triste final

Orca varada en Maldonado fue eutanasiada: ambientalistas sospechan de la prospección sísmica

La orca encallada en la parada 1 de Punta del Este fue atendida durante toda la noche por especialistas, ambientalistas y Prefectura. Aunque se intentó salvarla, tuvo que ser eutanasiada.

Foto: SO.CO.BIO.MA
Foto: SO.CO.BIO.MA

La Prefectura informó sobre la presencia de un ejemplar de Orcinus orca en la playa Mansa de Punta del Este, específicamente en la Parada 1, durante la noche del 26 de abril de 2026. A partir de ese aviso, el Grupo de Trabajo en Variamientos (GTV) puso en marcha los procedimientos previstos para atender al animal. El varamiento se produjo en el departamento de Maldonado, zona costera de alta concurrencia turística.

El equipo técnico de la Facultad de Veterinaria y de RENACE, actuando en nombre del GTV, se trasladó al lugar. También participaron en la respuesta la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (MGAP), el Ministerio de Ambiente, Prefectura, Bomberos, la Intendencia de Maldonado, Ceoed, el Municipio de Punta del Este y la Liga de Punta del Este. Todas estas instituciones coordinaron acciones desde el primer momento.

Al llegar, los especialistas evaluaron al cetáceo y constataron un “marcado estado de debilidad”. Debido a esa condición, no fue posible devolverlo al mar de inmediato. El animal recibió entonces “atención veterinaria durante toda la noche” en el mismo lugar del varamiento, según informó la organización ambientalista SO.CO.BIO.MA.

El clima empeoró la situación

Las tareas de estabilización se extendieron por varias horas. Según el comunicado oficial, “las condiciones climáticas adversas” afectaron el desarrollo de las maniobras. A pesar de los esfuerzos de recuperación, la evolución del ejemplar no fue positiva. Los profesionales a cargo monitorearon constantemente sus signos vitales y su respuesta a los tratamientos aplicados en el área de playa.

El estado del animal pasó a ser descrito como “crítico” y, más tarde, como una “fase agónica”. En ese punto, los técnicos determinaron que cualquier intento de reinserción al medio marino resultaba inviable. El diagnóstico clínico indicaba que no existían posibilidades de recuperación espontánea ni mediante las intervenciones posibles en el lugar.

La decisión médica se basó exclusivamente en parámetros objetivos observados durante la evaluación continua. No se mencionan en el parte oficial otras alternativas viables para el ejemplar en ese momento. El equipo actuó dentro de los márgenes establecidos por los protocolos vigentes para varamientos de grandes cetáceos.

Eutanasia autorizada por Ministerio de Ambiente y Dinara

Los especialistas de la Facultad de Veterinaria solicitaron y obtuvieron “las autorizaciones correspondientes del Ministerio de Ambiente y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos” para proceder a la eutanasia. El acto se ejecutó “priorizando el bienestar del animal”, según reza el texto oficial. El GTV señaló además que se tomaron “todas las medidas para garantizar la seguridad del equipo” que trabajaba en la playa.

La eutanasia se realizó en el mismo sitio del varamiento, una vez agotadas las opciones de estabilización y ante la imposibilidad de revertir el cuadro agónico. No se detalla en el comunicado el método específico empleado, pero se indica que el procedimiento contó con aval ético y médico por parte de los profesionales intervinientes. La decisión fue unánime dentro del equipo técnico presente.

Tras la conclusión de la eutanasia, se dispuso el “traslado del animal a Facultad de Veterinaria”. Allí se llevará a cabo una necropsia –es decir, una autopsia veterinaria– con el objetivo de “conocer las potenciales causas de su variamiento”. Este estudio post mórtem permitirá analizar tejidos, órganos y posibles patologías internas que pudieran explicar por qué el ejemplar arribó a la costa en estado de debilidad.

Prohibido el acceso al área durante la intervención

El comunicado incluye una solicitud explícita a la “población no acercarse al área para facilitar la actuación de los equipos especializados”. Durante toda la noche y la madrugada, los servicios de seguridad mantuvieron perímetros de exclusión alrededor del punto de varamiento. No se reportaron incidentes con curiosos ni interferencias en las tareas.

Las labores de los equipos incluyeron la contención física del animal, la administración de fluidos y medicamentos, y la monitorización constante de sus parámetros. Todos estos procedimientos se realizaron en condiciones de playa, con iluminación artificial y bajo viento o lluvia, según las referencias a las condiciones climáticas adversas. El personal actuó con trajes de neopreno y equipos de comunicación.

Finalizada la eutanasia y el traslado del cuerpo, el área fue liberada. No quedaron restos biológicos en la arena, ya que el operativo contempló la remoción completa del espécimen. La playa Mansa de Punta del Este retomó su actividad habitual en la mañana del 27 de abril, sin mayores afectaciones a la recreación.

La necropsia como paso siguiente para determinar causas

El traslado a la Facultad de Veterinaria se concretó en un vehículo refrigerado acondicionado para el transporte de fauna marina de gran porte. Una vez en el centro de estudios, los patólogos iniciarán el protocolo de necropsia. Este examen incluirá la apertura de cavidades, la toma de muestras de órganos como pulmones, corazón, hígado y riñones, así como del tracto digestivo y el cerebro.

Se analizarán también posibles signos de enfermedad infecciosa, traumatismos internos, intoxicaciones o malformaciones. Los resultados de la necropsia permitirán establecer si el varamiento obedeció a una causa natural, como una patología crónica, o a factores externos no especificados en el comunicado. Hasta la fecha del parte oficial, no se adelantó ninguna hipótesis causal.

El GTV y las instituciones involucradas mantendrán la información actualizada a medida que los estudios de laboratorio avancen. No se informó en el comunicado de un plazo estimado para la emisión de los resultados definitivos. Tampoco se menciona la edad ni el sexo del ejemplar, datos que podrían surgir de la necropsia.

Desde SO.CO.BIO.MA manifestaron preocupaciones y sospechas por la prospección sísmica petrolera como una de las posibles causas que provocaron que el animal terminara perdido y varado.

«Uruguay atraviesa actualmente un escenario de intervención en el mar con actividades de prospección sísmica en curso. A nivel internacional, existe preocupación por el impacto de estas prácticas sobre la fauna marina. Aun así, en este caso no es posible establecer relaciones sin evidencia», dijo el organismo en sus redes sociales.

 

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