Paisaje crepuscular

Foto: UNsplash / Rafael Garcin
Foto: UNsplash / Rafael Garcin

Por Eduardo Sanguinetti, filósofo, poeta y performer

La historia humana, a través del ruido y de la ira, a través del ensayo y el error, es una historia presocial. Para salir de ese estadio hace falta el despliegue de movimientos profundos, como la toma de conciencia elemental de las primeras verdades y del peligro mortal para nuestra especie de seguir siendo sometida a la muerte del sentido, que no conmueve, ni conduele. Ni tampoco el florecimiento esplendoroso de cenotafios y sepelios, en una auténtica primavera de la muerte eterna.

Existe también, una posible inteligibilidad que no necesita recurrir al sentido, que equivaldría a una mirada y una retirada activa. No tanto un ejercicio de “verdad de mentira”, cuándo más de cierta “mentira de verdad”.

Se manifiesta la violencia que subyace al sentido. Encontrar el sentido era justamente el desafío del enigma, cual metalenguaje que inhibe. Si la diferencia entre nuestras ficcionalizadas democracias procedimentales y los sistemas totalitarios fueran tan flagrantes, hace mucho tiempo que nuestro paraíso había absorbido su infierno.

El discurso de la verdad debe ser velado a los ojos de los ciudadanos por las corporaciones económico mediáticas, de opinión excluyente y monolítica, al servicio del pensamiento único, en el que la libertad de expresión brilla por su ausencia en el planeta virtual del simulacro, es asustadiza, huidiza y sobre todo, un “refugio de la mentira elevada a símbolo”.

Para no arribar al Armagedón, anunciado en textos sagrados de las más diversas civilizaciones de todos los tiempos, al que estamos llegando, la única esperanza es salvaguardar a las voluntades lúcidas de este caótico mundo que habitamos… Ellas se ven oprimidas por las denominadas “buenas costumbres”, “moral habitual”, impuestas por los autodenominados “respetables ciudadanos”, que no son otros, que la pudibunda e infecta burguesía, plutocracia y cleptocracia genocida, siempre en pos de horizontes de decrepitud y sometimiento… Así son las cosas… Indigna pensar como todo ser que rebosa de intuiciones, premoniciones, sensibilidad y coraje del instante, desprovisto de ambiciones, ha resultado ser “molesto” y “peligroso”, para esta comunidad infecta, cotidiana y previsible… Llana y ordinaria… Asesina y cobarde… Mentirosa y especulativa.

Comunidad, con “tara” propia de sectas de seres a medio vivir, a medio pensar, a medio respirar, a medio hacer, a medio disfrutar, que no se contentan con aconsejar, sino que toman sobre sí la iniciativa irreprimible de censurar y asesinar a quienes pueden modificar el “estado de las cosas” en que se debate la humanidad.

En esta ocasión, escribo con el propósito de hacer justicia a lo maravilloso, de situar en su justo contexto este odio hacia lo maravilloso que seres en posición de poder, padecen, esa sensación de ridículo que pretenden atribuir a lo maravilloso… Acaso, lo esencial no es disfrutar de lo que nos ha sido legado, sino ser dueños de nosotros mismos… Señores de nuestro tiempo y espacio… Ah! y del amor.

Todo lo que tiene en su origen un principio de poesía se desarrolla con “gracia”… Sin ser grandes visionarios, deviene en meditar el por qué las grandes civilizaciones de la antigüedad, nacieron consagradas por la belleza y sabiduría.

En antípodas, si pensamos un poco en nuestra civilización, veremos que jamás ha sido meditada en términos de belleza, inspiración y poesía… En realidad fue construida en términos de sumar y multiplicar dividendos, en favor de unos pocos y en detrimento del pueblo, hambreado y en estado de indefensión, víctima total de las veleidades de unos pocos ignorantes, bestiales, que degradan el “sentido de la vida” y la “felicidad”, fin primero y último del ser y estar en esta tierra.

Ante el aluvión de informes, notas y realidades fabuladas de medios de publicidad, un espectáculo travestido de la vida entre bambalinas, que proyectan las miserias de los poderosos, de los impotentes militantes de la mentira, los agoreros de la estafa… Ante esta visión, pareciera que no existe un sitio donde retirarse, a no ser que permanezcamos quietos, inmóviles. Si llegáramos a hacerlo, sin perder el equilibrio, sin dejarnos llevar por la embestida, puede ser que seamos capaces de controlarnos y de esa manera actuar, en el preciso instante en que sea necesario.

Desde el momento de despertarnos, hasta el de acostarnos, todo es una farsa, una vergüenza, una estafa, todo el mundo lo sabe y todo el mundo colabora con la perpetuación del fraude… Sin dudas por esto, les es tan fácil a los poderosos psicópatas que gobiernan en el mundo, organizar guerras y cruzadas contra el vacío.

Ante el paroxismo, legitimado en acciones nefastas para la vida en relación de los pueblos, efectivizadas en acto por gobernantes hoy en función, estafan y roban en las arcas del estado, negocian todo, eliminan la historia, acciones, que instan a ciudadanos libres, valientes y éticos a denunciarlos, exigiendo renuncien a sus funciones, sometiéndose a la justicia popular, pues la institucional se ha congelado en el umbral de los sueños perdidos … Tener muy presente que los fugadores, estafadores, contrabandistas comisionistas y excluyentes verdugos de pueblos parias, están blindados por el imperio en estado de putrefacción… ¿Qué se hace entonces?… Hay tantos cómplices, en las ciudadelas del poder, que es feo, sucio y asesino, mafias enquistadas en sitiales de honor.

Notamos a través de ciertos signos el fin de una época… La frivolidad, la idiotez, el anestesiamiento, la cobardía, el embotamiento, como también la aceleración, la inflación, la mentira, la masturbación, pues los pueblos se masturban espiritualmente, si se sienten satisfechos con las promesas de los ignorantes que gobiernan, descuidando la cristalización de esas promesas… En primer lugar, la publicidad ha prostituido las maneras y modos de vida de la humanidad, una forma degenerada de la revelación, la única que puede concebir el pensamiento mercantil, luego la masturbación convertida en método, se ha extendido a todos los espacios del acontecer de nuestra civilización, en proceso de demolición.

Pertenecen definitivamente al pasado, se han muerto sin dejar descendencia, fenómenos tales como el desarrollo paulatino de los talentos, su lenta maduración natural… Los nombres de grandes hombres y mujeres del pasado, que jamás han sido ricos, salvo en ideas e ideales, ya no son más que sonidos vacíos de significado… Las nuevas generaciones, están siendo entrenadas en el las lides de acumular, delinquir, sumándose a tendencias prostibularias, devenidas en ceremonias donde el narcisismo al ultranza y el egoísmo, tienen sitial de honor.

Nos encontramos en una guerra de fuegos cruzados, donde nadie sabe ya, quién mira a quién… Y la realidad relatada por “trogloditas”, fan de milicos genocidas… Tiempo de mentirosos y fabuladores, defendiendo terrorismo de estado y dictaduras atroces… Tengo muy buena memoria, no lo olviden los enemigos de la vida en libertad y equidad.

El mercantilismo impuso su substancia, ante el amparo de la ley, cual contragolpe constitutivo de discontinuidad al denominado orden vigente.

Me parece muy evidente que estamos viviendo bajo un régimen de dictadura de clase instalado por los poderes centrales, de un poder de clase que se impone desde la violencia, incluso cuando los instrumentos de esta violencia son institucionales y constitucionales.

En fin, cada uno sabrá si siguen permitiendo ser humillados por los impotentes poderosos, espero hagan valer su dignidad en libertad, pues, no da para más el estado de degradación y explotación al que estamos expuestos.

La realidad se transformó en sujeto del destino, mientras el sujeto es apenas su objeto: absoluta crisis de lo absoluto. Paralizados en la anarquía de la página, el origen cierra sus puertas, y la tierra de nadie recoge el desperdicio de restos humanos, que respiran la atmósfera podrida de este tercer milenio.

error_outline

Los comentarios publicados en esta sección son entera responsabilidad de su firmante, y no necesariamente representa la posición de LARED21

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje