Una ajedrecista de 11 años rompió un récord mundial del ajedrez que resistía décadas
El ascenso no se detuvo. En 2025, con 10 años, se convirtió en la jugadora más joven en derrotar a un gran maestro al imponerse a Peter Wells en el Campeonato Británico de Ajedrez. Y en julio de este año conquistó su primera norma de MI en el Abierto de Dole, en Francia, siendo la niña más precoz en conseguirlo, con 11 años y cuatro meses.

Con apenas 11 años, una británica reescribe los libros del ajedrez mundial
Una niña prodigio nacida en Gran Bretaña acaba de inscribir su nombre en la historia del ajedrez: se transformó en la jugadora más joven de todos los tiempos en alcanzar el título de gran maestra femenina, conocido por su sigla en inglés WGM.
Se trata de Bodhana Sivanandan, oriunda del noroeste de Londres, quien a los 11 años obtuvo la tercera y definitiva norma exigida para la distinción —una actuación oficial que certifica el nivel requerido— mientras defendía la camiseta de Inglaterra en la 46ª Olimpiada de Ajedrez, disputada en Samarcanda, Uzbekistán. El logro fue confirmado por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).
“Quiero seguir haciendo historia”: la frase que define a una campeona
La joven no esconde su ambición. Consultada tras la hazaña, admitió sentirse feliz, aunque dejó en claro que su mirada ya está puesta más adelante. “Me alegra haberlo conseguido, pero quiero seguir adelante y seguir haciendo historia en lugar de detenerme aquí”, declaró el domingo en una entrevista brindada a la FIDE.
Esa actitud no sorprende si se repasa su recorrido. Sivanandan, nacida en Harrow, en el norte londinense, ya era la campeona femenina más joven de Gran Bretaña y la persona de menor edad en representar a Inglaterra a nivel internacional en cualquier disciplina deportiva.
Once rondas en el primer tablero: la prueba de fuego en Uzbekistán
En Samarcanda, la pequeña asumió una responsabilidad enorme: jugó las 11 rondas en el primer tablero del seleccionado inglés, el puesto reservado a la mejor integrante del plantel. Cerró el certamen con ocho puntos, un rendimiento notable para alguien de su edad frente a rivales de elite.
Antes incluso de firmar su última norma, Sivanandan ya había superado la barrera de los 2.300 puntos de Elo, el umbral necesario para acceder al título de gran maestra femenina. Esta distinción es el máximo galardón al que puede aspirar una ajedrecista dentro de la categoría exclusivamente femenina, y una vez obtenido se conserva de por vida.
Un récord que destrona a figuras consagradas
Hasta ahora, la marca de precocidad pertenecía a Kateryna Lagno, quien compitió tanto por Rusia como por Ucrania y había conquistado el título de WGM a los 12 años. En esa misma edad lo había logrado la china Hou Yifan, que todavía ostenta otro registro de peso: es la mujer más joven en alcanzar el título absoluto o abierto de gran maestro (GM), hazaña que firmó a los 14.
La actuación de la británica en Uzbekistán rindió frutos adicionales. En el mismo torneo sumó su segunda norma de maestro internacional (MI), un paso más hacia un título todavía más exigente. Para acceder a esa categoría —abierta a ambos sexos— los jugadores suelen necesitar tres normas clasificatorias y un Elo mínimo de 2.400 puntos. Vale aclarar que el título de maestro internacional se ubica por encima de los que ya posee la niña: gran maestra femenina y maestra internacional femenina.
La escuela, los viajes y una pasión que todo lo conecta
Lejos del cliché del prodigio encerrado entre tableros, Sivanandan combina su carrera deportiva con la vida de cualquier chica de su edad. Asiste a la escuela a tiempo completo y encuentra en el juego una herramienta inesperada para el estudio. “Me gusta viajar y, como también asisto a la escuela a tiempo completo, el ajedrez se relaciona con muchas asignaturas escolares, por lo que también resulta muy útil en ese aspecto”, contó.
El origen de semejante talento sigue siendo un misterio para su propia familia. Su padre, Siva, reconoció tiempo atrás ante la BBC que no logra explicar de dónde surgió el don de su hija, dado que ni él ni su esposa —ambos ingenieros de profesión— se destacan frente a un tablero.
De un confinamiento a la cima: una carrera meteórica
La historia tiene un punto de partida curioso. Sivanandan aprendió a jugar sola durante el encierro impuesto por la pandemia de coronavirus y recién en julio de 2021 participó en su primer torneo, en el Club de Ajedrez de Harrow. Un año más tarde, con apenas 7 años, arrasó en el Campeonato Europeo Escolar, donde ganó las 24 partidas que disputó.
En 2023 volvió a sorprender al convertirse en la persona más joven en no perder ante un gran maestro en una partida oficial, durante el Campeonato de Europa de Ajedrez Rápido y Blitz celebrado en Croacia. Al año siguiente, con 9 años, fue convocada para representar a Inglaterra en la Olimpiada de Budapest, selección que —según la Federación Inglesa de Ajedrez— la transformó en la persona más joven en vestir los colores ingleses a nivel internacional en cualquier deporte.
El ascenso no se detuvo. En 2025, con 10 años, se convirtió en la jugadora más joven en derrotar a un gran maestro al imponerse a Peter Wells en el Campeonato Británico de Ajedrez. Y en julio de este año conquistó su primera norma de MI en el Abierto de Dole, en Francia, siendo la niña más precoz en conseguirlo, con 11 años y cuatro meses. En ese mismo certamen venció al gran maestro Marc’Andria Maurizzi y pasó a ser, hasta donde se tiene registro, la mujer más joven en superar a un oponente con un Elo mayor a 2.600 en una partida clásica.
A juzgar por su edad y por la velocidad de su progreso, lo de Samarcanda parece apenas un capítulo más de una historia que recién empieza a escribirse.
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