EL EQUIPO DE JR DIO CATEDRA Y SU DESPLIEGUE FUTBOLISTICO ECHO POR TIERRA TODAS LAS PREDICCIONES

Fénix aplastó a la máquina cementera

Basado en un juego creativo, ágil, veloz y letal, el Fénix que dirige técnicamente Juan Ramón Carrasco echó a tierra cuanto pronóstico se hizo de antemano y destrozó inesperadamente al Cruz Azul de México por 6-1 (en un partido en el que contó con 19 chances para anotar), marcando la goleada más espectacular de un equipo chico uruguayo en la historia de la Copa Libertadores de América.

Los antecedentes previos en la edición de 2003 dejaban a los aztecas mejor parados que los charrúas, tras los resultados cosechados en sus dos primeras presentaciones. Fénix había caído de local 2-1 ante Corinthians y 1-0 de visitante frente a The Strongest. Mientras que Cruz Azul fue derrotado por Corinthians en San Pablo 1-0 y se había impuesto en México DF 2-0 al The Strongest.

Claro que los números en los diferentes torneos locales marcaban otra cosa, pues el albivioleta lidera con el 100% de los puntos obtenidos en el Torneo Clausua uruguayo; al tiempo que el cementero aún no conoce la victoria en ocho partidos que se llevan adelante en el Torneo Clausura mexicano.

Además, no podemos obviar que los comandados por JR padecieron en sus dos cotejos anteriores en la Libertadores del mejor jugador del balompié uruguayo, Martín Ligüera, que ayer explotó futbolísticamente y se robó todos los aplausos del Estadio Franzini.

De ahora en más, Fénix observa con otros ojos su futuro en el plano internacional, pues estos están bien abiertos y brillan por su lucidez.

El primer tiempo culminó 1-1 y con incertidumbre

El primer tiempo del encuentro ante Cruz Azul mostró un juego totalmente diferente al observado durante los segundos 45 minutos.

Al elenco de Fénix se lo vio varias veces superado en las acciones, más que nada en la marca y sobre todo en el mediocampo, donde el chileno Pablo Galdames se consagró como el patrón de ese sector al frenar varios embates locales.

Además, contó con el buen aporte de Víctor Gutiérrez sobre el sector derecho, más la buena voluntad de Francisco Palencia, delantero que creó el juego y se mostró varias veces en ofensiva. Precisamente en una de esas ocasiones, a los 16 minutos, remató espectacularmente un balón, el que no logró atenazar el meta Ignacio de León, aprovechándolo Sebastián Abreu, quien con un globito sobre el cuerpo del golero vencido abrió el marcador.

Los futbolistas cementeros aprovecharon el desconcierto local y dominaron el accionar, aunque sin lucir demasiado en su juego, pues el once de Capurro centralizó su juego y se olvidó de utilizar las bandas para abrir la cerradura visitante.

Pero cuando el tiempo expiraba, en el final mismo del primer tiempo, apareció la clase de Martín Ligüera para igualar el marcador al colocar un tiro libre dentro del marco del meta Oscar Pérez, que le regaló todo el sector derecho de su valla y lo pagó carísimo.

La correcta expulsión de Oscar Pérez cambió el desenlace

La reanudación del juego con el empate en el tanteador hacía pensar en cómo iba a culminar el desenlace final, pues el juego resultó bastante parejo en los primeros 45 minutos. Hasta ese instante ambos habían realizado despliegues similares, transportando en demasía el balón sin contar con seria profundidad a la hora de ofender a su rival.

Pero tan solo seis minutos se tardó en dar vuelta el marcador a favor del local, ya que Javier Cámpora cabeceó certeramente un espectacular centro de Ligüera y estampó el 2-1. Tres minutos antes Ligüera ya había anunciado que esto podría suceder, pues reventó el horizontal con un buen remate de larga distancia.

Fénix siguió insistiendo y a los 58 minutos Marcelo Otero en gran jugada personal le derivó el balón a Cámpora que remató desviado pero Ligüera la mandó a guardar, corrigiéndole el error al atacante, pero el primer asistente Sergio Pezzota anuló la jugada por offside de Ligüera. Y los remates cotinuaban sucediéndose, ahora llegó el minuto 66 y el que probó suerte fue Juan Ramón Curbelo, negándosele también al volante el tercer gol albivioleta.

Pero dos minutos más tarde se produjo una jugada que cambiaría todo el juego. Nicolás Vigneri intentó eludir al cuidavallas Pérez y este al no poseer más recursos para frenarlo le cometió un claro penal que Ligüera envió a la red conquistando el 3-1. Demás está decir que por frenar la acción de gol Pérez observó la roja y Cruz Azul pasó a jugar con un hombre menos.

Ligüera el cuarto, Hornos el quinto y Cortés el sexto

Con una diferencia de dos goles a su favor más la superioridad numérica en jugadores, Fénix siguió insistiendo. Así fue como Ligüera decidió probar al nuevo cuidavallas en cancha y a los 71 minutos mediante un brillante disparo de casi cuarenta metros colocó el lapidario 4-1. Posteriormente, a los 75, el zaguero Sergio Almaguer le ahogó el grito de gol a Germán Hornos, cortando el trayecto de la pelota en la mismísima línea de gol. Dos minutos más tarde Hornos tuvo su revancha estampando el 5-1 en el score, luego que Ligüera habilitó a Vagner Souza por izquierda y este le otorgó una buena asistencia al delantero de Capurro.

Hasta allí todo era fiesta, se sucedieron cinco remates más y el sexto estaba golpeando la puerta del arco custodiado por el incrédulo Emmanuel González que sólo veía pasar el esférico.

A dos minutos del final, Cono Aguiar le cometió un tonto e infantil penal a Sebastián Abreu, pero el disparo del minuano dio de lleno en el poste zurdo. La alegría capurrense seguía estirándose y en un veloz contragolpe, Milton Cortés clausuró todo estableciendo el 6-1 a los 89 minutos.

«Borombombon…borombombon…, este es el Fénix, de Juan Ramón…»

Los más de 5.000 hinchas de Fénix que asistieron al Estadio Luis Franzini más aquellos a quienes nos agrada ver el juego en todo su esplendor disfrutamos de una de las goleadas más estupendas del fútbol uruguayo en la historia de la Copa Libertadores.

Los fanáticos ubicados en la tribuna que da hacia el Parque Rodó se hicieron sentir con este cántico: «Bormbombon…borombombon…este es el Fénix, de Juan Ramón…».

Sin lugar a dudas que el gozo fue mayúsculo para los enfervorizados hinchas, pues en el año 2000, cuando el equipo dirigido por Miguel Angel Puppo obtuvo la Liguilla de la «B» y ascendió a Primera División seguramente no se imaginaban en este esplendoroso futuro. *

FENIX – 6

Ignacio de León (5)

Juan Carlos Cabrera (6)

Jesús Cono Aguiar (5)

Mario Carballo (6)

Vagner Souza (6)

Juan Ramón Curbelo (7)

Marcelo Broli (5)

Martín Ligüera (10)

Marcelo Otero (7)

Germán Hornos (7)

Javier Cámpora (7)

DT: Juan Ramón Carrasco.

Suplentes: Mauricio Caro, Ricardo Canals, Adrián Malvárez y Héctor Lozano.

Cambios: 32´ Marcelo Méndez (6) por Marcelo Broli, 63´ Nicolás Vigneri (6) por Marcelo Otero y 71´ Milton Cortés (6) por Mario Carballo.

 

CRUZ AZUL – 1

Oscar Pérez (3)

Norberto Angeles (5)

Melvin Brown (3)

Sergio Almaguer (3)

Ricardo Osorio (3)

Víctor Gutiérrez (5)

Pablo Galdámes (6)

Gilberto Jiménez (4)

Daniel Baldi (5)

Francisco Palencia (5)

Sebastián Abreu (6)

DT: Mario Carrillo.

Suplentes: José Hernández, John Galliquio, Flavio Davino y Juan Carlos Cacho.

Cambios: 59´ Julio César Pinheiro (3) por Daniel Baldi, 67´ Tomás Campos (3) por Norberto Angeles y 69Â
´ Emmanuel González (2) por Víctor Gutiérrez.

 

Detalles

Goles: 16´ Sebastián Abreu (CA), 45, 71 de penal y 74´ Martín Ligüera (F), 51´ Javier Cámpora (F), 77´ Germán Hornos (F) y 89´ Milton Cortés (F).

Incidencia: A los 88´ Sebastián Abreu (CA) remató un tiro penal en el poste zurdo.

Arbitros: Gabriel Brazenas (8), Sergio Pezzota y Juan Rebollo (Terna de Argentina).

Expulsado: 68´ Oscar Pérez (CA).

Tarjetas amarillas: 34´ Víctor Gutiérrez (CA), 57´ Melvin Brown (CA) y 76´ Francisco Palencia (CA).

Cancha: Estadio Luis Franzini.

Espectadores: 5.500.

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