo.

Tres metodologías, el mismo resultado: Uruguay es el mejor país

Lo llamativo no es que un análisis llegue a esa conclusión, sino que tres métodos distintos convergen en el mismo punto.

La FIFA publicó en 2021 un informe sobre transferencias internacionales que cubre la década 2011-2020. En ese período, Uruguay exportó 3.341 futbolistas al exterior, ubicándose noveno del mundo en términos absolutos. Al ponderar esa cifra por población, el país quedó primero en el planeta: ningún otro territorio envió tantos futbolistas a ligas extranjeras en relación a sus habitantes. Esa misma exportación generó ingresos de casi 600 millones de dólares en la década.

En 2022, el informe anual de la FIFA sobre el mercado global de transferencias posicionó al fútbol uruguayo séptimo del mundo en monto total de pases, con 254,5 millones de dólares, y 15° en volumen de operaciones con 358 transferencias al exterior. Ese año, el segundo fichaje más caro del mercado global fue uruguayo: Darwin Núñez, vendido de Benfica al Liverpool por 75 millones de euros fijos más 25 millones en variables.

El CIES Football Observatory, con sede en Neuchâtel, Suiza, llega a una conclusión paralela desde otro ángulo: entre los veinte países con más futbolistas activos en el exterior por millón de habitantes, solo Croacia supera a Uruguay en ese coeficiente. Y Croacia, no casualmente, ocupa el segundo lugar en el ranking histórico de Pantheon.

La base histórica que explica el fenómeno

Uruguay ganó dos Copas del Mundo —en 1930 y en 1950— y los Juegos Olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928, certámenes que la FIFA reconoce como campeonatos mundiales. Es la segunda selección con más títulos en la Copa América, con 15. Con cuatro estrellas en el escudo, la selección nacional ostenta 19 títulos oficiales reconocidos por la FIFA, lo que la convierte en una de las más laureadas de la historia del deporte.

Esa acumulación histórica explica en parte la densidad de figuras con popularidad global. José Nasazzi, capitán campeón olímpico y mundialista en 1930. Obdulio Varela, líder del Maracanazo de 1950. Alcides Ghiggia, autor del gol que venció a Brasil ante 200.000 espectadores en el Maracaná.

Juan Alberto Schiaffino, clasificado entre los 200 futbolistas más populares de la historia según el HPI del MIT. José Leandro Andrade, el primer gran nombre del fútbol sudamericano con fama transatlántica.

La continuidad generacional es igualmente verificable: Luis Suárez acumula 69 goles con la selección, es el máximo anotador histórico del equipo y figura entre los 100 futbolistas más populares del mundo según Pantheon. Diego Godín jugó 161 partidos internacionales, el récord histórico uruguayo. Federico Valverde y Ronald Araújo son titulares en el Real Madrid y el FC Barcelona, respectivamente.

La paradoja estructural de Uruguay

El censo de 2023, presentado por el Instituto Nacional de Estadística de Uruguay en diciembre de 2024, confirmó 3.499.451 habitantes. Eso convierte a Uruguay en un país con una población equivalente a la de la ciudad de Berlín o la provincia de Tucumán.

En fútbol, sin embargo, actúa como una potencia mediana. Según el estudio que cita Schteingart, si se toman los 50 futbolistas masculinos con mayor valor de mercado de cada país y se dividen por población, Uruguay vuelve a quedar primero en el mundo.

La anomalía persiste en tres épocas distintas, con tres instrumentos de medición diferentes y ante tres organismos que no coordinaron sus metodologías. Eso no prueba una causa —el debate sobre si el fútbol uruguayo se explica por cultura, por estructura institucional o por la escasez de opciones deportivas alternativas sigue abierto—, pero sí confirma un hecho: ningún otro país en la historia del deporte ha producido tanta excelencia futbolística en relación a su tamaño.

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