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Fernando Muslera: el regreso histórico que terminó en un glosario de errores

El arquero más veces mundialista de Uruguay protagonizó tres errores graves en el torneo. Ante España, su salida al descanso marcó el final simbólico de una era para él, para Bielsa y para la Celeste.

La pelota se le safó de las manos a Muslera en el encuentro ante España
La pelota se le safó de las manos a Muslera en el encuentro ante España

Fernando Muslera llegó al Mundial 2026 cargando una promesa que Marcelo Bielsa había resumido con una frase casi burocrática: «Está en la selección por su gran rendimiento en Estudiantes de La Plata». Sin elogios, sin historia, sin mencionar que iba a convertirse en el uruguayo con más Mundiales disputados de todos los tiempos.

Cinco Copas del Mundo. Un número que ningún compatriota había alcanzado. Lo que nadie imaginaba era que ese torneo no iba a terminar con una despedida digna, sino con un rebote que no supo leer y una caminata solitaria hacia el banco al descanso del partido ante España.

El torneo de Muslera fue un acumulado de señales que nadie quiso leer a tiempo. Ante Arabia Saudita, el primer partido del Grupo H, el arquero alternó intervenciones brillantes con errores que costaron caro.

Evitó un gol en un córner con una mano izquierda providencial, pero tres minutos después entregó un rebote corto hacia adelante que dejó el balón servido para el rival. Uruguay empató 1-1 en Miami y escapó, pero el primer aviso ya estaba sobre la mesa. El exportero uruguayo Jorge Seré lo dijo sin rodeos en Fix TV: «La pelota le pica antes y tiene que embolsarla y no dar ese rebote para adelante«.

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Ante Cabo Verde, también en Miami, lo que pudo ser una noche histórica se convirtió en una pesadilla con dos actos. En el primero, un tiro libre colocado de Kevin Pina ajustado al palo se coló porque la barrera se abrió y Muslera no llegó a cubrirlo.

En el segundo, salió de manera innecesaria en una pelota dividida entre la defensa, dejó el arco completamente desprotegido y Varela empujó al vacío. Uruguay terminó empatando 2-2 y llegó a la última fecha pendiendo de un hilo.

El propio Muslera lo admitió con una honestidad que a veces duele más que el silencio: «El segundo gol es lo que es, un mal despeje, querés cubrir, llegás tarde».

La pregunta que sobrevoló el campamento uruguayo durante los días previos al partido decisivo ante España era si Bielsa iba a mantener su confianza en Muslera o si finalmente le daría el arco a Sergio Rochet, que había sido el portero titular durante toda la clasificatoria sudamericana. El técnico no cedió en la conferencia de prensa. No dio señales.

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Lo que pasó en el minuto 41 sintetizó todo el Mundial de Muslera en una sola jugada. Álex Baena tomó la pelota dentro del área y pegó de media vuelta. El remate no tenía potencia. No tenía dirección fulminante.

Era un disparo que un arquero de ese nivel debería haber contenido sin sobresaltos. Pero el bote de la pelota lo sorprendió, no pudo reaccionar a tiempo y la pelota entró en cámara lenta, casi con pereza, al arco de Uruguay. La Furia Roja festejó.

La Celeste quedó herida de muerte. Y desde la tribuna, los hinchas uruguayos que habían viajado a México ya sabían que la Copa del Mundo había terminado para ellos.

La reacción de Muslera fue ir a buscar la pelota a las redes y reclamar contra el pasto, apuntando al bote como responsable. Fue al descanso con ese peso. Y al inicio del segundo tiempo, Bielsa dijo después del partido que la decisión que muchos pedían desde antes de que empezara el torneo la tomó el propio Muslera: salir para darle paso a Rochet.

Un cambio de arquero en el entretiempo de un partido mundialista sin que haya lesión es una rareza que marca épocas. No es un gesto técnico neutral. Es una declaración.

Muslera se sentó en el banco y no volvió a jugar. Terminó así su quinto Mundial, el último de su carrera internacional. El hombre que más veces defendió el arco celeste en una Copa del Mundo se despidió no con una atajada imposible ni con el abrazo de sus compañeros en el pitido final, sino con una salida silenciosa al descanso de un partido que Uruguay perdió 1-0 y que dejó a la Celeste eliminada en fase de grupos.

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