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Ucrania golpea Moscú con 450 drones y misiles de producción propia: 1.100 fueron interceptados

La ofensiva, que coincidió con el cierre de las elecciones parlamentarias rusas, combinó drones y misiles de fabricación ucraniana contra infraestructura petrolera y logística, según el propio presidente Volodímir Zelensky.

Foto de la agencia ucraniana Ukrinform
La refinería petrolera de Moscú fue el blanco principal.Foto de la agencia ucraniana Ukrinform

En la noche del 19 al 20 de septiembre de 2026, Ucrania lanzó el mayor ataque con drones contra Moscú desde el inicio de la invasión a gran escala. El alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, confirmó que 450 aparatos fueron derribados cuando se dirigían a la ciudad. El Ministerio de Defensa de Rusia elevó la cifra a 1.110 drones interceptados en todo el país, sobre Crimea y en aguas del mar Negro. Kiev, por primera vez, reconoció el uso de misiles Flamingo y Pelican.

La diferencia entre 450 y 1.110 no es una contradicción. El dato de Sobianin cubre solo los drones que apuntaban a Moscú. El del ministerio incluye todo el territorio ruso. Esa distinción la confirmaron ambas fuentes por separado, y ayuda a dimensionar el operativo: no fue una oleada dispersa, sino una ofensiva coordinada con la capital como blanco principal.

Kapotnia, el objetivo que ambas partes admiten

El blanco central fue la Refinería de Petróleo de Moscú, en el distrito de Kapotnia, a unos 15 kilómetros del Kremlin. Sobianin escribió en su canal de Telegram que “varios drones lograron alcanzar el territorio” de la instalación. También admitió el impacto contra un edificio residencial de la ciudad.

El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que el ataque dejó dos muertos: un hombre de 74 años en Orejovo-Zúyevo y una mujer de 44 en Sofino, al suroeste de la capital. Según su reporte, 20 personas resultaron heridas en el área metropolitana.

Vorobiov también confirmó un incendio en un edificio de apartamentos en Ramenski. La evacuación alcanzó a unas 400 personas y una veintena de vehículos quedó dañada. Hubo además fuegos en un complejo de almacenes en Sofino y en un edificio residencial de Kotelniki, al sureste de Moscú.

La agencia federal de transporte aéreo rusa, Rosaviatsiya, restringió vuelos en los cuatro aeropuertos internacionales que sirven a la capital: Vnúkovo, Domodédovo, Zhukovski y Sheremétievo. Las operaciones se normalizaron horas después.

Zelenski confirma el uso de misiles propios

El presidente Volodímir Zelenski confirmó la autoría ucraniana. Es un gesto poco habitual: Kiev suele evitar comentar operaciones dentro de territorio ruso. En su declaración, difundida en redes oficiales, aseguró que las fuerzas ucranianas emplearon “una variedad de misiles y drones” contra instalaciones petroleras y logísticas.

Mencionó dos sistemas de fabricación nacional: los misiles Flamingo y Pelican. Ambos fueron desarrollados por la industria de defensa ucraniana en los últimos años del conflicto. Su entrada en escena marca un cambio técnico. Hasta ahora, los ataques de largo alcance dependían casi por completo de drones. Con misiles balísticos y de crucero de producción local, Kiev reduce su dependencia del armamento occidental para este tipo de operaciones.

El ataque forma parte de una campaña más amplia contra la infraestructura petrolera rusa. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, esa ofensiva sostenida llevó la capacidad de refinación de Rusia a su nivel más bajo en 20 años. En varias regiones del país hay reportes de escasez de combustible en estaciones de servicio.

El calendario electoral no fue accidental

El ataque coincidió con el último día de votación de las elecciones parlamentarias rusas. Se preveía una victoria amplia de Rusia Unida, el partido liderado por Vladímir Putin. El único partido registrado con postura antibélica quedó fuera de la contienda, y varios activistas opositores permanecen encarcelados, según medios internacionales que cubrieron el proceso.

Sobianin vinculó el ataque con la elección. Dijo que el objetivo era “interrumpir” la votación, pero sostuvo que “el enemigo fracasó en ese propósito”. No hay confirmación independiente de que se hayan cerrado centros de votación por el ataque. Las autoridades rusas no lo han detallado.

Una escalada que ya tenía antecedentes

No es el primer golpe grande contra Moscú en 2026, ya que en marzo se reportaron oleadas de más de 70 drones en una sola noche. En junio, la refinería de Kapotnia fue atacada al menos dos veces en apenas 48 horas. La diferencia de septiembre está en el volumen —450 drones hacia la capital— y en la combinación con misiles de largo alcance fabricados en Ucrania, algo que no se había confirmado públicamente antes contra la ciudad.

Mientras tanto, las autoridades ucranianas reportaron que ataques rusos mataron a ocho personas, tres de ellas menores, en las regiones de Kiev y Sumy durante el sábado. El intercambio de golpes muestra que, más de cuatro años después de la invasión, el conflicto mantiene una intensidad alta y sin señales de pausa.

 

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