Pintadito: una localidad artiguense donde también cabe la solidaridad
Si se ha dicho en infinidad de oportunidades que los nombres que llevamos nos condicionan, las iniciales de esta mujer, han condicionado y conmocionado la vida de muchos.
Es de notorio conocimiento público el caso publicado por LA REPUBLICA sobre la enfermera que traficaba con bebés en Artigas. Los afectados, niños recién nacidos y sus madres, víctimas de la carencia de educación, la extrema pobreza, la exclusión social, y de esta mujer que delinquía con la miseria.
Las actividades delictivas de BEBA, enfermera de 39 años, funcionaria del MSP, han conmovido a los pobladores de la localidad de Pintadito, y a la sociedad en general.
Pintadito en Artigas
En la Ruta 30 km 132,500 del departamento de Artigas, a 3 km de la capital departamental, se encuentra la localidad de Pintadito. Desde hace pocos días conocida por la mayoría de los ciudadanos uruguayos.
El motivo, ya lo sabemos.
En este poblado, que posee más de 3.000 habitantes, las noticias no nos llegan únicamente por los contactos realizados por esta enfermera con madres necesitadas de mucho más que dinero.
Allí en ese mismo lugar, una mujer movilizó y contactó a personas, que desde hace varios meses trabajan para ayudar a combatir uno de los mayores problemas que los acucian: la desnutrición.
Las familias de Pintadito, no poseen fuentes de trabajo estables, trabajan en changas que consiguen esporádicamente en chacras, en balastreras, en avícolas de lugares aledaños.
Mari de Souza, para todos Marita, una mujer anónima, como tantas, trabaja incansablemente por su pueblo.
En noviembre de 2003, Marita comenzó a contactarse con autoridades y vecinos, y logró conformarse una Comisión de Seguridad Barrial. Desde ese momento, el esfuerzo de muchas personas ha llevado adelante un comedor que atiende a más de 160 niños.
No todo se paga con dinero
El merendero atiende sábados y domingos en el mismo local del merendero municipal. Allí se les sirve el desayuno y el almuerzo a niños, y madres con problemas de desnutrición.
En sus primeros meses de trabajo el comedor comenzó atendiendo a 80 niños. En trabajo conjunto con la Escuela Rural Nº 36, las maestras diagnosticaron que de los 400 alumnos que había en la escuela, 80, debían ser atendidos con especial apremio.
La cifra aumentó, sobre todo en los meses de verano, y hoy son ya 160 niños de entre 2 y 12 años que se alimentan allí.
Las madres de los niños son las encargadas de obtener las donaciones en los locales comerciales de Pintadito, incentivándolas e involucrándolas con las tareas del comedor. Aumentando su autoestima, valorando que se puede, y que se puede con dignidad.
En el comedor trabaja un equipo multidisciplinario que apoya las labores del comedor. Ellos, todos miembros de la Comisión de Seguridad Barrial, saben que esto que se realiza, puede dar buenos frutos porque «trabajamos en conjunto, apuntando a combatir lo mismo, y eso nos recompensa como personas».
Allí, en Pintadito trabajan unidos el Comisario Ruben Severo, el policía comunitario, Carlos Gardela, la maestra directora, Lourdes Correa, la maestra coordinadora del Centro CAIF, Suzete Pilecco, la psicóloga María Felisio Paiva, la asistente social, Carmen Ríos, la Dr. Darley Viscarra, la encargada del merendero municipal, Norma Núñez, los vecinos Pablo Di Gregori, Magdalena Machado, Ana Gallinal, un interno en Enfermería que hace allí su pasantía de estudios, Gonzalo Ifrán, y por supuesto Marita.
Con las iniciativas que han llevado delante en estos meses, han logrado obtener el apoyo de empresas como el Frigorífico Tacuarembó y Avícola Melilla, entre otros tantos comercios de la zona.
Todos, comisaría, instituciones departamentales, empresas, y vecinos continúan trabajando para que todo esto pueda crecer y llegar a más personas de Pintadito que tanto lo necesitan.
«Nosotros tenemos muchos objetivos, hay aquí un educador que les da clases de deportes a los niños, ha disminuido la deserción escolar y además queremos organizar una escuela para alfabetización de personas adultas».
Es posible que ahora conozcamos que no todos en esta pequeña localidad de un departamento con graves problemas, se motiven con las desgracias ajenas.
Ahora sabemos que Pintadito tiene un color más cálido y que son muchos más los que, condicionados por su calidad de personas buscan ayudar a quienes más lo necesitan.
Producción: Yelly Barrios. *
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