Mamdani ordena el fin de los carruajes tirados por caballos en Nueva York tras la muerte de un turista
El alcalde impulsa una ley para retirar los carruajes de Central Park en 2028, entre reclamos por bienestar animal y resistencia sindical.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, respaldó una iniciativa legislativa que busca poner fin a los tradicionales paseos turísticos en carruajes tirados por caballos en Central Park. La propuesta, acordada con las autoridades del Concejo Municipal, establece un proceso de eliminación gradual de esta actividad, que podría desaparecer definitivamente el 1.º de junio de 2028.
La medida representa un cambio significativo para una de las imágenes más reconocibles de Manhattan. Durante más de siglo y medio, los carruajes formaron parte del paisaje turístico neoyorquino, aunque en las últimas décadas también se convirtieron en objeto de denuncias por el bienestar de los animales y los riesgos para pasajeros y peatones.
La muerte de un joven turista aceleró la decisión
El impulso definitivo llegó después de una tragedia ocurrida en junio de 2026. Romanch Mahajan, un turista de 18 años procedente de India, murió tras un accidente durante un paseo familiar en un carruaje de Central Park.
Según la reconstrucción difundida por Associated Press, el caballo se descontroló y la madre del joven salió despedida del vehículo. Mahajan saltó del carruaje en medio del incidente y sufrió lesiones mortales. Su familia reclamó posteriormente a las autoridades municipales que adoptaran medidas para impedir nuevas tragedias.
El caso transformó una discusión histórica sobre el uso de animales para el entretenimiento turístico en un debate más amplio sobre seguridad pública, responsabilidad institucional y condiciones de trabajo.
Qué establece la ley respaldada por Mamdani
La propuesta, denominada Ley Romanch en memoria del joven fallecido, será sometida a votación el próximo 22 de octubre. Cuenta con el respaldo de al menos 29 de los 51 integrantes del Concejo Municipal, una mayoría suficiente para su aprobación ordinaria.
Si prospera, la normativa impedirá la expedición de nuevas licencias y establecerá el 1.º de junio de 2028 como fecha para terminar con la operación de los carruajes turísticos tradicionales.
El proyecto también contempla disposiciones para proteger a los caballos retirados de la actividad. Entre ellas figura la prohibición de enviarlos al sacrificio comercial, además de obligaciones relacionadas con su transferencia y destino.

El bienestar animal, en el centro del debate
Las organizaciones defensoras de los animales sostienen desde hace años que las condiciones del tránsito urbano resultan inadecuadas para caballos utilizados en actividades turísticas.
El ruido, la circulación de vehículos, las multitudes y los estímulos imprevistos pueden provocar situaciones de estrés y accidentes. Los activistas también cuestionan la exposición de los animales a superficies duras y a jornadas de trabajo en un entorno densamente urbanizado.
Uno de los antecedentes más conocidos ocurrió en 2022, cuando un caballo llamado Ryder se desplomó en una calle de Manhattan. Las imágenes del episodio generaron indignación pública y renovaron los pedidos para retirar los carruajes.
Sin embargo, los defensores de la actividad argumentan que existen controles veterinarios, períodos obligatorios de descanso y restricciones climáticas. La controversia también gira en torno a si estas regulaciones son suficientes o si el modelo turístico debería desaparecer.
Los trabajadores rechazan la prohibición
La iniciativa no cuenta con apoyo unánime. El Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU), que representa a trabajadores vinculados con los carruajes, cuestionó el proyecto por sus consecuencias económicas.
El sindicato considera que las medidas de asistencia laboral resultan insuficientes para quienes dependen de esta actividad, entre ellos trabajadores inmigrantes y familias con décadas de vinculación con el sector.
La administración de Mamdani sostiene que el cierre debe acompañarse de una transición laboral. El proyecto prevé mecanismos de orientación profesional, búsqueda de empleo y acceso a oportunidades en otros sectores económicos.
El conflicto introduce una dimensión social en la discusión: cómo compatibilizar la protección animal y la seguridad pública con los derechos laborales de quienes podrían perder su principal fuente de ingresos.
Una prohibición que otros alcaldes no consiguieron concretar
La eliminación de los carruajes no es una idea nueva. El exalcalde Bill de Blasio había prometido terminar con la actividad, pero encontró una fuerte oposición sindical y empresarial que impidió concretar su iniciativa.
Durante la administración de Eric Adams también hubo intentos de avanzar hacia su eliminación, sin que se alcanzara una resolución definitiva.
La diferencia actual es la existencia de un acuerdo político entre la Alcaldía y la conducción del Concejo Municipal, junto con una mayoría legislativa favorable.
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