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Flydubai FZ1073: ¿atentado terrorista o crisis de un piloto? Lo que nadie ha podido explicar

Un piloto apuñalado, un descenso brusco, un piloto que no debería pisar Israel y un avión que aterrizó en Arabia Saudita. Repasamos quién dijo qué en el caso del vuelo FZ1073 y las cosas que siguen sin explicación.

Foto de archivo: Flydubai
Foto de archivo: Flydubai

El vuelo FZ1073 de Flydubai despegó de Dubái rumbo al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv en un Boeing 737 MAX 8. Llevaba 174 pasajeros, entre ellos 27 niños. Tras dos horas y media de trayecto, la aeronave cayó más de 17.000 pies. Otro reporte habla de un descenso de 34.000 a unos 19.000 pies en alrededor de 90 segundos. Terminó aterrizando en Tabuk, Arabia Saudita.

Hasta ahí, los hechos más sólidos. Lo demás es, por ahora, una disputa de relatos que apuntan en todas direcciones y tiene muchas preguntas por responder, en todos los casos. Para empezar, hay una versión israelí que, por supuesto, apunta contra un presunto atentado terrorista de extremistas islámicos.

El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que un piloto apuñaló al otro y luego intentó, aparentemente, estrellar el avión. Dijo también que el atacante es ciudadano de Omán y que, según las investigaciones, habría sido sometido a “adoctrinamiento islamista radical”. Agregó que, una vez reducido, el hombre pedía que lo mataran, lo que para el mandatario demuestra tendencias suicidas.

El ministro de Defensa, Israel Katz, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, hablaron de un intento de atentado terrorista yihadista. La cancillería israelí fue más lejos y lo definió como un ataque dirigido contra israelíes, los Emiratos Árabes Unidos y los Acuerdos de Abraham.

La versión de la aerolínea y de los Emiratos:  ¿terrorismo o colapso psicológico?

Flydubai fue mucho más cauta. La compañía sostuvo que las razones y los motivos del suceso se desconocen y que hay una investigación formal en curso. Pidió además abstenerse de cualquier especulación prematura, lo que incluye, por obviedad, un presunto atentado terrorista.

Los Emiratos Árabes Unidos abrieron una investigación para determinar si el incidente estuvo vinculado a actividad o intención terrorista o si hay otras causas subyacentes que se deben analizar, no solo en este caso, sino en todas las tripulaciones de la aerolínea (y de todas las aerolíneas, en general).

Ni siquiera dentro de Israel hay unanimidad. Según reportes locales, altos mandos militares y de inteligencia israelíes analizan si pudo tratarse de una crisis de salud mental del copiloto. Otro dato llama la atención: en un video oficial, el propio Netanyahu evitó la palabra “atentado” y no asignó un motivo ideológico al agresor. Luego sí habló de adoctrinamiento.

Desde Estados Unidos, Donald Trump añadió más incertidumbre. Dijo que el copiloto era quizá un terrorista o quizá un “desequilibrado”, lo cual le da una ambigüedad tremenda. También afirmó que podría tener vínculos con Irán, según lo que estaba escuchando. No presentó pruebas.

¿Cómo llegó un piloto omaní a un vuelo a Israel?

Es la pregunta que más se repite tanto en Israel como en en otros entornos en los que se discute qué pasó realmente. Omán e Israel no mantienen relaciones diplomáticas formales y no está claro cómo el piloto obtuvo autorización para volar a Israel. Una fuente del Ministerio de Transporte israelí dijo al Jerusalem Post que el acuerdo aéreo con Flydubai exige pilotos de países que normalizaron relaciones con Israel.

Se manejan dos hipótesis, ninguna confirmada. Investigadores israelíes evalúan que el copiloto pudo haber usado dos pasaportes. Algunos portales israelíes sugieren que tenía doble nacionalidad, omaní y emiratí. Según medios de Israel, adentro del propio gobierno israelí también se habrían preguntado cómo le asignaron ese vuelo a un piloto que, en teoría, no podría entrar a Israel. Pero todo esto está sin responder.

¿Quién es realmente el atacante?

Aquí aparece una fragilidad informativa. Que el agresor fuera el copiloto y que fuera omaní proviene de funcionarios israelíes que hablaron con CNN, uno de ellos de forma anónima, no de un documento judicial. Los primeros reportes no coincidían en qué piloto atacó a cuál ni en qué ocurrió con los códigos del transpondedor. Su identidad no se ha difundido, y el gobierno de Omán no ha hecho comentarios.

Un funcionario israelí dijo al Times of Israel que el copiloto había hablado en redes sociales sobre matar judíos. Ese material no se ha hecho público.

Pasajeros relataron gritos, sangre y un arma blanca. Pero, según Infobae, ninguna autoridad confirmó esos datos ni explicó qué desencadenó la agresión. También está por verse cómo llegó el objeto cortante a la cabina, porque los controles, hoy en día, en todo el mundo, son sumamente estrictos, que se han ido endureciendo desde aquellos ataques del 11 de septiembre de 2001.

Si el arma ya estaba en el avión, desaparecería una de las preguntas iniciales sobre cómo superó los controles de seguridad, pero de todas formas, aparece otra pregunta sobre cómo y quién la colocó adentro con tal impunidad.

¿Quién estaba en la cabina y quién salvó el avión?

El capitán indio, Smit Machchhar, contó que abrió la puerta de la cabina para dejar entrar a otras personas. Dijo que estaba decidido a evitar que los demás murieran. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, aseguró que israelíes a bordo ayudaron a reducir al copiloto.

Otros relatos apuntan a pilotos de Flydubai que viajaban fuera de servicio, de casualidad y por suerte, y que habrían sido héroes en el caso. Según esos reportes, estabilizaron y aterrizaron el avión en Tabuk. Sobre esto, las varias versiones se contradicen entre sí y dejan más preguntas que respuestas.

El debate sobre el descenso

Ninguna fuente oficial apunta a una falla técnica: no hubo despresurización, humo, fuego ni turbulencia, mientras que las mascarillas de seguridad no se desplegaron como deberían. El Canal 14 israelí informó que el copiloto es sospechoso de haber puesto el avión en un descenso pronunciado antes de que el otro piloto interviniera. Fotos tras el aterrizaje muestran el timón de cola dañado, según The Times of Israel. Aún no hay una explicación oficial sobre ese daño ni sobre si la caída fue deliberada.

Un análisis publicado por Migflug separa los planos. Está establecido que un piloto apuñaló al otro, el avión descendió bruscamente, pasajeros y tripulación sometieron al agresor y el avión aterrizó en Tabuk. El resto, desde la identidad y la nacionalidad hasta la intención de estrellar el avión, está atribuido a funcionarios, sin pruebas públicas.

Un alto funcionario israelí dijo al Canal 12 que se evitó el desastre más grave. Puede que tenga razón. Pero mientras no haya un informe técnico, un perfil verificado del piloto y una explicación sobre su asignación al vuelo, la pregunta de fondo sigue abierta: ¿fue un atentado planificado o el estallido de un hombre en crisis de salud mental?

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