¿Se merece un homenaje del Senado?
Esta tarde el Senado de la República está citado para tratar, entre otros asuntos, la designación de una escuela del departamento de Soriano con el nombre de Francisco Mario Ubillos. El proyecto viene aprobado en comisión con votos de senadores de los tres partidos.
En la exposición de motivos se hace un minucioso recordatorio de la trayectoria del político blanco fallecido en 1997. Tuvo una variada actividad en diversos ámbitos de la vida nacional y ocupó destacados puestos en la actividad política concreta: presidió el H. Directorio, fue diputado, senador, ministro de Estado.
Sin embargo, lo que parece haberse olvidado es que Ubillos ocupó el cargo de ministro de Transporte, Comunicaciones y Turismo nombrado por el presidente constitucional Bordaberry en virtud del «Pacto Chico» de abril de 1972, integrando así el grupo de «blancos baratos», como los bautizara Wilson Ferreira. Pero a diferencia de otros que se convirtieron en opositores al régimen de facto, Ubillos se mantuvo en el cargo al frente del ministerio después del golpe de junio de 1973. Un tiempo después, en noviembre de 1974, fue designado embajador de la dictadura en Portugal, cargo que desempeñó hasta 1976. ¿Olvidaron, los miembros de la Comisión, esa mácula en la trayectoria de Ubillos?
Siendo que hay casi una decena de patriotas sorianenses que hasta la fecha continúan desaparecidos, ¿no serán ellos, más bien, quienes merecen el homenaje del Senado? *
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