¿conflicto?

Subsecretario de Ambiente fue apoderado de Constantini, que pretende construir megabarrio en Bañados de Carrasco

El subsecretario de Ambiente fue apoderado de Eduardo Costantini en 2021 y responsable del estudio de impacto ambiental de su mansión en José Ignacio.

Óscar Caputi. Foto: Ministerio de Ambiente
Óscar Caputi. Foto: Ministerio de Ambiente

El vínculo entre el actual subsecretario del Ministerio de Ambiente, Óscar Caputi, y el empresario argentino Eduardo Costantini se remonta al menos a 2021, cuando Caputi, entonces en el sector privado, asumió un doble rol en el proyecto de la mansión que Costantini construyó en José Ignacio: fue el responsable técnico del estudio de impacto ambiental y, además, uno de sus tres apoderados para realizar gestiones ante dependencias del propio ministerio que hoy integra.

Esa doble condición cobra una dimensión crítica ahora que el Ministerio de Ambiente debe intervenir en el análisis del megaproyecto inmobiliario de 3.000 viviendas que Costantini pretende levantar junto a los Bañados de Carrasco.

El emprendimiento, que implica una inversión estimada en 1.248 millones de dólares a desarrollarse en 15 años, quedó en el centro del debate político y ambiental luego de que el humedal fuera excluido en octubre de 2025 de la lista de áreas protegidas, para ser reincorporado meses después tras una fuerte presión social y política.

La carta poder de 2021 y el estudio de la mansión de José Ignacio

Según publicó el semanario Brecha en su edición del 28 de agosto de 2026, Caputi fue designado apoderado de Costantini el 5 de abril de 2021 mediante una carta poder certificada por escribano e incorporada al expediente del proyecto presentado ante el Ministerio de Ambiente. Ese instrumento legal lo habilitaba a representar al empresario ante distintas dependencias del ministerio y a realizar trámites administrativos en su nombre, en el marco de la construcción de una residencia de 1.647 metros cuadrados en las inmediaciones del faro de José Ignacio.

Esa misma construcción, que demandó una inversión de US$ 5,6 millones, fue evaluada ambientalmente por el propio Caputi, quien suscribió el estudio de impacto ambiental correspondiente. El proyecto recibió una clasificación categoría B, que según la normativa uruguaya aplica a emprendimientos con impactos ambientales moderados, susceptibles de ser mitigados con medidas correctoras específicas.

El estudio fue elaborado por Enviro Consultores, la firma para la que Caputi trabajó como consultor senior desde 2009 y en la que permaneció hasta un mes antes de asumir como subsecretario de Ambiente, en julio de 2025.

La excusación formal ante el ministerio y el límite de su alcance

Una vez instalado en el cargo, Caputi presentó una excusación formal para no intervenir en las actuaciones relativas a las firmas PIMEFIL S.A. (la sociedad que agrupa a Enviro Consultores) y ONTEMAR S.A. , según consta en una resolución del 31 de julio de 2025 firmada por el ministro Edgardo Ortuño.

La Asesoría Jurídica del ministerio avaló la medida «de conformidad con los principios de imparcialidad, objetividad y buena fe, que rigen la función pública«, y el jerarca quedó relevado de «toda participación en las actuaciones administrativas» que involucraran a esas empresas.

Sin embargo, el alcance de esa excusación es estrictamente administrativo y se circunscribe a esos dos expedientes empresariales. No abarca el proyecto de los Bañados de Carrasco, que es promovido por Bislun S.A.S. , una sociedad integrada por Consultatio (del grupo Costantini) y la desarrolladora uruguaya Edilica Group. Tampoco impide a Caputi pronunciarse públicamente sobre el fondo del asunto, como efectivamente hizo días atrás.

Otros trabajos para la familia Costantini: un patrón que se repite

El vínculo profesional de Caputi con la familia Costantini no fue un hecho aislado. En 2023, el mismo profesional fue técnico responsable del estudio de impacto ambiental de una residencia ubicada en el barrio privado que Rodolfo Costantini (hermano de Eduardo) desarrolla en San Vicente, Maldonado.

Pero el antecedente más antiguo data de 2012, cuando Caputi se desempeñó como responsable del estudio de impacto ambiental y de la tramitación de Las Cárcavas, un proyecto de chacras marítimas en Rocha que posteriormente fue identificado públicamente como un emprendimiento vinculado a Edo Costantini, hijo de Eduardo Costantini. Estas tres intervenciones, en tres décadas distintas y con tres integrantes de la misma familia, dibujan un patrón de relación profesional prolongada que excede el mero encargo puntual.

El megaproyecto de Carrasco: cronología de una exclusión polémica

El 2 de octubre de 2025, la abogada Florencia de Castro, directora de la asesoría jurídica del Ministerio de Ambiente, retiró a los Bañados de Carrasco del listado de humedales declarados de «importancia ambiental» sin explicitar razones. El cambio se produjo sin que la Dirección Nacional de Biodiversidad (Dinabise) fuera consultada ni avalara la modificación, según señalaron fuentes del organismo a la prensa.

El 20 de octubre de 2025, el Consejo de Ministros aprobó el decreto que otorgó protección a unas 800 mil hectáreas correspondientes a 37 humedales del país. Los Bañados de Carrasco, de 1.300 hectáreas, quedaron excluidos.

Al día siguiente, 21 de octubre, Bislun S.A.S. presentó ante la Intendencia de Montevideo el tercer documento técnico para avanzar en la declaración de interés departamental del proyecto, que abarca entre 226 y 228 hectáreas entre la avenida Punta de Rieles y el propio humedal.

Esa cercanía temporal —la exclusión del humedal y el avance del expediente inmobiliario con diferencias de apenas horas— encendió todas las alarmas políticas y sociales. La intendencia, bajo la administración de Mauricio Zunino, había firmado el 9 de julio de 2025 la resolución solicitando a la Junta Departamental la anuencia para declarar el interés departamental del proyecto.

La reacción social y las divisiones políticas

El proyecto generó un terremoto interno en el Frente Amplio. Sectores como el Partido Comunista y dirigentes del Partido Socialista manifestaron su rechazo por el impacto ambiental y la especulación urbanística, mientras que el MPP y los sectores seregnistas argumentaron que corresponde votar la declaración de interés para, precisamente, habilitar los estudios técnicos que determinen si el proyecto es viable. La Mesa Departamental del FA no logró consenso y derivó la discusión al Plenario Departamental.

En la oposición, el Partido Nacional mostró posturas divididas, y el Partido Colorado anunció la citación del ministro Ortuño a la Comisión de Ambiente de la Cámara de Representantes para que explique los criterios utilizados en la exclusión del humedal.

En la sociedad civil, el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco impulsó recorridas guiadas y movilizaciones bajo la consigna “El Bañado no se vende, el Bañado se defiende”. En agosto de 2026, tres organizaciones con peso histórico comparecieron ante la comisión de Planeamiento de la Junta: FUCVAM, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) y el PIT-CNT.

La SAU cuestionó la pertinencia misma del megaproyecto con un argumento demográfico contundente: la población del área metropolitana no crece al ritmo que justificaría una expansión urbana de esa magnitud. El PIT-CNT puso el foco en el riesgo de segregación socioespacial que implica un desarrollo pensado exclusivamente para sectores de altos ingresos, mientras que FUCVAM planteó su postura desde su histórica lucha por el derecho a la tierra y la vivienda.

La defensa del proyecto y la postura de Caputi

Los representantes de Bislun defendieron el proyecto ante la comisión argumentando que la construcción no se hará sobre el humedal propiamente dicho sino en una zona contigua, que se respetará el bosque ribereño como “colchón” de transición y que el barrio contará con sistemas de amortiguación de caudales para evitar inundaciones. La empresa llegó a afirmar que el desarrollo contribuiría a descontaminar el arroyo Chacarita, uno de los más contaminados de la cuenca.

En ese contexto, Caputi concedió una entrevista a TV Ciudad en la que, lejos de limitarse a anunciar que el proyecto será sometido a evaluación técnica, realizó una valoración sustantiva de la inversión. “Cuando se desarrolla una inversión de este tipo siempre puede ser una oportunidad para mejorar con aportes de capital privado la conservación y la puesta en valor de ese humedal”, afirmó el subsecretario.

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