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El mensaje racista de Mariano Rajoy: “Francia tiene altísimo nivel pero sin jugadores franceses”

Rajoy provoca una crisis diplomática con Francia y repudio generalizado también en su país por comentarios sobre la selección francesa y la ascendencia de sus jugadores.

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El expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy generó un fuerte rechazo internacional después de escribir que la selección francesa de fútbol tiene «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses«. La frase, publicada en una columna de opinión en el medio El Debate, llegó apenas horas después de la clasificación de España a semifinales del Mundial 2026, en la previa del cruce entre ambas selecciones.

El comentario fue interpretado en Francia como un cuestionamiento directo a la nacionalidad de los jugadores convocados por el seleccionador Didier Deschamps. De los 26 futbolistas de la nómina francesa, solo tres nacieron fuera de Francia: Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba. El resto nació en territorio francés, aunque varios son hijos o nietos de inmigrantes, un dato que la propia embajada de Francia en Madrid difundió en redes sociales para desmentir la insinuación de Rajoy.

La reacción del Gobierno francés no se hizo esperar. El ministro del Interior, Laurent Núñez, señaló en una entrevista con BFM TV que, de confirmarse tal como se publicaron, las declaraciones resultaban «absolutamente inaceptables«, y defendió a Francia como un país donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar. El funcionario advirtió además que este tipo de comentarios alimenta los ataques racistas que ya venía sufriendo el capitán francés, Kylian Mbappé.

La ministra delegada de Francofonía, Alianzas Internacionales y Franceses en el Extranjero, Éléonore Caroit, fue más contundente. Sostuvo que, vengan de una senadora paraguaya o de un expresidente español, todos los ataques racistas contra el equipo francés resultan inaceptables, y remató: «Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final.»

Aurore Bergé, ministra encargada de la Igualdad de Género y la Lucha contra las Discriminaciones, habló de deslices racistas que se repiten cada vez que la selección gana, y pidió que el fútbol vuelva a ser un espacio donde solo se juzgue el talento deportivo. Naïma Moutchou, ministra de los territorios de Ultramar, fue todavía más lejos: pidió a la Federación Francesa de Fútbol que estudie emprender acciones legales contra este tipo de declaraciones, a las que describió como parte de un odio metódico hacia Francia.

Desde la oposición francesa también llegaron críticas. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, escribió en sus redes que la selección de Francia está formada únicamente por franceses, y remarcó que el país no es una nación étnica, sino una nación política construida en torno al lema republicano.

El líder del Partido Comunista, Fabien Roussel, calificó el episodio como un intento de mostrar racismo descarado para desestabilizar al equipo antes de un partido clave. Incluso la conservadora Valérie Pécresse, presidenta de la región Île-de-France, se sumó a los cuestionamientos pese a no pertenecer al gobierno.

Reacciones desde España

En España, el presidente Pedro Sánchez respondió a través de la red social X contraponiendo dos formas de entender la identidad nacional. Sostuvo que hay quienes miden la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel, mientras otros la miden por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Cerró su mensaje con una frase que rápidamente se viralizó: España es de quien la ama y la trabaja, no de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas.

El canciller español, José Manuel Albares, definió el comentario de Rajoy como hiriente y peligroso, y remarcó en su cuenta de X que ese discurso no representa a España. El ministro de Transportes, Óscar Puente, fue el más duro dentro del Ejecutivo al calificar personalmente a Rajoy en términos que vinculaban su pasado político con la controversia actual. El PSOE, por su parte, consideró vergonzoso que un expresidente del Gobierno realizara ese tipo de declaraciones públicas.

El episodio no ocurre de manera aislada. Días antes, la senadora paraguaya Celeste Amarilla había sido señalada por atacar a Mbappé por sus raíces africanas, y la vicegobernadora argentina de Mendoza, Hebe Casado, generó otra polémica tras un comentario racista sobre la selección francesa luego de la eliminación de Paraguay. Ese episodio derivó en que la embajada de Francia en Buenos Aires declarara a Casado persona non grata para cualquier instancia de cooperación bilateral mientras no se retracte.

El cruce entre España y Francia por semifinales del Mundial 2026 quedó así atravesado por una polémica que trasciende lo deportivo. Gobiernos, partidos y diplomáticos de distintos signos políticos coincidieron en condenar el comentario de Rajoy, en un contexto donde el debate sobre nacionalidad, inmigración y diversidad en el deporte volvió a instalarse con fuerza en la conversación pública europea y latinoamericana.

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